Fernanda Matarrita Chaves.   19 octubre
María Teresa Rodríguez y Johana García ejecutan un proyecto que busca apoyar y empoderar a mujeres que sufren violencia sexual y física. Foto: Reinas Silenciadas para LN

Hace unos meses, luego de estar en una intensa clase de defensa personal, las socias, amigas y reinas de belleza María Teresa Rodríguez (Miss Costa Rica 2008) y Johana García (Mrs Universe 2016) revivieron abusos que sufrieron en el pasado y cayeron en cuenta de que debían hacer algo más por motivar a sus congéneres a no guardar silencio.

Lo que les sucedió individualmente prefieren dejarlo atrás, pero lo que sí quieren promover es “que no hay que callar” ante la violencia doméstica y abusos sexuales.

Como son concientes de que hablar de estos temas no es sencillo por diferentes factores, decidieron crear la fundación Reinas Silenciadas, que cuenta con páginas en Facebook e Instagram y por medio de las cuales, con ayuda de profesionales del Organismo de Investigación Judicial (OIJ), brindan charlas virtuales para ayudar a las mujeres que viven o han atravesado momentos de agresiones físicas y sexuales.

“Este es un proyecto lindísimo. Nos dimos cuenta de que la forma en la que hay que luchar no es guardando silencio”, aseveró Rodríguez.

Por su parte, Johana García comentó: “La clase (de defensa personal) nos llegó profundamente por temas que nos pasaron siendo niñas. Nos dimos cuenta de que muchísimas mujeres han sufrido algún abuso sexual. Luego de esto decidimos crear redes y empezamos a tocar puertas de instituciones públicas, resulta que los únicos que nos apoyaron fueron los trabajadores del OIJ. Tuvimos reunión con don Walter Espinoza (director del OIJ); él estuvo superanuente, dijo que le parecía fenomenal, que contáramos con ellos para dar charlas (a través de las redes sociales de Reinas Silenciadas)”.

Como parte de su labor, María Teresa y Johana dan acompañamiento, siempre asesoradas por expertos, a mujeres que sufren alguna situación de abuso sexual o de violencia doméstica y que buscan “una mano amiga”.

“Somos el puente. Hay mujeres a las que les da pena y se sienten avergonzadas. Hemos empoderado a mujeres guiándolas con apoyo de profesionales, pues sabemos cuál es nuestra posición. No podemos entrar en ámbito que no es el nuestro. Gracias a Dios contamos con apoyo de personas profesionales. Nos sentimos bien de que confíen en nosotras. Somos mediadoras en su proceso. Las apoyamos hasta cierto punto, finalmente la decisión de denunciar es de ellas”, comentaron.

María Teresa y Johana dan las charlas virtuales gratuitas cada 15 días. Cuentan que en los cuatro meses de tener este proyecto han dado acompañamiento directo a unas 25 mujeres.

Con apoyo de expertos en psicología y sociología del OIJ, ellas han ofrecido las charlas: Abusadores sexuales en el círculo cercano, Engaños sexuales en redes sociales, Sobreviviendo a un capítulo de terror, entre otras.

“Sabemos que no es fácil, pero hay que tomar las riendas de nuestras vidas. No hay que quedarnos calladas. No hay que dejar que nadie nos silencie”, María Teresa Rodríguez.

Fuerte testimonio

En la charla Sobreviviendo a un capítulo de terror tuvieron la participación de una joven mujer a quien un familiar la abusó sexualmente, la golpeó y además, la enterró viva.

"La misma muchacha nos buscó. Ella quería dar su testimonio por todas aquellas mujeres que han sido silenciadas. Habló por primera vez de ese capítulo de terror frente a 250 personas que la vieron virtualmente.

“Fue un honor tenerla a ella. A esa charla también asistió una psicóloga, Evelyn Rodríguez del programa integrado de protección a la víctima, del OIJ, así como el sociólogo José Eduardo Flores”, contó García.

María Teresa añadió: "Las situaciones que nosotras vivimos ya quedaron atrás. Queremos decir que podemos levantar la voz. No dejar que esas vivencias marquen nuestras vidas. Sabemos que no fue nuestra culpa ni responsabilidad. Y a pesar de nuestra corta edad (en el momento del abuso) alzamos la voz, lo hablamos.

"Más allá de lo que sucedió lo importante es que se habló, se dijo y no se permitió. Eso ha marcado la pauta de cómo queremos sobrellevar situaciones de nuestras vidas. No hay que quedarse sumisas. Hay que levantarse y accionar. Se tiene que crear conciencia de que hay que denunciar; que en las casas les crean a sus niñas cuando cuentan lo que les está pasando”.

Para conocer más del proyecto puede seguir las páginas en Instagram y Facebook Reinas Silenciadas.