Fernanda Matarrita Chaves.   25 septiembre, 2018
Además de ser presentador, Walter Campos traduce, escribe, edita, canta y hace comedia. Foto Jeffrey Zamora

Walter Campos se despierta cada día con la motivación de maravillarse con lo que sea que la vida le presente. Se ha asombrado conociendo a la persona detrás del personaje del reconocidísimo Dwayne Johnson (The Rock); pero también se ha fascinado al compartir un gallo pinto envuelto en hoja de plátano junto a un cafetalero que sabe leer la montaña.

Campos está enamorado de la vida y de comunicar buenos momentos y contenidos que beneficien a su audiencia. Eso lo descubrió desde que estaba pequeño. Siendo un niño se entretenía leyéndole las noticias a sus papás Walter Campos y Angelita Moraga (ya fallecida), quienes le incentivaron cada una de sus aficiones, mismas que tenían que ser llevadas a la perfección, porque si algo se empezaba, se tenía que terminar bien.

Hoy Walter Campos, de 42 años, es reconocido por ser un comunicador por todos los costados: es presentador de 7 estrellas, de Teletica, es el traductor oficial de las transmisiones de los Óscar y Miss Universo para la misma televisora, presenta stand up comedy y ha escrito dos libros (Zen & Caos 1 y 2).

“Ser solo presentador sería aburridísimo. Aunque tiene ventajas. Para mí, el mayor beneficio de presentar es que vean quién hizo el trabajo. La gente puede poner cara al trabajo. Aunque realmente mi pasión es ir y hacer la entrevista, escribir el artículo, viajar, vivir la experiencia y contarle a la gente. Y cuando es algo útil todavía más. Cuando es una entrevista con un doctor, como pasaba en Buen Día que era de temas utilitarios, o un actor de cine. Cada persona tiene una cuota de sabiduría que a los demás les puede servir”, afirma.

Aparte de todo su trabajo, Campos se caracteriza por haber realizado decenas de entrevistas a celebridades del cine y del entretenimiento mundial.

Todo inició en 2006 cuando tuvo acceso “al nuevo Supermán”, Brandon Routh de la película Superman Returns. A partir de ahí las entrevistas no han cesado. Entre quienes han pasado por las preguntas de este sagaz comunicador están: Will Smith, Hugh Jackman, Ben Stiller, Adam Sandler, Kevin Spacey, Chris Pratt, Daniel Craig, Michael Fassbender, Ang Lee, Henry Cavill, Salma Hayek, Aerosmith, Kevin James, Selena Gómez, Tom Holland, Zendaya, Jack Black, Sam Worthington, Bryce Dallas Howard, Brian Singer, Carlos Santana, Alejandro Fernández y Garbage, entre otros.

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La experiencia, sin duda ha sido enriquecedora. Mas Walter no se enceguece por la fama de sus entrevistados y trata de abordarlos como a personas valiosas al igual que cualquier otra que no ostente tanta fama.

“Hacerlo (las entrevistas) se siente muy bien. Es emocionante. Y por dicha mantengo en perspectiva que son personas normales en circunstancias extraordinarias. Por dicha me interesa tanto conocer a la persona por dentro que eso me evita caer en el modo fan. Uno tiene mucho trabajando en esto para saber que lo de ellos es trabajo en equipo. Uno llega con una emoción grandísima porque los has visto en películas, premiaciones, pero hay interés profundo en saber cómo es esa persona. Yo llego casi sin expectativas para ver cómo es esa persona detrás de cámara. Me ha tocado compartir con algunos de ellos en entrevista o en ambiente más relajado como en una fiesta. Es emocionante”, dice.

Entrevistar a famosos puede convertirse en el doble de retador cuando ellos reciben hasta 100 personas al día con toda cantidad de interrogantes. Para lograr su tarea, Walter se sumerge en el personaje para llegar a la pregunta que quizá nadie nunca ha hecho. Ello permite que la entrevista se vuelva amena. “Usualmente salen complacidos porque se habla de algo que no es usual”, menciona.

Entre tantos encuentros han resultado momentos para rememorar: unos más entretenidos y otros desafiantes.

“Todos han sido muy amables. Me han tocado unos cansados porque han tenido que hacer prensa todo el día. Toca subir la energía. Me pasó con Jack Black que el tipo cabeceaba y se estiraba en las respuestas. Había que subir el ánimo.

”También me ha tocado estar de fiesta con Will Smith, quien, por cierto, es un tipazo, él es amable con todo el mundo. El momento cumbre de la fiesta fue cuando el hijo Jaden estaba cantando y Will llegó y empezó a rapear. Fue una locura.

”Me sorprendió también lo buena gente de Adam Sandler. Él no se acordó de mi nombre, pero la segunda vez que lo entrevisté me dijo: 'hey, Costa Rica'. La gente sonríe cuando uno le dice que es de Costa Rica”, recordó Campos.

Se emociona aunque no se deslumbra. Eso sí, Walter Campos comprende el importante peso que significa para su curriculum haber entrevistado a tantas celebridades, a quienes lejos de alabar, pone al mismo nivel de una persona que puede encontrar en la calle capaz de contar una impresionante historia.

