Farándula

El Topo: Un sentido adiós y testimonios demoledores en una durísima semana para el periodismo

La inesperada muerte de Oswaldo, las luchas contra la covid-19 de Douglas y José Andrés y el conmovedor relato de Randall sobre su batalla al borde de la muerte volvieron las cámaras hacia quienes habitualmente son quienes nos informan.

ACLARACIÓN, así, con mayúscula: todos los gremios, centenares de familias, miles de costarricenses han sufrido pérdidas, han llorado a sus muertos, han luchado a brazo partido contra la pandemia y todas sus consecuencias.

Los periodistas forman parte de este todo, la diferencia estriba en que habitualmente son ellos quienes ingresan hasta dos y tres veces al día a los hogares costarricenses y a los de ticos en el extranjero, para ofrecer todas las informaciones cotidianas y, claramente, en los últimos tiempos el tema de la pandemia ha sido pan de todos los días para todos los comunicadores, pero es un hecho que quienes trabajan en televisión, por las características de su oficio, tienen un vínculo cercanísimo con el público que los deja entrar a la intimidad de sus hogares por medio de la pantalla.

Dicho lo anterior, y aunque ya habían venido trascendiendo cada vez más casos de colegas contagiados con la covid-19, algunos luchando fuerte en los hospitales, el domingo pasado nos cayó como un cubetazo de hielo la noticia de que había fallecido Oswaldo Alvarado, conocido tras haber trabajado en Canal 7, Repretel y recientemente, en Multimedios, entre otros medios de comunicación.

El fallecimiento de “Oso”, como le llamaban cariñosamente sus muchísimos amigos y colegas, fue repentino, pues si bien hubo quienes sabían que estaba hospitalizado tras haber contraído el coronavirus, su tránsito hacia su morada final ocurrió como una analogía de su vida: sin estridencias, casi silenciosamente.

El también músico hasta había compuesto hace unas semanas un tema alusivo a la prevención contra la covid-19. Pero lo que más nos impresionó fue que Oswaldo, sin ser protagonista nunca de escándalo alguno (de hecho era rarísimo encontrárselo en un evento), provocó al momento de su partida una especie de duelo nacional: imposible parafrasear los miles de mensajes en su honor, desde televidentes de todos los rincones del país hasta funcionarios y profesionales de alto rango.

El mismo domingo, el veterano periodista José Andrés Soto, muy conocido en los años 90 y 2000 en Telenoticias y Repretel, entre otros medios, se animó a contarle a la Revista Dominical el terrible drama que vivió al ser internado con covid a principios de año, tras haber ingresado a su adorada madre al hospital unos días antes. Con un piso de diferencia, ambos lucharon fuertemente: ella perdió la batalla tan solo un piso más arriba de donde su hijo libraba su propio duelo contra la muerte. En la versión digital de esta columna anexamos la historia de José Andrés, que ya nos tenía hechos trizas emocionalmente, cuando se nos vino encima la noticia de la muerte de Oswaldo.

Y luego, dos batacazos seguidos: el testimonio de Douglas Sánchez, director de Multimedios, quien a pesar de ser un adalid del deporte y la buena condición física, sin factores de riesgo, estuvo librando una fuerte batalla para combatir la covid-19. Recién regresó esta semana a su puesto de trabajo pero su delgadez y palidez evidencian lo mal que la pasó.

Finalmente, este jueves, ya sin covid de por medio, sino por causa de una meningitis que lo tuvo entre la vida y la muerte, el director de Buen Día de Teletica, Randall Salazar, abrió su corazón al público de una forma que quizá nunca habíamos visto.

Y es que además de narrar en detalle su calvario, se sinceró sobre sus pensamientos más íntimos, sus batallas espirituales internas, la veleidad del ser humano, lo frágiles que somos, las analogías que realizó (como haber hecho tres maratones y en medio de su enfermedad, con costos ponerse de pie).... Randall lloró mucho, y todos lloramos con él. Estaba realmente conmovido, incluso al final trataba de tragarse los sollozos y se le marcaban las venas del cuello en un intento por contenerse... por dicha no lo logró.

Porque Randall no traía ningún guion, fue evidente que conforme empezó a recordar su calvario y al mismo tiempo, el gran apoyo de su familia, compañeros de trabajo y amigos, se fue quebrando. Cada frase suya, desprolija de cálculos de tiempo en tele, contagió a los presentes en una hermosa comunión llena de apoyo y amor y nos confirió a los televidentes una gigantesca dosis de sinceridad. Además, en medio de todo lo dantesco que narró, como no tolerar ni siquiera agua sin vomitar compulsivamente, nos inyectó una dosis gigantesca de ubicatex.

