Alexánder Sánchez. 29 julio
En 'Animal Crackers' todo es fantasía. Las ocurrencias de sus personajes harán las delicias de grandes y chicos. Cortesía de Netflix
En 'Animal Crackers' todo es fantasía. Las ocurrencias de sus personajes harán las delicias de grandes y chicos. Cortesía de Netflix

Nada más emocionante que ir a la ‘pulpe', repasar los coloridos estantes y con voz de chiquillo hambriento pedir un ‘paquetico’ de galletas de animalitos.

¿Vivió esa experiencia alguna vez?, pues seguro que sí.

Dese la oportunidad y reviva en Netflix esos recuerdos, compártalos con sus hijos y sin pensarlo siéntese a disfrutar Animal Crackers (2017), la película animada que lo hará pasar un buen rato en familia.

Con más críticas positivas, que negativas, Animal Crackers es un filme “más que divertido”, dice Indiewire, que ya conquistó a los ticos ubicándose entra las cintas más vistas en la plataforma de streaming.

El filme retrata las aventuras de una familia. Su padres, quienes están a punto de perder su empleo y su casa, heredan un viejo circo y sus vidas cambia por completo. Además del negocio circense, una misteriosa caja de galletas llegará a sus manos.

“Se trata de una caja de galletas en forma de animales, que además es mágica”, detalla la sinopsis oficial del filme.

“Las galletas no son inertes, cobran vida y tienen la mágica cualidad de transformar a la persona que se alimenta de esa galleta en el animal que ha comido, ya sean leones, tigres, osos, monos o jirafas”, agrega el argumento.

Por esa razón el circo vale oro y no faltará quien quiera arrebatárselos. Su malvado tío, Horacio P. Huntington, es el primero en querer quitárselos.

En esa línea la película contará cómo Owen, junto al resto de su singular familia, lucharán para que el tío malo no se salga con las suyas. De la salvación del circo depende su vida.

Galletas en forma de animalitos, un majar de todo niño. Archivo
Galletas en forma de animalitos, un majar de todo niño. Archivo
Música, voces y juego.

Además del argumento, catalogado por Variety como deliciosamente “original e hilarante”, la crítica internacional ha rescatado la musicalidad de Animal Crackers, sus potentes personajes y quienes interpretan sus voces en inglés.

Eso último tiene su explicación. Si usted decide verla en ese idioma, se topará con las voces de John Krasinski, en el papel de Owen; Emily Blunt, como Zoe; Danny DeVito, como Chesterfield; Sylvester Stallone, como Bullet-Man, e Ian McKellen, como Horatio P. Huntington. Todas figuras consagradas del celuloide.

“Todo sucede de forma enérgica, acentuado por unos alegres personajes, tanto animales como humanos, y por unas animadas escenas musicales memorables”, escribió el sitio rogerebert.com

En 'Animal Crackers' las galletas en forma de animalitos son mágicas. Adentro de ellas, puede que haya sorpresas. Cortesía de Netflix
En 'Animal Crackers' las galletas en forma de animalitos son mágicas. Adentro de ellas, puede que haya sorpresas. Cortesía de Netflix

Por si fuera poco, Animal Crackers es una película que tiene una cualidad extraordinaria: su diversión no se termina cuando acaba la película, sino que puede continuar muchas horas más. No solo se trata de compartir recuerdos lindos con sus hijos, sino de ponerse el delantal y ponerse a cocinar.

“Les aseguro que a los padres la película les va a dar una excusa para jugar con los chicos de la casa. Eso de comerse la galleta y transformarse en animal, da para eso y mucho más”, comentó el español Jaime Maestro, codirector de la cinta.

“Es que como juego te da una oportunidad enorme. Primero haces las galletas, las modelas, luego las metes en el horno, juegas con ellas y luego te las comes. La verdad es que a los que somos padres, siempre son bienvenidas las formas de entretenerlos, de abrir su imaginación”, agregó el cineasta.

Animal Crackers tiene una duración de 94 minutos. En Netflix está disponible en inglés con subtítulos o doblada al español.

He aquí la caja de galletas. Pruébalas bajo su propio riesgo. Cortesía de Netflix
He aquí la caja de galletas. Pruébalas bajo su propio riesgo. Cortesía de Netflix