Gloriana Corrales. 28 junio, 2016
La consternación imperó en el sepelio de Hernández, quien falleció este domingo.
La consternación imperó en el sepelio de Hernández, quien falleció este domingo.

Antonio Hernández, imitador del programa radiofónico Pelando el ojo, fue sepultado la mañana de este martes de la única manera en que puede ser despedido quien hizo reír a muchos con su talento: con el más sentido aplauso de sus amigos, colegas y familiares.

Decenas de globos blancos volaron por los aires desde el Camposanto La Piedad, en Desamparados, como un homenaje a uno de los hombres que dotó de humor las tardes de los radioescuchas.

Toño Hernández falleció sorpresivamente la mañana de este domingo, producto de un paro cardiorrespiratorio. Tenía 48 años.

Para darle un último adiós, su familia instó a todos los participantes en el sepelio a cantar La incondicional, de Luis Miguel, una canción que tenía un especial significado para el imitador.

"Se la dedicó a mi mamá cuando estaban juntos. Y aun separados se la dedicaba, porque ella se convirtió en una amiga para él", dijo su hija, Elsa Hernández.

Al culto, oficiado por el pastor evangélico William Magaña –de la iglesia Pasión por las Almas– asisiteron los compañeros de Hernández de Pelando el ojo, quienes se mostraron muy dolidos con su fallecimiento.

La de Toño Hernández es la tercera baja del programa de radio Monumental: en el 2009 falleció el imitador Froylán Bolaños y en enero del año pasado el elenco sufrió la pérdida de su controlista, Cristian Suko Aguilera.

"Es un momento de muchas dudas, de muchas interrogantes de la vida: ¿cómo es posible que pasen estas cosas tan seguidas, con gente que uno quiere y ha estado tan cerca de uno?", dijo Norval Calvo.

"A mí ayer se me complicó el programa al inicio, porque se me vinieron a la mente muchos momentos. Fue una acumulación de estrés y de tensiones, y se reviven otra vez hoy", agregó el también imitador.

La emisión de Pelando el ojo de este lunes se llenó de melancolía, pues los miembros del elenco dedicaron las dos horas del espacio para rendir homenaje a quien fue su compañero. Entre anécdotas y llanto, despidieron a Hernández.

Entre los asistentes al servicio fúnebre se encontraban también personalidades como Édgar Cartín (el Galán de Informe 11 Las Historias), Roque Ramírez (Doña Merry) y Carlos Ramos, mejor conocido como el Porcionzón.

"Ahí vamos uno detrás de otro: ya se nos fue Froylán, se nos fue Gorgojo y se nos fue Toñito. Es muy lamentable, pero es la ley de la vida", comentó Ramos. "Ahora (Hernández) está haciendo reír allá en el cielo con Carmencita Granados, con Lucho Ramírez, con Gorgojo y Froylán".