Kimberly Herrera. 15 septiembre
Víctor Carvajal se unió a Flor Urbina y David Martínez en el panel del jurado. Foto: Lilliam Arce.
Víctor Carvajal se unió a Flor Urbina y David Martínez en el panel del jurado. Foto: Lilliam Arce.

El presentador Víctor Carvajal debutó este domingo 15 de setiembre como jurado de la competencia de ballroom Dancing with the Stars, en sustitución de Alex Costa, quien tuvo un contratiempo y debió ausentarse de la cuarta gala de la sexta temporada.

Carvajal confesó que era algo que anhelaba y que le gustaría formar parte del panel de forma permanente y dar sus apreciaciones sobre las diferentes presentaciones de los concursantes junto a Flor Urbina y David Martínez.

“Estuve muy asustado, pero ya uno pasó por la escuela de Dancing with the Stars entonces sí hay unas bases sólidas para emitir un criterio, pero se siente extraño porque es como tratar de decir lo que la gente está percibiendo. Ahora hay un gran detalle: en tele se ve muy diferente a como se ve aquí, porque acá es donde se ven más errores que en televisión y de ahí es donde se agarra uno”, explicó sobre su primera participación como jurado del programa.

Pese a que este fue un reto para el también ganador de la cuarta temporada, asegura que disfrutó muchísimo la experiencia.

Como era de esperarse, el presentador no se guardó nada durante la gala y felicitó, regañó, dio puntajes altos y otros no tanto a las diferentes parejas en competencia. Eso sí, afirmó que trató de ser lo más justo posible.

“Es una gran responsabilidad porque obviamente cada participante tiene sus seguidores, entonces lo que uno trata estando acá es ser lo más objetivo posible para que si el participante ocupa apoyo del público, que más bien aproveche el público para votar más por ellos, que es lo que al final se busca”, comentó.

El protagonista de El Ojo de Dancing añadió que debido a su experiencia como exparticipante del concurso, se puede definir como un juez que entiende lo que sienten los participantes a lo largo del programa.

“En algún momento, hace dos años, estuve ahí y es sumamente cansado a estas alturas, pero también es muy exigente porque para una cuarta gala ya el nivel de competencia a nivel coreográfico es mucho mayor, entonces sí es un poquito de ‘suave, yo ya pasé por ahí ya sé que cuesta, pero hay que ponerle’”, dijo.