Manuel Herrera. 21 mayo, 2018
Meghan Markle caminó sola un tramo de la nave central de la capilla San Jorge. Fotografía: AFP.
Meghan Markle caminó sola un tramo de la nave central de la capilla San Jorge. Fotografía: AFP.

"Estoy orgullosa de ser mujer y feminista”. La frase la pronunció Meghan Markle y es parte de la biografía de la exactriz que publicó la monarquía británica en su página web este lunes 21 de mayo.

Con la declaración, Markle subrayó su afinidad con el feminismo como doctrina y movimiento social, la misma de la que hizo eco en su boda del sábado con el príncipe Enrique.

Antes, durante y después de la ceremonia, Markle mostró su compromiso con la defensa de los derechos de las mujeres en igualdad de condiciones que los hombres, a través de distintos simbolismos.

El rostro feminista de la boda real se notó desde el principio, cuando la exactriz decidió que sería su madre Doria Ragland quien la acompañaría en el vehículo que la trasladaría a ella del hotel a la iglesia del castillo de Windsor.

Metros antes de llegar a la capilla, Ragland abordó otro vehículo y Meghan llegó en compañía de sus damas de honor y los pajecitos.

Una vez en el templo y ante la ausencia de su padre Thomas Markle –convaleciente por una enfermedad cardíaca– la estadounidense caminó en solitario un tramo de la nave central de la capilla San Jorge. El resto del camino lo hizo al lado de su suegro, el príncipe Carlos.

Según la prensa, ese trayecto en solitario envió el mensaje de una mujer decidida e independiente.

Durante los votos matrimoniales, Meghan prescindió pronunciar la palabra “obedeceré” y solo dijo: “prometo amarte y apreciarte...”, descartando aceptar someterse a su esposo Enrique. La princesa Diana intentó hacer lo mismo cuando se casó con el príncipe Carlos; sin embargo, el sacerdote no se lo permitió en aquella ocasión.

La flamante duquesa también llamó la atención cuando desfiló por la iglesia con un vestido blanco para sus segundas nupcias, rompiendo los esquemas de la relación estrecha entre la Iglesia y la monarquía británica.

En el 2015, Meghan Markle ya había dado señales de su feminismo. Invitada al evento organizado por Naciones Unidas llamado Levántate por la igualdad de género, su discurso fue muy aplaudido. En él detalló cómo su conciencia feminista se despertó cuando tenía 11 años y vivía en Los Ángeles.

Markle llegó sola a la iglesia, tras recorrer varios kilómetros con su madre. Fotografía: AFP.
Markle llegó sola a la iglesia, tras recorrer varios kilómetros con su madre. Fotografía: AFP.

En febrero pasado, ya comprometida con Enrique, Markle aprovechó un acto de la Royal Foundation de su cuñado, el príncipe William, para remarcar su apoyo al movimiento feminista.

“Es interesante que cuando se habla de empoderamiento femenino se dice que hay que ayudar a las mujeres a encontrar su voz. Sin embargo, no creo que las mujeres tengan que encontrar su voz, sino que ya tienen voz y solo tienen que sentirse empoderadas para usarla”, comentó en aquella ocasión.

En varias oportunidades la estadounidense ha dicho que no quiere ser un florero del palacio de Kensington, sino que quiere trabajar en las fundaciones de William y Enrique, especialmente en aquellas enfocadas a los derechos de las mujeres.

De hecho, la biografía de la duquesa destaca su compromiso con las causas sociales y relata cómo a los 11 años logró que una empresa cambiase el lenguaje sexista que empleaba en un anuncio de jabón para lavar platos.