Por: Neyssa Calvo.   6 agosto

La relación que tenía Lisa Brennan-Jobs con su padre, el cofundador de Apple, queda al descubierto en su libro de memorias Small Fry, que se puede traducir al español como “niña mocosa o insignificante”.

Según su hija, Steve Jobs, no fue un hombre de pocas palabras y nada generoso con el dinero. Foto: AP.

En esas páginas, la hija del genio tecnológico, describe las complicaciones de crecer con un padre distante y frío, que inicialmente se negó a reconocerla como hija, según reveló la revista Vanity Fair.

Efectivamente, el relato de Brennan-Jobs aporta pinceladas de su vida con su padre y, sobre todo, de los sentimientos, las ilusiones, los desencuentros y las decepciones que sufrió en su intento de convertirse en su hija adorada.

De sus palabras, se entiende que la relación entre ellos mejoró con el paso de los años, aunque nunca llegó a ser cercana, según BBC News Mundo.

Lisa Brennan-Jobs nació el 17 de mayo de 1978. Su madre, Chrisann Brennan, en ese entonces de 23 años, dio a luz en la granja de un amigo en Oregón.

Su padre, Steve Jobs acudió al nacimiento de la bebé, pero tal parece que le dijo a todos que no era hija suya.

“Hasta mis 2 años, mi madre complementaba lo que recibía de prestaciones sociales con trabajos de limpieza o de camarera. Mi padre no ayudaba", cuenta Brennan-Jobs.

En 1980, el fiscal de distrito del condado de San Mateo, California, demandó a Jobs para que pagara una pensión alimenticia. Él negó la paternidad, declaró bajo juramento que era estéril e, incluso, dio el nombre de otro hombre que, según él, era el padre.

A pesar de sus declaraciones, las pruebas de ADN determinaron que Jobs sí era el progenitor de la niña y el tribunal le ordenó que cubriera los gastos del seguro social además de abonar una pensión mensual de unos $500.

“El caso concluyó el 8 de diciembre de 1980, con la insistencia de los abogados por cerrar el proceso. Cuatro días después, Apple salió a bolsa y, de un día para otro, mi padre estaba valorado en más de $200 millones”, revela en su libro Brennan-Jobs .

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Distante y frío

Uno de los episodios más llamativos de la narración tiene que ver con la relación que tenía Jobs con los autos, publicó BBC News Mundo.

Al parecer, Brennan-Jobs oyó a su madre contar que Jobs cambiaba de Porsche en cuanto el auto tenía un arañazo o marca.

En una ocasión, siendo ella adolescente, le preguntó a Jobs si se podía quedar con el Porsche que tenía en ese momento cuando ya no lo necesitara. En tono amargo e hiriente él respondió: “Claro que no”.

“Entendí que a lo mejor no era verdad el mito de los arañazos. Para entonces ya sabía que no era generoso con el dinero, la comida o las palabras; la idea de los Porsche parecía una divina excepción", sostiene la escritora.

No obstante, al llegar a la casa, Jobs paró el motor del vehículo, se giró hacia Lisa y exclamó: " No recibirás nada. ¿Entiendes? Nada. ¡No recibirás nada!".

Asimismo, Brennan-Jobs narra que desde pequeña pensó que su padre le había puesto su nombre al computador comercial Lisa, primero con un ratón externo. Un día se lo preguntó directamente, pero le dijo que no.

Tiempo después, cuando ella tenía 27 años, Jobs la invitó a un viaje en yate con su familia por el Mediterráneo y un día almorzaron con Bono, el cantante de la banda irlandesa U2.

En esa ocasión, el artista le preguntó a Jobs si el computador Lisa recibía el nombre por su hija. Y ahí, Jobs dijo que sí. Algo que recuerda y comenta en su libro con cierta indisposición.

A su lado

Al parecer, Brennan- Jobs visitó a su padre con frecuencia tras su enfermedad. Él falleció el 5 de octubre del 2011 por un cáncer de páncreas.

“Estaba sobre la cama, en pantalones cortos. Tenía las piernas desnudas y delgadas como los brazos, dobladas como si fueran las de un saltamontes", escribe Brennan-Jobs sobre una de sus visitas.

Jobs narra en su libro, que el último año lo visitó un fin de semana, en meses alternos, según el sitio El Comercio.

"Me había quitado la idea de una gran reconciliación, esa que ocurre en las películas, pero seguí yendo de todas formas”, afirma en sus páginas, la escritora.

Steve Jobs se casó con Laurene Powell Jobs y tuvo tres hijos más: Eve, Erin y Reed.

El libro Small Fry se publicará el 4 de setiembre con la editorial Grove Press.