Gerardo González.   17 mayo
El príncipe Enrique se mudó a Estados Unidos en el 2020, luego de renunciar a sus deberes reales. AFP

El príncipe Enrique encendió la ira de ciudadanos y políticos de Estados Unidos, pues calificó de “locura” a la Primera Enmienda de la Constitución Política de su país adoptivo.

La Primera Enmienda de Estados Unidos establece la libertad de religión, la libertad de expresión, la libertad de prensa, el derecho a reunirse y el derecho a presentar peticiones al gobierno de turno. Es, además, considerada por los estadounidenses como uno de sus principios básicos más importantes.

Los comentarios del hijo menor de los príncipes de Gales, Carlos y Diana, tuvieron lugar el jueves anterior durante el podcast de Dax Shepard, Armchair Expert, en el que participó como invitado y en donde también criticó las habilidades de crianza de su padre.

“Tengo mucho que quiero decir sobre la Primera Enmienda, pues a como yo la entiendo es una locura. No quiero empezar a ir por el camino de la Primera Enmienda porque es un tema enorme y el cual no entiendo porque solo he vivido aquí muy poco tiempo, pero se pueden encontrar vacíos por todas partes”, afirmó.

“Puedes capitalizar o explotar todo lo que no dice más que defender lo que está dicho”, agregó Enrique en referencia a la Primera Enmienda.

Luego de sus declaraciones, las reacciones y críticas contra Enrique no se hicieron esperar, sobre todo porque el duque vive con su familia en California desde el año anterior, luego de renunciar a sus deberes con la monarquía británica.

“Es bueno que pueda decir eso”, escribió con ironía en Twitter el senador republicano Ted Cruz, en referencia a las libertades que le concede la Constitución.

Ver Más

De igual forma, el congresista republicano Dan Crenshaw escribió en esa misma red social: “Bueno, acabó de duplicar el tamaño de mi partido del Día de la Independencia”.

Por su parte, la columnista y figura republicana Meghan McCain tuiteó: “Peleamos una guerra en 1776 para que no nos importe lo que usted diga o piense”, en alusión a la independencia que obtuvo Estados Unidos de Inglaterra.

“Dicho eso, usted escogió buscar refugio de su nación aquí y prosperar con todo lo que nuestro país le puede ofrecer. Una de las cosas más grandes es la Primera Enmienda... muestre respeto”, agregó McCain.

Ver Más

Cabe destacar, en línea al tuit de McCain, que desde su arribo a EE. UU. el príncipe Enrique se ha beneficiado gracias a sus negocios con compañías como Netflix y Spotify, entre otros.

Otros usuarios de la red fueron más contundentes: ‘¡Hey, vete a casa! Peleamos una guerra para librarnos de la Realeza en nuestra tierra. No es necesario que entiendas nada de lo que hacemos. ¡Adiós!”, escribió una mujer solo identificada como Diane.

Ni aquí ni allá

Los comentarios de Enrique también causaron conmoción al otro lado del océano, en su natal Reino Unido.

“Que el príncipe Enrique condene la Primera Enmienda de EE. UU. demuestra que ha perdido el rumbo. Pronto no lo querrán en ninguno de los lados del charco”, escribió en Twitter Nigel Farage, exlíder del Brexit.

Pero Farage no es el único detractor. De acuerdo con TMZ, tras sus fuertes declaraciones en el podcast de Shepard, varios miembros de la realeza británica están haciendo presión para que tanto Enrique como su esposa Meghan Markle sean despojados de sus títulos reales.

En ese mismo sentido, la presentadora de Fox News Laura Ingraham publicó en Twitter: “No dejes que la puerta te golpee, Windsor”, como una forma de decir que Enrique debía abandonar Estados Unidos.

Ver Más

Enrique fue invitado a participar en el podcast de Shepard para hablar de salud mental, su vida en Estados Unidos y sus proyectos. Además, aprovechó el micrófono para quejarse de que su familia es perseguida por los paparazzi que tratan de captar cada momento.

Los usuarios de Twitter aprovecharon para recomendarle al príncipe, de 36 años, que quizá los medios no vuelva a perseguirlos si deja de salir hablando sobre su vida privada en la prensa.

Enrique y Meghan dieron una polémica entrevista a la conductora Oprah Winfrey a inicios de mayo en el que hicieron revelaciones como supuestas conductas racistas dentro de la monarquía británica, entre otros.