Fernanda Matarrita Chaves.   14 octubre, 2020
En los últimos años, Sharon ha cantado como artista invitada en la Orquesta Filarmónica. Foto: Sharon Abarca para LN

Cuando empezó la competencia de Tu cara me suena, Sharon Abarca creyó que su principal reto sería aprender a bailar. Rápidamente, descubrió que el desafío más importante “era ganarse el corazón del público”, pues aunque talentosa, ella era un rostro desconocido masivamente, a diferencia de la mayoría de sus compañeros.

Su potente voz, su simpatía y notorio esfuerzo fueron posicionando a la muchacha, de 26 años, en la vista de la audiencia. Su trabajo, además, le ha permitido “lo impensable”: ser una de las participantes que han ganado tres galas de Tu cara me suena, de Teletica; el otro es Eduardo Aguirre.

De los 14 programas Sharon ha triunfado luego de interpretar a Natalia Lafourcade, Yuri y el domingo anterior a Ángela Carrasco. Con su cordialidad de siempre, la cantante cuenta que el programa le ha permitido aprender y crecer con él.

“Esto, desde la primera gala, ha sido un aprendizaje grande para mí. Creo que es algo que el formato ofrece. Hay pocos concursos donde se debe poner tanto a prueba. Si fuera de canto sería diferente, tendría que concentrarme solo en cantar bien. Esto es más allá de eso. Es imitar, bailar y transmitir, me he querido apegar mucho a la parte de transmitir. Que la gente sienta algo con lo que estoy haciendo. Ha sido un aprendizaje enorme en cuanto a interpretación. Todas estas galas han sido un aprendizaje para mi vida”, dice.

Sharon es franca y reconoce que sus expectativas eran bajas en cuanto a destacarse, debido a ser una figura poco conocida; eso sí, siempre puso su mayor interés en apoyar a las fundaciones.

"El reto más importante pasó a ser ganarme el corazón de la gente. Es lo que hasta ahorita quiero seguir haciendo aun cuando pase Tu cara me suena, quiero construir un espacio en el corazón de las personas con música y con show, eso es lo que quiero.

“Para mí este reto ha sido muy interesante. Al principio me achicopalaba pues me enfrentaba con compañeros que tenían muchos seguidores en redes, expuestos a los medios, y yo he sido trabajadora silenciosa, he tenido relación con medios, pero no tan masivamente, siempre me enfoqué en trabajar silenciosamente”, contó.

Tras ganar la gala 14 por su interpretación de Ángela Carrasco, Sharon pudo ayudar a la fundación Manos Unidas, que desde hace 20 años protege a niños en riesgo social. Foto: Teletica Formatos para LN.

“Era impensable”

Tras ver su desempeño y evolución Sharon dice sentirse orgullosa de su trabajo.

“He sido una persona con autoestima poco baja y esto me ha enseñado de que soy fuerte, de que está bien sentirse orgulloso de uno, premiarse, darse la palmadita cuando se hacen las cosas bien. Quiero continuar aprendiendo y mejorando”, agrega Sharon.

Cuando se le consulta si pensó en destacarse como lo ha hecho, responde con un rotundo no.

“Uy no, jamás, era impensable. Fui del tipo de persona que de vez en cuando nos metemos zancadillas. Para mí esto ha sido una sorpresa. Me ha elevado la confianza. Definitivamente, no imaginaba que iba a suceder. Me siento muy feliz”, cuenta la también creativa y diseñadora, quien ha tenido que aprender a lidiar con la crítica de las personas, quienes a veces la han atacado por su físico. En el proceso, dice, se concentra en atesorar los mensajes que son constructivos y que le ayudan a crecer.

Gracias a sus tres ganes, Sharon ha podido apoyar a tres fundaciones; cuenta que el hecho de ayudar le ha dado un impulso extra.

“Poder apoyar es lo más lindo de todo. Lo interioricé un día de estos. Esa motivación que he tenido viene de ahí. De las fundaciones a las que quiero ayudar. He tenido la bendición de ayudar, me he reunido para contarles que gané y que la plata es para ellos, su emoción no tiene precio. Yo tenía muchas ganas de ayudar, sobre todo en los tiempos que vivimos”, aseveró.