Arturo Pardo V.. 30 diciembre, 2017

Con apenas 31 años de vida, la carrera de Daniel Patiño ya tiene mucha sustancia. Tras su participación en varias bandas lideradas por él de distintos géneros, ahora empieza un nuevo recorrido en lo que parece su mejor momento.

Ya había dado ciertas pruebas de su faceta solista con algunas composiciones para la serie web Dele viaje y con algunas piezas sueltas, pero son dos lanzamientos discográficos del segundo semestre de este 2017, los que muestran mejor su personalidad musical en solitario en todo su esplendor.

Entre Lado B: Volcán (lanzado el 11 de agosto) y Lado A: Laguna (8 de diciembre) se suman 10 canciones que, en conjunto, ofrecen un trabajo consistente, con un sonido fresco y, principalmente, que se nota que fluye con completa naturalidad.

Daniel@ Patiño tiene 31 años y ha liderado bandas de diferentes géneros. Cortesía para LN
Daniel@ Patiño tiene 31 años y ha liderado bandas de diferentes géneros. Cortesía para LN

Las temáticas discurren entre anécdotas muy casuales y otras más profundas, principalmente dedicadas al amor, o más bien a la búsqueda del amor verdadero, a veces difícil de hallar de primera entrada.

Mientras que las del Lado B son piezas más introspectivas, las del A son más bien esperanzadoras y juguetonas. Juntas suman lo que parece una confesión convertida en canción o, lo que es lo mismo, una catarsis musical. Es un cantautor desnudándose en su obra.

Resulta fácil conectar con la lírica en ambos discos, pues los relatos se perciben como los de un amigo contándolos de manera distendida, aunque con un poco más de adorno literario.El material fue grabado en Sala de Audio en México, donde vive el costarricense desde marzo pasado.

A diferencia de algunos artistas locales cuyo camino musical ha mutado intencionalmente en función de “pegar” en otros mercados del continente latinoamericano, la música de Patiño no ha tenido una transformación sino más bien una madurez que incluye cierto giro hacia el rock pero siempre con columna vertebral de cantautor.

Mientras en Patiño Quintana (su proyecto anterior) había influencias de nueva canción, ritmos criollos y blues, acá hay menos influencias latinas.

A fin de cuentas, parece que lo que está priorizada es la necesidad de contar y cantar desdeadentro, que lo de mantenerse dentro de los límites de un género en específico. De una u otra forma, el resultado sonoro es muy agradable.

La fuerza emocional transpira con claridad en temas como Canción para vos, o en Una y otra vez, quizá la canción más sentida entre la decena de piezas. Incluye muy buenas líneas de guitarra, un arreglo de piano muy cautivador y los mejores momentos vocales de Daniel.Osa, por su parte, es inspiradora, incluye un coro potente y progresiones armónicas donde se dan muestras de la madurez compositiva del cantautor. Resalto también Lola y la divertida Hippie.

Ese tema, por cierto, trata de la personalidad libre de ataduras. De alguna forma, este dobletrabajo discográfico también se puede resumir en libertad y en desahogo; como todos tenemos esas mismas necesidades, la cercanía y familiaridad de la que hablaba antes cobra mayor sentido, rompiendo una barrera entre el oyente y un emisor que se comunica gracias a una gran grabación.