El primer ministro de Italia confirmó que el mundo de la música perdió a "un campeón".

Por: Alessandro Solís Lerici 20 enero, 2014
Claudio Abbado durante un concierto en el Festival de Lucerna de Suiza, en el 2007.
Claudio Abbado durante un concierto en el Festival de Lucerna de Suiza, en el 2007.

San José (Redacción)

"El mundo de la música y la cultura ha perdido a un campeón", comentó Enrico Letta, primer ministro italiano, en un comunicado de prensa enviado tras la noticia de la muerte del conductor Claudio Abbado, quien sirvió como director de La Scala de Milán, conductor de la Orquesta Sinfónica de Londres, director musical de la Ópera Estatal de Viena, y conductor principal de la Filarmónica de Berlín.

Giorgio Napolitano, presidente de Italia, alegó que su muerte es una razón de dolor para él y para todos los italianos. "Rindo homenaje a un hombre que ha honrado una gran tradición musical en nuestro país, en Europa y en todo el mundo", dijo el político. Por su parte, Giuliano Pisapia (alcalde de Milán), recordó al artista por su "compromiso por fomentar el talento joven".

Del lado de la cultura, las reacciones tampoco se han hecho esperar. Simon Rattle, director que sustituyó a Abbado en la Filarmónica de Berlín, dijo: "Hemos perdido a un gran músico y a un hombre muy generoso. Hace diez años todos nos preguntamos si iba a sobrevivir a la enfermedad que ahora le ha costado la vida, pero en cambio, él y nosotros como músicos y público, pudimos disfrutar de un extraordinario veranillo, en el que todas las facetas de su arte se unieron en una experiencia inolvidable".

"Personalmente, él siempre fue inmensamente amable y generoso conmigo, desde mis primeros días como director de orquesta, y mantuvimos un contacto cálido y divertido juntos, incluso hasta el viernes pasado. Él sigue estando en el fondo de mi corazón y en mis recuerdos", concluyó Rattle.

Roger Wright, controlista de Radio 3 de la BBC, en Inglaterra, afirmó que Abbado "fue uno de los conductores más importantes de su generación", por lo que "deja un enorme legado en actividades orquestrales". Wright comentó que trabajó con el conductor en la casa disquera Deutsche Grammophon. "Nunca olvidaré su gentileza combinada con su determinación de acero para ofrecer únicamente música de alta calidad", dijo.