21 marzo, 2016
Sin miedo a expresar lo que sienten, Los Waldners han compuesto dos discos de indie rock , en donde exhiben su sensibilidad ante temas cotidianos. El 1.° de abril, el grupo dará un concierto de presentación del disco junto a 424 y Los Reverbs, en Hoxton Pub, Los Yoses. Melissa Fernández
Sin miedo a expresar lo que sienten, Los Waldners han compuesto dos discos de indie rock , en donde exhiben su sensibilidad ante temas cotidianos. El 1.° de abril, el grupo dará un concierto de presentación del disco junto a 424 y Los Reverbs, en Hoxton Pub, Los Yoses. Melissa Fernández

“Y, ¿cómo hacer para decirte lo que estoy pensando?”. Esa es la primera frase que se escucha en la canción Taquicardia que se siente bien, del grupo nacional Los Waldners, y también la primera en su nuevo disco.

Las letras de este grupo suelen ser como esa: son búsquedas, intentos de decir y hacer cosas que son extrañas para una persona tímida, a un ritmo animado y en medio de melodías alegres.

Los Waldners operan desde la vulnerabilidad, el sentimiento que trabaja como su materia prima y su aliciente. Pero nada es para echarse a morir.

Este nuevo disco de seis canciones se llama Malas decisiones , un reflejo del modo relajado con el que abordan cada situación.

“Las letras del grupo siempre han tenido un vaivén emocional que quedó bien ilustrado (en el título)”, dice Luis Carballo, cantante, guitarrista y encargado de escribir esas letras.

“Lo importante no es si algo es bueno o malo, sino el repensar, llegar a ciertas conclusiones que en efecto lo pueden hacer a uno arrepentirse de unas decisiones, o defenderlas”, agrega Carballo.

Malas decisiones continúa el tono que se impuso en el primer disco del grupo, Eclipse total del corazón (2014).

En aquel material, Los Waldners saltaron como una nueva fuerza en el indie rock de San José, una en la que todos irradian sentimientos de no pertenecer, de no sentirse apto o suficientemente fuerte.

Estas inquietudes juveniles, impresas en canciones, capturaron la atención del público local, que encontró en sus conciertos un alivio, un espacio para cantar acompañados de sus inseguridades y miedos.

Producción. Mientras ganaban un nuevo público, empezaron a aparecer algunas de las canciones que ahora están en Malas decisiones.

Tenían claro que a la hora de grabar su segundo disco, no querían hacer una grabación casera como en el primero. Debieron actuar rápido, antes de que la baterista, Andrea San Gil, partiera del país con una beca.

Así, decidieron aprovechar los recursos que juntaron por sus conciertos (“la plata ganada en chivos no se toca”, dijo San Gil) para empezar las grabaciones a finales del 2014.

Grabaron en el estudio Tiempo Líquido, en Desamparados. El estudio es de Óscar Herrera, parte del grupo Los Reverbs, y ha grabado otros grupos nacionales como Cine Líbano y Motel Asimov.

“Óscar es demasiado volado; entonces, se le ocurrían cosas como meter un sonido de urraca (imita el sonido del ave) en cierta parte de una canción (ríe)”, dijo San Gil.

“En el primer disco yo compuse y luego ellos grabaron sus partes. En este hubo ‘toma y deme’: yo hacía una parte, pero el resto de direcciones las tomaba otro”, comentó Carballo.

Daniel Ortuño, guitarrista de Los Waldners, y encargado de la primera grabación del grupo, dijo que trabajar con Herrera fue provechoso puesto que pudo ayudarles a “traducir” ideas que traían para este disco.

Durante el proceso de grabación surgieron dos ‘distracciones’, como les llama Ortuño; recibieron sus primeras invitaciones para tocar fuera del país.

En noviembre del 2014 fueron a Ciudad de México y en agosto del 2015, estuvieron en Bogotá; ambos conciertos incluían nuevos talentos musicales latinoamericanos.

Aún cuando el grupo podría identificarse dentro de las tendencias de indie rock , en las que medios especializados como Noisey y Remezcla los han incluido, Los Waldners dicen que no tienen miedo de salirse de estos parámetros.

“En la canción Vladi se nota que seguimos inclinados a hacer cosas no cuadradas. Esa canción cierra con un ritmo de samba, que no es la canción estándar de pop o rock ”, contó San Gil.

“No tratamos de consolidar un sonido del grupo (en este nuevo disco) porque siento que sería como limitarnos. Experimentar nos permite variar más y divertirnos más”, agregó la baterista.

El resultado es un disco cargado de melodías más pop, algo que buscaron adrede, y un disco en general más rápido, como se oye en el sencillo Periodistas o en la canción Y de la mía .

Frases como: “Quiero que se acabe el mundo / para que nadie diga que me rendí” o “si me quieres tanto ¿por qué te vas?” aparecen en el disco como pequeñas bromas, pero muy en serio.

Se cantan con un tono suave, sensible, uno en el que no se confronta directamente, pero igual se dice lo que se siente.

Los Waldners se han vuelto expertos en pedir en un lenguaje sencillo lo que no pertenece y lo que muchos no se atreverían a decir en voz alta; allí radica la atracción que generan en los jóvenes.

“Yo compongo para Costa Rica. Suena dramático, pero compongo desde mi contexto, escribo como hablo con la gente cercana a mí, con las personas que tengo mayor contacto y componemos desde la manera de hablar en Costa Rica. Primero, es acá, para los que tenemos cerca”, dijo Carballo entusiasmado.

Carballo explicó que entre sus planes, está dar más conciertos fuera del circuito de bares de San José y adelantó que ya tienen 7 canciones bastante producidas para un tercer disco.

“Nos tomamos muy en serio lo que hacemos, pero cuando ya todo está listo, nos relajamos y lo vemos con otros ojos; nos reímos de nuestros errores y no nos estresamos por lo que viene”, comentó Luis Carballo.

El disco ya está disponible en el perfil de Bandcamp del grupo. El 1° de abril el grupo dará un concierto de presentación del disco junto a 424 y Los Reverbs en Hoxton Pub, Los Yoses.