Música

El presidente, músicos y compositores reaccionan al Premio Nacional de Marfil

Tras haber recibido el Premio Nacional de Cultura Patrimonial Inmaterial Emilia Prieto, Viva consultó a trabajadores de la música y la cultura sobre la huella de Marfil en la historia costarricense.

Redacción

De Marfil, el público recuerda muchas cosas: sus vibrantes años como un grupo de salón de baile, el hito histórico que cumplieron cuando se conviertieron en el primer grupo popular que subió al escenario del Teatro Nacional en abril de 1989, sus memorables colaboraciones con la Orquesta Sinfónica Nacional durante el Verano Sinfónico del 2014.

Tras haber recibido el Premio Nacional de Cultura Patrimonial Inmaterial Emilia Prieto, Viva consultó a trabajadores de la música y la cultura sobre el legado de Marfil en la historia costarricense.

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"Quiero felicitar de manera muy efusiva a los ganadores de los Premios Nacionales de esta edición 2016. Una vez más el país se engalana al recibir a estos extraordinarios costarricenses.

Quiero hacer mención particular al grupo Marfil, que ha ganado el Premio Nacional de Cultura Patrimonial Inmaterial, por su gran contribución al desarrollo de las artes en Costa Rica y particularmente de la música. Han recuperado una enorme cantidad de ritmos nacionales y los han divulgado en todo tipo de eventos sociales: en parques, en discotecas, en los escenarios televisivos. Han sido referentes culturales en el exterior.

Me parece que este es un reconocimiento a muchos años de dedicada labor en favor de la música".

Manuel Montestel. Compositor, investigador y músico fundador de Cantoamérica.

"Marfil es el primer grupo de origen limonense y afrolimonense que rompe las barreras históricas entre Limón y San José. Ellos tienen el mérito de tener presencia en públicos "blancos", de la sociedad blanca (somos mestizos pero se acostumbra llamar blanca a la gente de San José).

Entran con mucha fuerza y logran establecerse en San José, a pesar de toda la marginación histórica de Limón y el racismo. Entran con una fórmula de música de origen caribeño que se canta en inglés, soca, reggae; (ritmos) que tienen mucha relación con la cultura limonense, por la relación de Limón con las Antillas angloparlantes. Esas islas que fueron colonias de Gran Bretaña y desde donde llegan ancestros de Tipí Royes y Isidor Ash. Ellos rinden homenaje a sus ancentros y son consecuentes con sus raíces. Ese es un gran mérito. Felicidades a Marfil".

"Tengo una relación de amistad con la mayoría de ellos. Definitivamente es un grupo ícono de este país y más en la cultura caribeña. Todos ellos proceden de Limón. Me siento demasiado contento, me siento muy feliz de que le hayan dado este premio a Marfil como institución.

Todos conocemos la historia de Marfil. En El Cuartel, hace 30 años venían personas a escuchar a Marfil. Hoy vienen los hijos y los nietos de esas personas a escucharlos. Es un grupo que se ha logrado mantener. Eso no es tan sencillo.

Ellos siempre reflejan a la cultura caribeña. En buena hora que les hayan dado ese mérito".

"Cuando se hizo Verano Sinfónico, la misión que tenía era difundir la música en todas sus manifestaciones y hacer el rescate de grupos, de cualquier género, que hubiesen aportado al legado musical de nuestro país. En el caso de Marfil, dada su destacada trascendencia musical durante casi cuatro décadas, la relevancia a nivel del rescate de la música caribeña fue la razón por la que se decidió invitarlo para ser parte de Verano Sinfónico.

(Se le invitó) para que no solamente se les conociera por sus hits musicales sino otro tipo de obras artísticas, obras musicales que Isidor ha escrito para guitarra eléctrica y también dentro del género del reggae costarricense. En esa edición, a nivel de guitarra, se hizo una obra escrita por Isidor Ash, Federico Miranda (Ghandi) y Edín Solís (Éditus).

Yo creo, sin duda alguna, en el aporte y el legado de ellos. La cantidad de músicos que han pasado por Marfil la han constituido en toda una institución musical y cultural. Me paree un justo reconocimiento de un trabajo que han hecho a lo largo de cuatro décadas. Ha signidicado un sacrificio personal pero, a la vez, un gran aporte musical.
Han hecho aportes importantes al cancionero popular costarricense".

Edín Solís. Guitarrista, músico de Éditus.

"Yo siento que está muy merecido. Marfil es una institución de la música popular costarricense. Si bien se han identificado con espectáculos bailables, tienen un ingrediente innovador que es referencia para músicos de Costa Rica.

Isidor Ash fue un guitarrista que marcó toda una epoca. Tiene toda la herencia de guitarristas antiguos: capturó esa época y la llevó a los escenarios.Tanto como compositor, guitarrista y arreglista se merece todo mi respeto.

Los felicito, en buena hora este tipo de reconocimiento a ellos. Es importante que Marfil, Cantoamérica y otros artistas aportan el ingrediente afrocaribe, es un contrapeso importante".

Jaime Gamboa. Compositor, músico de Malpaís.

"A los chicos de Marfil los conozco de toda la vida. Por un lado creo que el premio es interesante, se premia a un grupo de salón. Es un grupo de baile que tiene una larga trayectoria dentro del país, habría que ver un poquito más a fondo qué criterios tuvo el jurado. Dentro de esa rama de música bailable hay mucha gente que ha trabajado incluso dentro de la música caribeña con música de composición propia.

Con estos de los Premios (Nacionales), creo que la gente que dedica su vida a la música, sobre todo gente como los compañeros de Marfil, merecen un reconocimiento.

Tipí Royes e Isidor Ash llevan la música en la sangre. El concierto en el Teatro Nacional (en abril de 1989) fue muy significativo para todos los músicos de Costa Rica, para decirnos que sí se puede hacer musica bailable en lugar como ese. Abrieron brecha para muchos otros".

Daniel Ortuño. Músico, productor y conductor de Findependiente.

"(En 1989), el Teatro Nacional era esta institución de música formal, de música académica y, de repente, tener a este grupo de música popular, muy disímil de esos otros parámetros, si fue como un shock para cierta esfera más purista.

Marfil siempre estuvo esta imagen, la imagen que ha perdurado, de popularidad de los años ochenta, la época del chiqui chiqui. Tuvieron éxito y, a partir de ahí, eran una banda popular que tocaba covers, canciones bailables. El pasado de Marfil es bastante desconocido.

Son ritmos que tocaban: funk, soul. Eran ritmos muy particulares del contexto de ellos en el Caribe de Costa Rica. Tal vez, en San José, de donde se conoce más música de esa época, no eran ritmos muy comunes.

Ellos traen este monton de géneros que no se ecuchaban en San José: ritmos jamaiquinos, soul y funk norteamericano, ritmos africanos, caribeños. Ellos solo tienen un LP de esa época, se llama Marfil (1977). Es imposible de conseguir, prácticamente".

Natalia Díaz Zeledón

Natalia Díaz Zeledón

Periodista del suplemento Viva de La Nación. Productora audiovisual y periodista de la Universidad de Costa Rica. Se especializa en temas de artes escénicas, música, cine y televisión.

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