Carlos Soto Campos. 13 junio
Tomás de Camino sostiene una de las cajas de ruido que usó para el álbum 'Autómata finito'. Foto: Albert Marín.
Tomás de Camino sostiene una de las cajas de ruido que usó para el álbum 'Autómata finito'. Foto: Albert Marín.

El 14 de mayo se estrenó en la Sala María Clara Cullell de la UCR el disco Autómata finito de Susan Campos y Tomás de Camino Beck.

La composición de Campos no era como las sinfonías o grupos de guitarra que esa sala de conciertos ha recibido antes, sino algo más denso y provocativo. En lugar del sonido de las cuerdas de un violín o un cello, el recinto se llenó de ruidos digitales.

“Yo ya había construido estas cajas de ruido pero Susan les vio un contexto a estos sonidos. Me dio unas partituras de composiciones que ella hizo pensando en cuerdas y una orquesta y me propuso reinterpretarlas con estas cajas”, contó Tomás de Camino.

“Frágil” X AUTOMATA

Fragmento de “Frágil” No. 2, de mis #ButohMeditations interpretada por Automata sumergido en los visuales de Susana S. Carballo, durante el estreno de Autómata Finito Irreverence Group Music este 14 de mayo de 2019. Electronica de Tomas De Camino Beck Música de Susan Campos Fonseca #postminimalmusic #noisemusic #feministart #AutomataFinito

Posted by Susan Campos - Composer & Writer on Tuesday, May 14, 2019

Las cajas de las que habla este matemático, biólogo e ingeniero en sistemas son sus instrumentos. Él diseñó cada parte, desde el exterior colorido hasta la programación de los chips que tienen en su interior.

Las cajas están hechas con arduinos, minicomputadoras que pueden programarse para hacer distintas funciones, desde prender luces hasta mover motores; las máquinas de Tomás de Camino se conectan a un parlante –como una guitarra eléctrica– y hacen igual o más ruido que una guitarra eléctrica.

Estas composiciones se pueden escuchar en el álbum Autómata finito publicado en plataformas digitales como Spotify o iTunes, a través del sello Irreverence Music Group de Nueva York.

Cajas

Una década atrás Tomás de Camino trabajó con bandas nacionales como Las Robertas, 424, Monte y Colornoise, a las que les grabó y produjo sus primeros discos. Antes de eso grabó su propio álbum de música blues y folk, publicado en el 2008 bajo el nombre artístico Autómata.

Como director del Centro de Investigación para la Innovación Tomás de Camino impulsó las impresiones 3D, como se le ve en esta fotografía del 2014. Con una impresora 3D le dio forma a sus cajas de ruido. Foto: Archivo/Rafael Murillo
Como director del Centro de Investigación para la Innovación Tomás de Camino impulsó las impresiones 3D, como se le ve en esta fotografía del 2014. Con una impresora 3D le dio forma a sus cajas de ruido. Foto: Archivo/Rafael Murillo

Aunque aún continúa trabajando con bandas alternativas, su foco ahora está en dar asesorías en tecnología, educación, computación y áreas relacionadas.

En La Nación se han publicado artículos sobre sus esfuerzos para hacer la robótica más accesible, pero nunca había traído –hasta hace poco– sus instrumentos.

De Camino arribó a Llorente con unas ocho cajas de colores que le sirven para hacer música. ¿A qué suenan? “No sé, cada vez que lo prendo suena a algo diferente”, dijo el compositor, emocionado.

“Quise diseñar un cubo por ser la forma más fácil de hacer por una persona que no es diseñadora y las perillas las hice igual", dijo.

Cada caja tiene varias perillas igual de coloridas, pero ninguna indica qué función tiene. "Quería que no tuviera el diseño “amistoso” de otros instrumentos, que no tuviera indicadores de volumen ni nada para promover la exploración”, comentó.

Sonidos nuevos

Hay cajas que producen chillidos electrónicos y otras sonidos más gruesos de sintetizadores. Otras de las cajas funcionan para controlar el volumen de cada caja, según sea necesarios.

Todas fueron programadas por Tomás de Camino en su casa y en Internet compartió los tutoriales para que otras personas puedan construirlas. Él insiste en que la creación de instrumentos propios es parte de una nueva revolución tecnológica que no era posible disfrutar 15 años atrás.

“Para experimentar con esto el costo es muy bajo. La impresión puede costar ¢5.000 y esta placa de aquí cuesta parecido, así que con unos $20 tenés una caja, así que puede ser construido por cualquiera y usado en otros contextos”, explicó.

A la hora de crear el disco, Tomás y Susan Campos utilizaron software de grabación digital para reunir todos los elementos, pero interpretar en concierto era un reto más complejo.

“Usé esta pequeña máquina que va repitiendo ciertos sonidos y le voy agregando capas y capas para construir la canción. El resultado nunca va a ser el mismo y eso lo hace más interesante”, señaló De Camino.

Las composiciones del disco Autómata finito rozan la música ambient y son lo que se encontraría en una película de suspenso o de horror, pero los usos son tan variados como los colores de las cajas.

Construyendo una nueva caja de ruidos... experimentando diseño imperfecto, o diseño ingenuo... el cubo como forma más...

Posted by Tomas De Camino Beck on Saturday, June 8, 2019

De Camino cree que tienen un potencial educativo para demostrar que la acalorada pasión del arte y la “frialdad” de la lógica no están tan separados como se cree.

“Hice estas cajas pensando en educación que mezcla arte, ciencia, tecnología, computación. Tengo pendiente hacer un taller donde pueda usarse esto como un elemento inicial para que las personas puedan entender el sonido como un elemento físico y creativo y dejemos de lado la idea de que nuestro cerebro trabajo diferente cuando se trata de lógica o arte”, finalizó.