Gerardo González V. 26 noviembre, 2017
La francesa Iris Mittenaere coronó a Demi-Leigh Nel-Peters, de Sudáfrica, como su sucesora.
La francesa Iris Mittenaere coronó a Demi-Leigh Nel-Peters, de Sudáfrica, como su sucesora.

La sudafricana Demi-Leigh Nel-Peters confirmó su condición de favorita al ganar esta noche la corona de Miss Universo, en Las Vegas.

La modelo de 22 años conmovió durante la gala al compartir la historia de un asalto que sufrió en junio en Johannesburgo, lo cual la motivó a crear una fundación para enseñarle a defensa personal a otras mujeres.

La victoria de Nel-Peters no fue sencilla ya que debió derrotar a las aspirantes de Colombia, Laura González, primera finalista, y a la jamaiquina Davina Bennett, segunda finalista.

Antes de conocerse el resultado, las tres mujeres debieron responder a la misma pregunta sobre cuál es la cualidad que más admiran de sí mismas y cómo la aplicarían como futura Miss Universo.

La modelo sudafricana respondió que era una mujer que había superado sus miedos y que de ganar el título esperaba llevar ese mensaje a las mujeres de todo el mundo. Además, ya se había confirmado como favorita al demostrar su seguridad y elegancia en las pruebas de traje de baño y vestido de noche.

Miss Jamaica aseguró que, en su caso, la determinación es la que más le gusta y lo que la llevó a crear una fundación para personas sordas; su plan era utilizar el concurso para crear conciencia sobre los derechos de estas personas.

Por su parte, Colombia se describió como una persona apasionada, con compasión y disciplinada, lo cual ha utilizado en cada escenario tanto como actriz como Miss Colombia.

El top 5 lo completaron Tailandia, que era otra de las grandes favoritas, pero que no logró impresionar al jurado con su respuesta en la ronda de preguntas individuales cuando se le interrogó acerca de cuál es movimiento de su generación que más admira y las razones, a lo cual respondió que a la juventud porque es el futuro.

Venezuela, como es usual, no defraudó en brillar en esta edición; sin embago, no le alcanzó para avanzar más allá del top 5.

En la ronda anterior, las diez finalistas (Venezuela, Estados Unidos, Filipinas, Canadá, Sudáfrica, España, Brasil, Colombia, Tailandia y Jamaica) desfilaron en traje de noche mientras la cantante Fergie, exintegrante de Black Eyed Peas, interpretaba A Little Work.

El grupo de 16 semifinalistas lo completaron Sri Lanka, Ghana, Irlanda, Croacia, China e Inglaterra.

Inspiración. El certamen envió también un fuerte mensaje en contra del bullying, ya que muchas de las candidatas contaron que lo sufrieron cuando eran pequeñas.

Por ejemplo, la colombiana Laura González contó que de niña la molestaban por tener sobrepeso y cómo encontró en el ejercicio la forma de superarse. "Si le dijera a aquella niña lo que iba a lograr, no me lo creería", afirmó durante uno de los videos.

También se destacaron los logros académicos de otras de las semifinalistas, como Miss Estados Unidos que tiene un título en Física, mientras que Canadá es ingeniera.

El concurso también aprovechó los intermedios para enviar mensajes contra el acoso sexual con candidatas como Sudáfrica, India e Inglaterra con fuertes palabras en contra de este mal y cómo el mundo debe unirse para erradicarlo.

Una nueva era. La edición de este año introdujo nuevas reglas para escoger a las 16 semifinalistas con una mecánica que puede significar el final del dominio americano en este certamen.

Las candidatas se dividieron en tres regiones: América, Europa y una tercera formada por África, Asia y Oceanía. De cada uno de estos grupos se eligió a cuatro candidatas, para un total de 12.

Las cuatro semifinalistas restantes se escogieron sin importar la región a la que pertenecen en una nueva categoría llamada sorpresa o Wild Card.

De esta forma, ninguna región tuvo dominio total en el concurso, a diferencia de ediciones anteriores, como el año pasado, cuando ocho de las 13 semifinalistas eran de nuestra región.

Japón fue nombrada como la ganadora del mejor traje de fantasía con un diseño que combinaba a dos figuras de la cultura nipona: el samurái y la geisha.

Miss Universo llegó este año a su edición número 66 y batió el récord de participación con 92 aspirantes a la corona, de las cuales tres países participaron por primera vez: Laos, Camboya y Nepal.