Franklin Chang en La Primera Palabra. “Estamos a punto de encontrarnos con otros seres en el Universo” es una de las conclusiones del científico Franklin Chang, en una entrevista con La Primera Palabra, de la periodista Pilar Acuña Mourraille.

En el espacio, que se transmite los jueves a las 10 p.m., por el canal 8 de Multimedios, el astronauta conversó ampliamente sobre su experiencia en siete misiones espaciales y lo que hoy, a sus 71 años, cree sobre el Universo que nos rodea.

Según Chang, lo realmente excepcional sería que fuéramos los únicos seres vivos en este Universo tan inmenso. “Creo que no somos ni los más excepcionales ni los más básicos. Somos algo promedio, no estamos en el centro de nada”, explicó el astronauta.

Franklin Chang realizó 7 misiones espaciales entre 1986 y el 2002 y comparte el récord de número de viajes a bordo del transbordador espacial. Chang fue el primer latino en el programa espacial de la NASA y sobre eso también reflexionó en La Primera Palabra, durante una conversación muy profunda y honesta. “Me fui muy joven y con poco dinero. En ocasiones pasé hambre por no poder comprar ni un sándwich”, dijo sobre su primer año en Estados Unidos.

La Primera Palabra está bajo la producción y conducción de la periodista Pilar Acuña Mourraille y su productora Wolf Productions CR. El programa ha contado con invitados como la periodista Glenda Umaña, el expresidente Rafael Ángel Calderón Fournier y la exmodelo Lynda Díaz.

En las próximas semanas, Édgar Silva, Marcia Saborío y María Torres, Leonardo Garnier y Warner Rojas —el primer tico en subir al Everest—, compartirán de forma íntima y personal en La Primera Palabra, un programa con un formato innovador, con conversaciones virtuales en una era donde la tecnología nos permite crear, como nunca antes, contenido de valor, atractivo y social.

Muy bien por Pilar, una periodista empeñada, agradable y exitosa.

Alex Badilla madure y entienda la situación: Mientras miles (porque sí son miles) lloran la muerte de un familiar o esperan una cama, el influenciador Alex Badilla se puso a compartir fotos de un viaje que hizo a la playa, dónde se “enfiestó” con un montón de turistas.

Y estos Topos no vamos a crucificar al muchacho, solo le pedimos que tenga un poquito de empatía por la situación país o al menos que no incite a hacer lo mismo que él, dado que miles y miles de jóvenes lo siguen, desgraciadamente podrían tomar ese ejemplo.

Para finalizar y de todo corazón, que lástima que a Alex le dé por llevar la contraria al parecer, solo con tal de hacer polémica en una estrategia para ganar seguidores. Lástima porque bien enfocado es un muchacho que tiene bastante potencial, para empezar, por su gran destreza como maquillista. Últimamente, sin embargo, se pasa de chabacano. En fin, que cada palo aguante su vela. Ahí se la dejamos.

Muy transparente, honesto y llamativo fue un post reciente del humorista y locutor Gustavo Gamboa, quien lleva ya varios lustros en el ambiente, sobre todo radiofónico, y quien rara vez habla de su vida privada, y menos de sus reflexiones internas, públicamente.

Lo que se ve no se pregunta y acá anexamos la foto que trajo todo esto a colación: un retrato en el que Tavo posa todo guapetón. Ahí explica su negativa inicial para hacerse esos retratos con motivo del inminente Día del Padre por su sobrepeso pero luego tuvo una especie de liberación y, simplemente, se dejó ir. Muy bueno su mensaje sobre la aceptación y sobre las decisiones personales de cada quien sobre como maneja su vida y sus rutinas.

Por supuesto, no faltaron quienes se pusieron --con buena intención, eso no lo dudamos-- un poco aguafiestas e interpelaron a Tavo por los riesgos para la salud que conlleva la obesidad, máxime porque se trata de un hombre aún joven y esposo y padre de familia. Nosotros no tenemos vela en el asunto porque primero tenemos que ver hacia adentro, antes de ponernos a sentar cátedra. Lo que sí creemos es que así, con ese dechado de honestidad que soltó Gamboa en redes, tarde o temprano hará las mediciones respectivas para ir buscando un balance que le permita seguir aceptando que si bien su contextura es originalmente gruesa, también de la mano de especialistas, pueda llegar a una mayor calidad y cantidad de vida. Pero, de nuevo, todo este tema requiere una decisión absolutamente personal.

