Televisión

Actriz que da vida a Camila en ‘Monarca’ confiesa los retos de debutar en Netflix a los 20 años

Carla Adell forma parte del elenco de las dos temporadas de la exitosa serie producida por Salma Hayek y en entrevista con ‘Viva’ afirma que se siente afortunada de poder llevar un mensaje a los jóvenes por medio de su personaje, que lucha por lo que cree.

A principios de enero Netflix estrenó la segunda temporada de Monarca, la exitosa serie mexicana producida por Salma Hayek.

El elenco cuenta con actores consolidados en la industria, pero también con nuevos talentos, quienes empiezan a forjar su carrera en el medio artístico.

Una de ellas es Carla Adell, la actriz que da vida a Camila, una adolescente que proviene de una poderosa familia y que defiende sus ideales. Es una joven que tiene una personalidad humilde y que choca constantemente con la ostentación de su familia.

Adell debutó en la primera temporada de la serie hace dos años, cuando tenía 20 y su personaje continuó en la segunda temporada que se estrenó el 1.° de enero en la plataforma de streaming.

En entrevista con Viva, la joven explicó que se siente afortunada de poder formar parte de una producción tan grande a su corta edad y en una plataforma como Netflix. Sabe que representa una oportunidad que muchos anhelan pero que no todos tienen.

“Este proyecto representa un inicio muy bonito y con el que estoy muy agradecida porque me ha enseñado mucho de cómo es la industria y también el tipo de actriz que yo quiero llegar a ser en unos años más adelante, entonces más que nada estar en una serie de Netflix es un bonito principio para eso”, detalla.

La joven, quien inició su carrera como actriz a los 16 años en largometrajes como No manches Frida 1 y 2, afirma que en un principio trabajar en las plataformas de streaming no era un prioridad, sin embargo el camino la llevó a eso y todavía le cuesta dimensionar el gran poder que tienen Netflix, Disney+ y Amazon Prime, entre otras.

No obstante, al mismo tiempo le emociona saber que hay público en la India, en África o en Costa Rica que puedan ver su trabajo.

“No importan ya las diferencias culturales o las fronteras, sino que al final todos somos humanos, queremos ver historias humanas, yo quería que mis trabajos se pudieran ver de una manera más global y eso es lo que está pasando con Monarca, que además es un proyecto en el que tocamos temas muy importantes socialmente hablando y que se tienen que hablar y poner sobre la mesa para que la gente discuta y para que podamos eventualmente ir corrigiendo los errores que vemos en nuestra sociedad.”, agrega.

De allí que su trabajo se convierte en un reto, pues quiere llevar un mensaje positivo a todos esos jóvenes que la ven en la pantalla. Siente un gran responsabilidad con ellos por impulsarlos a seguir sus sueños y perseguir sus ideales.

De hecho, considera que es fundamental que las nuevas generaciones vean cómo la educación y el arte van de la mano.

”Siempre he pensado que el arte es una gran forma de educar, porque es una manera en que la gente se le queda muy grabado el mensaje, entonces a mí sí me parece importante contar historias que realmente nos dejen algo y yo no digo que nos adoctrinen, sino que nos hagan pensar y que nos hagan dialogar”, reflexiona.

De allí que se siente muy identificada con su personaje de Camila en la serie e incluso se atreve a decir que en ella ve reflejada a Carla, la adolescente que siempre ha buscado seguir sus ideales y los defiende a toda costa.

“Camila es un personaje del que me enamoré y creo que nos parecemos en muchas cosas: me identifiqué mucho porque es una niña que sale a marchar y pinta sobre la foto de una persona porque está en contra de que haya armas y creo que a Carla eventualmente le encantaría hacer eso, alzar y hablar sobre las cosas con las que se identifica, como el cambio climático o la lucha por el movimiento feminista. Entonces yo veo en ella a alguien que yo quería llegar a ser, además, nos gusta pelear por lo que creemos, por lo que es correcto”, explica.

Por ello, está dispuesta a trabajar solamente en proyectos que le permitan crecer en ese sentido como actriz, proyectos con propósito y mensajes positivos, como el cortometraje Viral, en el que participó hace poco tiempo.

Este retrata a una adolescente cuyas fotos desnuda se viralizan en toda la escuela sin su consentimiento, pero la joven logra derribar sus temores y luchar contra las burlas y críticas.

“Ese es un tema del que tenemos que hablar. Las mujeres podemos apropiarnos de nuestro cuerpo y tener más control sobre nuestra vida, podemos salir del patriarcado y creo que eso es algo que me gustó de la historia y creo que esta historia debía ser contada, me parecía muy importante para que niñas que han pasado por esa situación vean que se puede salir adelante y que pueden tomar control de la situación y resurgir de un evento tan triste y tan violento”, relata.

Adell explica que justamente por esa razón estudió Filosofía como carrera universitaria, pues de una u otra forma va de la mano con la actuación, pues le permite “entender el mundo desde muchas perspectivas”.

De retos

En un principio, dado a su edad y sus estudios, su mamá se negaba a que participara en Monarca, pues estaba convencida de que era más importante que terminara la universidad, sin embargo, su pasión por la actuación y del personaje le impedía alejarse del proyecto.

Sin embargo, ahora es precisamente su mamá la que más la presume con sus conocidos.

“Ella estaba preocupada porque yo dejara de estudiar para estar en un proyecto de este calibre, pero la verdad es que se pudieron congeniar las dos cosas, pude terminar mis estudios y a la vez hacer Monarca entonces al final mi mamá yo creo que era la que más orgullosa de mí estaba”, afirma entre risas.

Además, tuvo que vencer el nerviosismo que le daba el hecho de trabajar de la mano con Salma Hayek, a quien considera una leyenda y una fuente de inspiración a nivel personal y profesional.

No obstante el reto más difícil fue grabar en pandemia. Monarca es un proyecto que estaba en rodaje cuando la pandemia comenzó a afectar a México, por lo que se tuvieron que suspender las grabaciones.

“Fue muy raro al principio, también fue muy fuerte porque estábamos encerrados en un hotel, nos estaban haciendo las pruebas de covid-19 y no podíamos convivir juntos por si alguien tenía por ahí algo, pero nunca hubo un contagio. Entonces es una manera muy distinta de trabajar pero hasta eso me gustó porque creo que hace que uno se concentre en el proyecto al 100%, pues ya no regresas a tu casa y más bien todo el tiempo estás enfocado en lo que estás haciendo. Por eso los últimos capítulos de la serie son mis favoritos”, asegura.

La serie se encuentra disponible en Netflix y cuenta con un total de dos temporadas y 18 capítulos.

Kimberly Herrera

Kimberly Herrera Salazar

Periodista graduada de la Universidad Internacional de las Américas. Licenciada en Comunicación de Mercadeo de la Universidad Americana.