Música

Los Trombones de Costa Rica comienzan sus andanzas en EE. UU.

Paso firme Al partir este domingo a Oregon, el cuarteto cumple con la primera de cuatro visitas al país del norte del continente

Esto es andar en la vida con el pie derecho. Trombones de Costa Rica tiene lista su avanzada por los Estados Unidos, misma que comenzará la otra semana cuando el cuarteto cumpla con su participación como invitados a la Convención de Educación Musical del Estado de Oregon, en Estados Unidos.

Alejandro Gutiérrez, Martín Bonilla, Leonel Rodríguez e Iván Chinchilla –Trombones de Costa Rica– se marchan este domingo 9 de enero, pero no será la única vez que tengan que hacer maletas. La ida a Oregon es solo la punta del iceberg, pues la andanzas por Estados Unidos incluyen tres idas más.

El 6 de febrero, Trombones de Costa Rica será el solista invitado de la orquesta de la Universidad de Austin, en Texas. Y para cuando sea 3 de junio, el cuarteto estará como invitado en la edición número 40 del International Trombone Festival, que se realiza en Nashville y que es considerado uno de los campeonatos top de ese instrumento.

20 años en firme.En este 2011, Trombones de Costa Rica alcanza los 20 años de vida activa. Una trayectoria que les ha dejado cuatro discos compactos y varias giras al extranjero.

Ha pasado el cuarteto por la música académica, la popular y el jazz. Y es buena parte de eso y de su experiencia de vida, lo que Trombones de Costa Rica lleva como materia prima a la convención en Oregon, Estados Unidos.

Su experiencia de sobrevivir 20 años y aprender a diario en la música y lo cotidiano servirá para dictar las clases maestras que darán el viernes 14 en esa convención.

Y para los dos conciertos que tienen programados, uno en la noche del viernes 14 y otro el sábado 15, interpretarán desde música clásica hasta latinoamericana.

Hará el cuarteto especial énfasis en obras que compositores costarricenses han hecho para ellos, tal es el caso de Guajira y punto, de Fidel Gamboa; Tardío, de Marvin Araya y Travesuras, que está basada en una obra de Bach y que empieza con música clásica y pasa por bolero y salsa hasta terminar en un tema bailable que, lúdicamente, se llama Juan Sebastian Bach y su combo guajiro.

“Es un honor. Tenemos la oportunidad de que al vernos tocar se nos abran otras puertas”, dijo Leo Rodríguez a Viva.