Rescatamos la reflexión de Tavo sobre el qué dirán y sí, efectivamente, la fotografía habla por sí sola: luce contento y relajado, como para rebatir a aquellos que aseguran acérrimamente que “no existen los gordos felices”.

Pero bueno, como dicen sabiamente los sencillos decires de los abuelos, “cada quien es cada quien” y justo por estos días que hemos estado observando al director de la Orquesta Filarmónica, Marvin Araya, como juez de Nace una estrella (programa de talentos de Teletica), recordamos una entrevista muy personal que le realizó la Revista Dominical de este diario allá por el año 2008.

En medio del entusiasmo por todas sus luchas y sus recompensas con su amada Filarmónica y todo lo que ha implicado para el país, su rostro se tornó mustio cuando se le preguntó cuál era la principal deuda consigo mismo y fue enfático al afirmar que estaba harto de librar una batalla tras otra contra la gordura, por haberlas perdido todas (al menos en aquel momento). Como se sabe, el año pasado finalmente Marvin se sometió a una operación de by pass gástrico que, según sus propias palabras, luego de perder 40 kilos y cambiar de hábitos alimenticios, le cambió la vida y tras tener una edad metabólica de más de 70 años, ahora tiene “41″ y dejó atrás severos padecimientos. Acá no hay buenos ni malos ejemplos, solo realidades e, insistimos, decisiones absolutamente personales. Eso sería.

Y en temas rosa, en el mejor sentido de la palabra, cambiamos un poco la tónica para entrar en el amor, el romance y la esperanza. Por ejemplo, recién nos percatamos de que la guapa y muy profesional Nayad Nassar, hija de Cristiana Nassar, periodista, presentadora de Multimedios y futura politóloga, está bien ennoviada con un muchacho de muy buen ver que se llama Luis Morera.

A Nayad habitualmente la vemos detrás del set en el que presenta las noticias, pero ya de “civil” y más relajada, la joven de 28 años es realmente muy hermosa, como se luce en la foto anexa, de pie en unas gradas mientras realiza una pequeña y atinada reflexión sobre lo válido que es para las mujeres de piel blanca, usar tonos claros. Y predica con el ejemplo. Le enviamos un gran saludo tanto a ella como a Cristiana Nassar, su mamá y a quien le deseamos resignación, paz y fuerza para ir asimilando el tema de su viudez.

¡Ayyy! La otra hermosura que nos hizo trizas el corazoncito pero en el mejor sentido fue la modelo y presentadora de televisión Sharon Segura, quien compartió con todos sus seguidores nada menos que el momento en el que su novio, de rodillas y en un contexto súper romántico, le pidió a Sharito que fuera su esposa y ella dijo SÍ, pero duró unos segundos en responder no por la duda, si no porque se atacó a llorar de la emoción.

Aún no sabemos los detalles, por ahorita la pareja está ilusionadísima con los preparativos y tomando decisiones de cómo, cuándo, dónde y obviamente, lo que sigue después del ágape, ya como tortolitos de luna de miel... nosotros supimos algunas opciones que se están manejando pero nos mordemos la lengua para no quemar la sorpresa. Lo que sí sabemos es que estaremos entre los invitados, no como Topos, sino como amigos de la pareja, pero igual de fijo les contaremos uno que otro (eh!) detallito. ¡Felicidades!

Y ya para terminarla de hacer, nos encanta ver lo radiante que regresó Marcela Negrini tras la boda con su hoy esposo, el farmacéutico guapileño Gilberth Tercero, quienes se casaron en Las Vegas, regiamente vestidos pero sin mucho molote (no se podía, de todas maneras, por el asunto de la pandemia), pero entonces disfrutaron sin mayor presión y luego se pegaron una chiroteada solitos por varios lares estadounidenses.

Tan felices regresaron que Marce se dejó decir este jueves en De boca en boca que, a sus 42 años, no había descartado por completo convertirse en mamá, pues se había hecho exámenes de todo. ¡Quién quita un quite y en unos meses la pareja estará chineando a un nuevo Tercerito! Tremenda disyuntiva, pues Gilbert Tercero Castro lleva su segundo nombre gracias a su padre y abuelo, pues él es el tercer Gilbert de la generación, pero diay, si siempre le hacen el pedido a la cigüeña ¿y sale varoncito?. Diay, pues le ponen Gilbert Cuarto ¡todo fuera como eso!