Farándula

El Topo: Así no, Jafet. Así sí, Yokasta

Triste espectáculo ofreció el gerente de Herediano al despedir públicamente al técnico en conferencia de prensa. Afortunadamente, la campeona del boxeo nos dio una semana cargada de lecciones de vida.

¿Llover sobre mojado, tras los exabruptos que cada vez con más frecuencia presenciamos en el fútbol nacional? Quizá, pero nunca está de más poner las barbas en remojo porque, de seguir a como va la cosa, ¿a dónde iremos a parar? (diría el Buki).

A ver: no hay que ser muy perspicaz para intuir lo que ya se veía venir en el Herediano: el director técnico Fernando Palomeque había logrado, tras el juego contra Guadalupe del pasado miércoles, solo tres de 18 puntos disputados desde el arranque del Campeonato Nacional. Era insostenible.

Lo que no vimos venir (ingenuos nosotros, de seguro), fue que lo que pasó después del partido, cuando don Fernando atendió a los periodistas y, aunque hasta un zipizape tuvo al arranque por una pregunta del periodista de Canal 7, Gustavo López Cárcamo, sobre su continuidad en el equipo florense, rápido recuperó la compostura, contestó las consultas y ratificó su continuidad con el equipo rojiamarillo.

Acto seguido, apareció Jafet Soto, gerente deportivo y ante el primer cuestionamiento sobre el rendimiento del equipo soltó a secas y con el estilo más sacho posible: “don Fernando Palomeque ya no es más el técnico de Herediano”.

Por cualquier ángulo que se le vea, el accionar de Soto estuvo pésimo, carente de todo tacto, toda prudencia y hasta de humanidad. Muchos que presenciábamos la conferencia empezamos a compartir en decenas de chats grupales “¡¿Queeé?! ¡Lo echó en vivo!”.

Lo más increíble (y también, admirable), es que en declaraciones al diario La Teja, el jueves, lejos de reproches Palomeque le bajó el tono a su tan público despido: dijo que no había podido dormir dándole vuelta a todo lo ocurrido en estas semanas y se disculpó con la afición y los jugadores. Todo un ejemplo de educación que nos deja una gran imagen de él como profesional.

Es una gran lástima que Jafet siga conduciendo parte de su gestión en Herediano con este tipo de jugadas arteras o, cuando mínimo, torpes, que se convierten en desaguisados para buena parte de la afición en general, independientemente de su preferencia futbolística.

Pero bueno, también hay gestas deportivas y humanas qué destacar esta semana, como la protagonizada por la púgil nacional Yokasta Valle, quien el pasado 30 de febrero defendió con éxito, por segunda vez, su cinturón de las 105 libras de la Federación Internacional de Boxeo (FIB), ante la japonesa Sana Hazuki. Además, también había sido monarca de las 102 libras de la FIB.

Pero honestamente no estábamos conscientes de todo lo que ha vivido Yoka, como le dice la gente con gran cariño, cuando siete años atrás estuvo a punto de darse por vencida al sentirse invisible en el gimnasio en el que entrenaba, a pesar de que ya era campeona centroamericana de boxeo olímpico.

Como le contó la deportista al periodista Juan Diego Villarreal, de La Nación, en aquel momento se entrenaba fuerte, realizaba la rutina exigida pero al final terminaba sintiéndose invisible, perdida en una esquina del gimnasio.

Hay una figura tan hermosa como replicable en la nota de Villarreal: “Por momentos se sentía como la protagonista de la película Million Dollar Baby o Golpe del Destino, del director y actor, Clint Eastwood, donde la protagonista Maggie Fitzgerald (Hilary Swank) era una boxeadora que no tenía futuro y menos la atención de los entrenadores.

Y es que ojo a esta historia...: “Cansada de colarse en el autobús de Alajuela, porque no tenía dinero para los pases y pedir al chofer que la dejara entrar para poder ir a entrenar o bien caminar desde la parada en San José, hasta su casa en la localidad de Paso Ancho, había tomado la decisión de olvidarse del boxeo y retirarse. Su madre ya le había pedido que estudiara y dejara de pedirle dinero a sus hermanos para los pases”.

No hay que ser pitonisos para entender que, si no tenía dinero para los pases, Yokasta con costos iba a tener para comerse alguito que no fuera en su casa, humildemente. Pese a todo, ahí siguió, como narra Villarreal, “pegándole al saco con rencor”.

Sin embargo, llegó el día en que no pudo más y, a sus 23 años, decidió colgar los guantes, con todo su dolor, pero entonces su entrenador reaccionó y entre lo mucho que hizo para motivarla, le grabó esta frase con tal vehemencia que la inspiraría en adelante: “Yoka, usted va a ser campeona mundial”. Lo demás es historia, contada en detalle en nuestra versión web de El Topo. También lo que sigue desde hace rato: Yokasta se ha vuelto una líder en redes, pero no tanto con marcas patrocinadoras y demás, sino ofreciendo su testimonio de sobrevivencia, lucha, ímpetu y valentía a mujeres desempoderadas por diversas razones. Más allá de todo esto, Yoka es un eje de energía positiva, permeada de humildad, dignidad y coraje, todas por igual.

