Jessica Rojas Ch.. 14 enero

Ofrezco las disculpas del caso para quienes se vayan a incomodar u ofender con estas palabras, pero: Fuck, Shit, Bitch, Dick, Pussy y Damn; son las protagonistas de esta nota.

Tal vez no sea necesario explicar los significados en español de estas malas palabras, de estas palabrotas, pero sí es algo curioso e interesante saber cuál es la historia y la evolución detrás de estos términos, y Netflix lo hizo. En su nueva docuserie, La historia de las palabrotas (History of Swear Words), el gigante del streaming presenta el origen de las mismas de una manera cómica, pero que también viene acompañada con explicaciones de expertos en el tema.

Cabe aclarar, como bien lo dijo el músico costarricense Luis Montalbert-Smith, que las palabras no son buenas ni malas, depende del contexto en que se digan y la intención con la que se digan.

Seguimos...

Contexto
Con porte y elegancia, así es como Nicolas Cage presenta la historia de las malas palabras. Nada mejor que verlo con su traje entero levantarse de la silla y gritar 'Fuck' con todas sus ganas. Foto: Netflix para LN.
Con porte y elegancia, así es como Nicolas Cage presenta la historia de las malas palabras. Nada mejor que verlo con su traje entero levantarse de la silla y gritar 'Fuck' con todas sus ganas. Foto: Netflix para LN.

“Hasta para saber maldecir se requiere educación”, dice Netflix con buena razón. “Esta es la clase de historia que jamás creíste que necesitabas”, agrega la productora.

La docuserie es presentada por el actor estadounidense Nicolas Cage (Leaving Las Vegas, City of Angels, Ghost Rider, entre otras...¡Ah! y ganador de los premios Óscar y Globo de Oro) y se estrenó el 5 de enero de este año. La historia de las palabrotas explora justamente la evolución de estas palabras por medio de entrevistas con estudiosos y expertos en áreas como la etimología (origen o procedencia de las palabras, que explica su significado y su forma), cultura popular, historiadores y hasta artistas.

Es una serie que no calla su orgullo por el placer de profanar mientras hace un repaso por el uso de las palabrotas en la cultura popular, en la ciencia y hasta el impacto cultural que han tenido los improperios a lo largo de los años.

Cada entrega está dedicada a una palabra, así las cosas los episodios que conforman la serie estudian a fondo las palabras Fuck, Shit, Bitch, Dick, Pussy y Damn. Son capítulos cortos, de 20 minutos de duración, los suficientes para adentrarse bastante en la historia.

Los especialistas consultados son personajes de gran importancia en cada uno de sus campos. Benjamin K. Bergen (profesor de ciencia cognitiva en la Universidad de California, San Diego), Anne H. Charity Hudley, (lingüista y profesora de inglés en la Universidad de California, Santa Bárbara), Mireille Miller-Young (profesora de estudios de la mujer en la Universidad de California, Santa Bárbara), Elvis Mitchell (crítico de cine), Melissa Mohr (autora de Holy Sh*t: A Brief History of Swearing), Kory Stamper (autor de Word by Word: The Secret Life of Dictionaries, lexicógrafo y exeditor de Merriam-Webster); son los encargados de llevar al público por el viaje de las malas palabras en inglés.

La docuserie basa su información en entrevistas con expertos en historia, cultura y etimología. No es que simplemente quieran defender las
La docuserie basa su información en entrevistas con expertos en historia, cultura y etimología. No es que simplemente quieran defender las "malas palabras", quieren contar su historia. Foto: Netflix para LN.

También son parte de la producción los actores Joel Kim Booster, Jim Jefferies y DeRay Davis, el rapero Open Mike Eagle, las comediantes y actrices Nikki Glaser y Patti Harrison, la comediante y escritora London Hughes; entre otros. Ellos aportan también sus conocimientos y cómo las malas palabras han influenciado sus carreras artísticas.

“Es realmente la historia de cómo algo pasa de ser lo más ofensivo que puedas decir, esta comprensión bíblica de que literalmente estás condenando a alguien al infierno, a ser ahora bastante benigno”, dijo la showrunner Bellamie Blackstone, en entrevista con el sitio especializado Indiwire.

“Cuando realmente lo investigamos, nos dimos cuenta de lo importante que era para nosotros hablar sobre el ciclo de vida completo. Palabras como fuck, que todavía no se pueden decir necesariamente en muchos programas de televisión, las personas en edad universitaria o menores, no lo ven como tan ofensivo. Entonces, cuando se conviertan en adultos o abuelos, de repente, ese lenguaje ha cambiado tanto en 20 o 30 años que tal vez sea algo irreconocible para nosotros hoy”, agregó Blackstone a la publicación.

La productora y guionista agregó en dicha entrevista una idea muy parecida a la que había comentado el músico costarricense. “No hay lenguaje malo. Se trata de cómo se usa, de cómo puede ser poderoso, cómo puede ser exactamente lo correcto para expresar en un momento muy particular. Y tienes que celebrar que tenemos estas palabras y que tu cerebro reacciona a ellas de manera diferente”, aseveró Blackstone.

La historia de las palabrotas fue producida casi en su totalidad durante la pandemia. Echa mano además de las entrevistas, de apoyos visuales animados que suman a la narrativa de la docuserie con entretenidas intervenciones que hacen más fácil y llevaderos los 20 minutos de “maldiciones” que se puedan decir durante cada capítulo.

Una vez más, ofrezco disculpas para aquellas personas que se vieron ofendidas por el “uso indebido” de las palabras en esta nota. Sin embargo, al final de cuentas, son solo palabras y en ningún momento las utilicé para insultar a nadie.