Jessica Rojas Ch..   13 noviembre, 2020
Un ensamble de la Orquesta Sinfónica Nacional conformado por violonchelo, un contrabajo, dos fagotes y percusión presentará el primer concierto con público de la temporada. Foto: Cortesía Ministerio de Cultura.

La música de la Orquesta Sinfónica Nacional volverá a escucharse en vivo. Tras ocho meses de recurrir a la tecnología por medio de conciertos virtuales, un ensamble de la orquesta ofrecerá un espectáculo este sábado 14 de noviembre en compañía de bailarines de la academia Cicció Studio.

El concierto, primero de una representación de la Sinfónica con público, se llevará a cabo en el teatro Eugene O’Neill, en San Pedro, a las 7 p. m. El aforo permitido para este espectáculo es para únicamente 125 personas, cumpliendo con el protocolo de permiso para realizar esta actividad con un 50% de la capacidad del teatro.

Los boletos para este evento tendrán un costo de ¢3.000 general y ¢2.000 estudiantes con carné. Las entradas se podrán adquirir en la boletería del teatro el día del espectáculo, únicamente pagando con el monto exacto. Las puertas y la boletería estarán habilitadas para el público a partir de las 5 p. m.

"La presentación fusionará diferentes tipos de danza como ballet clásico, contemporáneo y ballroom, con la música de los compositores Vinicio Mesa, de Costa Rica; Astor Piazzolla, de Argentina, y John Williams, de Estados Unidos, interpretada por un ensamble de cinco músicos de la Sinfónica Nacional, que incluye un violonchelo, un contrabajo, dos fagotes y percusión, explicó el Ministerio de Cultura en un comunicado de prensa.

De acuerdo con la organización del espectáculo, la presentación se realizará cumpliendo estrictamente todos los protocolos dictados por las autoridades de salud. El uso de mascarillas es obligatorio, así como la desinfección de manos y la toma de temperatura.

“Esta propuesta nace ante la necesidad de los artistas y del público, de poder disfrutar nuevamente de la magia que solo se vive en un espectáculo presencial, y estamos contentos de poder combinar esta puesta en escena con la academia Cicció Studio, quienes han puesto movimiento a algunas de las obras que vamos a interpretar. También estamos muy agradecidos con el Centro Cultural Costarricense Norteamericano y su director Guillermo Madriz, coproductores del evento, y quienes han dado un total apoyo al proyecto”, explicó Marco Redondo, fagotista de la Orquesta Sinfónica Nacional.

Según el músico, la preparación tras el espectáculo ha estado cargada de pruebas para ellos como artistas, ya que también en el escenario se cumplen las medidas de distanciamiento, limpieza y el uso de mascarillas. “Se acopló la sala del teatro para que el público esté ubicado en burbujas sociales de dos a tres personas, en escena todos cumplimos con el distanciamiento social, los músicos y bailarines estarán siempre con la mascarilla puesta”, agregó Redondo.

En el caso de los artistas encargados de los instrumentos de viento, ellos tienen un protocolo especial para ejecutar la música. “La preparación ha sido complicada, pero vale la pena el esfuerzo para llamar la atención sobre la necesidad de arte y cultura”, concluyó el fagotista.

“Este concierto es muy importante para nosotros; primero por la complejidad y la riqueza que se logra con producciones interdisciplinarias de este tipo, su exigencia y nivel técnico e interpretativo, y por la importancia simbólica que posee este tipo de trabajo en estas épocas tan complicadas que nos ha tocado vivir”, comentó Vanesa Cicció, directora y coreógrafa de Cicció Studio.