Y bueno, por lo visto Jalé Berahimi dejó y muy atrás aquellos turbulentos tiempos cuando siendo una joven veinteañera irrumpió en la televisión nacional como parte del staff de Intrusos. La morenaza se convirtió en figura cotidiana en la prensa farandulera, pero bueno el tiempo pasa, Jalé llegó a sus 30 años ya bastante más sosegada y, según calculamos, justo por ahí fue cuando conoció a su hoy esposo, el inglés Robert Atkinson, y ya llevan rato de vivir en Londres donde, al parecer, todo va sobre ruedas. Este jueves Jalé le dedicó un sentido mensaje a su marido, con motivo de su cumpleaños. “Happy Birthday, guapo. Por llegar a viejitos, cumplir 100 años y que la reina nos de una carta... El tercer cumpleaños que te celebro y aunque es un poco diferente es una celebración con todo el amor del mundo... Love you to the moon and back!”. Y acompañó el texto con tremendo fotón que resume bien aquello de “una foto vale más que mil palabras”.

Jeannette Chaves, exitosa y calladita. Podemos parafrasear con gran seguridad el post de Rogelio Benavides Rivas, el todólogo en espectáculos nacionales y el inventor, hay que decirlo, de la “farandutica” a principios de los 90 en su ingeniosa parodia de la Avioneta Set (Jet Set para el primer mundo).

Fue Benavides quien recién hace un par de semanas aseguró que no existe modelo costarricense más exitosa que Jeannette Chaves: radicada desde hace muchos años en Nueva York ha llegado tan lejos como se lo ha propuesto. Tras egresarse de la Facultad de Derecho de la Universidad de Costa Rica, se fue detrás de muchos sueños y los cumplió todos y más.

“Ahora vive en la gran ciudad y desde allí viaja por todo el mundo a cumplir con sus contratos; a Costa Rica regresa cada vez que puede a ver a su mamá quien vive en las alturas de Concepción, en San Rafael de Heredia; desde aquellas montañas ven la ciudad, se sientan en una banca debajo de un corteza amarilla, bajan a jugar con el perro al río Tibás —que cruza la finca—, comen platillos típicos o preparan empanadas de maduro con frijol y queso”.

Así ocurrió la última semana de enero, cuando la espigada morena huyó del frío neoyorquino y se vino a visitar a su familia y a sus amigas de toda la vida, solo que no hace bulla y, en este caso, nos enteramos de su viaje al país por mero accidente. Ya nos pondremos tras su pista y su historia.

Y a unas que sacaron del set fue a las bellísimas Patricia Figueroa y Verónica González, pero no piensen mal, la mandaron a un espacio en las afueras de Repretel, desde donde se ven los carros pasando. Muy corronga la idea y muy a tono con el verano... y con la pequeña gran ilusión de que poco a poco nos merezcamos salir del confinamiento en el que pasamos consumidos gran parte del año pasado.

Patty se puso a presentar a unos especialistas en matas y el pelo se le hacía para todo lado (claro estaba muy bien peinadita, como siempre), pero esos pequeños grandes detalles son innovadores y le dan frescura al programa. Al día siguiente, Verónica González apareció en el mismo espacio metida en una tienda de campaña. ¡Quién sabe cómo hizo aquella muchacha con los tacones! Pero se la jugó como las grandes.

Y es que al parecer la zona aledaña a la General Cañas le trae suerte al matutino, no se nos olvida que en ese set al natural se hicieron secciones inolvidables de Giros, como el “sillón revelador”, o el “karaoke de las doñitas”. Buenos tiempos que ojalá vuelvan. Sabemos que los momentos en televisión están duros y toda idea innovadora ayuda a darle aires nuevos a la pantalla nacional.

Estos Topos hemos sacado el rato para ver Divas esta semana (con palomitas dulces y saladas) y hemos visto un contenido muy diferente en el programa. Atrás quedó aquel programa que no se veía con una línea fija, ahora luce mucho más fresco y dinámico.

Por ejemplo, esta semana tuvieron la participación de Chris Mckinney, nieto de Ed y Lorraine Warren, los famosos exorcistas de Annabelle (uyuyuy agua bendita para el set). Y otra cosa que nos encantó fue el dinamismo con que Viviana Calderón llevó esta interesante entrevista, pues tuvo que hablar en inglés y español (se las jugó como las grandes). Vivi le dio un tono tico a la traducción, es decir, le metió candela.

Pero bueno, en Divas no todo es de terror, también se estrenó la sección Diva de la semana, inaugurado nada menos que por Eugenia Fuscaldo (qué mujerón, debería ser la cuarta diva, uno muy).

Los números comienzan a darle fuerza al programa del 8 que pronto tendrá competencia (ojo con esto, ya verán) pero a los ojos de estos viejos conocidos de televisión, va por buen camino. También nos encanta que las chiquillas (Cristiana, Victoria y Viviana, y Alexis el productor) se van a comer después del programa; el otro día las vimos quitándose los antojos, eso refleja que hay muy buen ambiente en el espacio.

Por cierto, hablando de Viviana Calderón, en estos días que ha habido tanto jaleo con el asunto de la separación de Mauricio Hoffman y Éricka Morera, recordamos cómo en el pasado Viviana y el actor Pablo Rodríguez tuvieron una relación tremendamente mediática después de que ella se divorciara. A la postre, mantener un perfil tan alto como pareja en redes sociales, les pasó la factura y terminaron su relación.

Pasó el tiempo y hace unos meses se soltó el rumor de que habían vuelto, e hicieron algo que nos pareció prudente y correcto: confirmaron escuetamente que efectivamente eran pareja de nuevo, pero anunciaron que habían aprendido la lección y, en esta nueva etapa, mantendrían la relación con un bajísimo perfil, y de verdad que lo han cumplido. Con costos suben fotos en redes sociales, mucho menos comentarios sobre cómo les está yendo. Ya lo dice el dicho, la prudencia es la madre de todas las virtudes.

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