En cámaras Walter Campos aparenta mucha seriedad, sin embargo, las risas son sus compañeras de cada minuto. Foto: Jeffrey Zamora
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Walter es espontáneo y no es un hombre de risas, sino de carcajadas. En el momento menos esperado comienza a reír como reacción a algo que lo emociona.

En persona y en sus stand up comedy no es aquel que vemos presentando un programa apegándose a un guion. Walter es inquieto y siempre hambriento por crear. Desde ya está trabajando en las versiones 3 y 4 de la serie Zen & Caos, libros derivados de todas las enseñanzas que le va dejando la vida. Esto de escribir lo trae de niño: apenas aprendió sus primeras palabras empezó a escribir cuentos, historias cortas y poemas “para mamá”.

El cine es otra de las pasiones de este publicista y máster en comunicación y mercadeo. Por ello y aprovechando el material que a veces obtiene de más en sus entrevistas con reconocidas figuras de la gran pantalla, es que está trabajando en Cameo, un blog y revista digital con podcast en la que él y colaboradores extranjeros escribirán variedad de artículos para cinéfilos.

Aparte, en este momento trabaja en una serie de cortos para el Cine Magaly. Walter también se dedica a crear contenido en redes sociales para diferentes marcas; y dar asesoría y estrategia en comunicación. Desde niño, Campos no ha necesitado dormir mucho para funcionar bien. Gran ventaja para una persona tan activa.

Walter tiene cuatro tatuajes. El más especial está en su muñeca derecha: las ondas con la voz de su mamá. Foto: Jeffrey Zamora
La vida personal

En su mano derecha Walter se marcó la voz de su mamá Angelita. El tiene cuatro tatuajes en su cuerpo, sin embargo, ese es el más especial.

“Mamá murió hace dos años. Este tatuaje es de ella. Es la voz de mi mamá. No me quedó nada en el celular, mi hermana encontró notas de audio y me las envió y seis meses después volví a escuchar la voz de ella.

”Puse el audio en la compu y al ver la onda agarré un pedacito y eso le di al amigo que me tatuó y lo que dice es: 'los quiero mucho, nos vemos pronto, les mando un beso, mamá'. Ando con la voz de mamá”, cuenta.

Walter Campos ama a su entorno más cercano. Por ello lo protege tanto. Por lo general no ventila nada de su vida personal. Parece ser muy hermético.

“Soy enemigo del chisme. Lo detesto. Es destructivo y saca lo peor de la gente. Para mí, el chisme es una expresión muy baja de lo que son las personas. Por eso trato de proteger a los míos de eso. No porque uno sea mega famoso. Pero vos ves que en mis redes no subo familia ni amigos”, afirma.

Tampoco se sabe nada de su vida amorosa. Eso también lo cuida porque “yo no ando escondiendo a nadie, pero no soy de andar publicando mi vida en redes sociales”.

Walter admite que desde hace cinco años está soltero y que disfruta mucho este estado. Antes de ese tiempo las parejas que se le conocieron también trabajaban en el medio y por ello la relación no podía ser tan discreta. Ahora disfruta de la etapa que vive.

“Creo que uno tiene que disfrutar de su propia compañía. Si estás solo, estás feliz. Uno tiene que caerse bien. Eso te evita buscar a cualquier persona con tal de no estar solo. Para andar de una a otra es mejor estar soltero. No cambiar de novia cada tres meses, o estar con una novia y andar dándole vuelta, eso no me gusta. Normalmente tengo novia cuando estoy de la nariz. Soy muy respetuoso. No voy a engañar a una chavala y decirle que la quiero si no es así. Me gusta darme la oportunidad de conocer gente y estar con novia tiene ventaja de tener compañera. Me gusta disfrutar bien de ambas cosas, la soltería es rica”, explica Campos.

En sus aspiraciones de vida el casarse es una opción que se tiene que dar y no planearse. Dice que si llega a pasar le gustaría estar con esa persona de por vida.

“Sería lindo ser un par de viejillos apretándose en el pasillo”, dice risueño.

Al igual que el matrimonio, no puede definir en qué momento podría tener hijos. Eso sí, sabe que si llega a ser papá, se iría de cabeza por los niños.

No obstante, ni los hijos ni el matrimonio son algo que Walter crea que harían que su vida esté completa. Por ahora lo está: es feliz viajando y conociendo personas. Esa es su pasión.

Cuando está en casa Walter hace yoga y medita: se va al otro extremo y deja la euforia que lo acompaña la mayoría del tiempo. A veces siembra semillas de aguacate de las que ya han salido árboles.

Sus compañeras de casa son Siena y Moka, sus gatas. Las mascotas ideales para un viajero como él, pues se hacen compañía en su ausencia.

Al final del día, cuando por fin Walter se dispone a descansar, lo hace satisfecho pues se acaba una jornada en la que su pasión le permitió hacer lo que más le gusta, convirtiendo su trabajo en uno “honesto”.

Walter Campos. Foto Jeffrey Zamora