Jorge Arturo Mora.   19 mayo
Fans y seguidores de la serie de 'Game of Thrones' fueron a presenciar el final en el Cine Magaly, en San José. Fotografía: Carlos González

No solo el invierno llegó, sino también el final de una de las historias inolvidables de la historia de la televisión; fenómeno complejo de comparar con lo que hemos atestiguado anteriormente y con lo que de seguro vendrá.

Game of Thrones, la serie por excelencia que ha definido la década de la televisión, ofrecía su última página de fantasías medievales este domingo 19 de mayo. Los dragones, la magia y la estrategia militar del universo basado en los libros de George Martin llegaban a su punto final y vivir esta experiencia significaba una parada obligatoria para muchos de los hipnotizados por el programa.

Costaba caminar entre los pasillos en la previa del episodio. El público estaba emocionado. Foto Carlos González

Desde las 5:30 p. m. Se divisaba una larga fila de espectadores ansiosos. Las puertas aún no se abrían y la ilusión se agigantaba. Con un poco de lluvia, la efervescencia se hacía notar.

"Pero no importa", dice Juan Rodríguez, uno de los espectadores ansiosos en las afueras del cine josefino. Él solo porta una camisa roja con el sello de la casa Targaryen, y una mirada notablemente ansiosa por entrar.

"Yo primero fui fan de la serie y luego conocí los libros. Fue la mejor manera de matar fiebre porque, cuando no se transmitía la serie, me leía todos los libros. Puede sonar como muy de carajillo, pero ayer me costó dormir y todo", dice entre risas el muchacho de 23 años.

Una media hora después, cuando las puertas se abrieron, los fanáticos se encontraron con un vestíbulo transformado: banderas de las distintas casas de la serie, cosplayers, photobooth y venta de productos como galletas alusivas a la serie hicieron entrar en calor al público.

Insignias de las casas de la serie se encontraban en el vestíbulo del cine Magaly. Muchos compraron mercadería. Foto: Carlos González
Fanáticos

Entre quienes vivieron con mayor intensidad la previa del episodio que culminará la serie es Aarón Mexzon, quien hace un cosplay del personaje Jaime Lannister.

Ataviado con un elegante traje rojo, y su melena rubia suelta, Mexzon está inmerso en su interpretación y los asistentes se lo agradecen solicitándole fotografías.

“Yo llevaba muchos años peloteando la idea de hacer a Jaime. Siempre me ha gustado. Fue hasta la última temporada que me animé a hacerlo. Lo hice y al parecer quedó bien porque me han invitado a muchos eventos y festivales como este”, cuenta.

Mexzon es un fiebre de la serie desde su primera temporada. Traía el antecedente de haberse devorado los libros que inspiran la serie, así que de antemano portaba el frenesí que lo convertiría en un fiel adepto.

“Yo soy un fiebre”, cuenta sin ataduras. “Es una emoción muy diferente ser parte de esto como cosplayer”.

Un Jon Snow errante, una enérgica Daenerys Targaryen y una fotogénica Missandei completaban la fotografía de un Cine Magaly transformado. Las típicas frases de Valar Morghulis se utilizaban en paletas para las imágenes que capturaba la organización del evento para sus redes sociales.

Muchos asistentes posaron con figuras de Daenerys, como en la fotografía. Estampas de Jon Snow y Tyrion Lannister también capturaron atención. Foto: Carlos González

Entre cervezas y selfies, se dieron los últimos respiros del público más exacerbado, mientras la fila cada vez se agiganta y se complicaba caminar en el pasillo.

El vestíbulo se convirtió en la fantasía medieval de la serie. Muchos sueñan con que este mundo no se acabe, pero ha llegado la hora. El destino del trono de hierro se aproxima y no queda más que despedir este inigualable viaje.