Kimberly Herrera. 18 enero
La decisión de irse a Estados Unidos y abandonar sus roles como miembros de la corona británica tomó por sorpresa a la reina Isabel II. Foto: AFP
La decisión de irse a Estados Unidos y abandonar sus roles como miembros de la corona británica tomó por sorpresa a la reina Isabel II. Foto: AFP

Ha pasado un año desde que la corona británica enfrentó una de sus mayores (y no tan agradables) sorpresas, al conocer la decisión de Meghan Markle y el príncipe Enrique de apartarse de la familia real.

El Megxit (como llaman a la retirada de Meghan y Enrique de la realeza británica haciendo alusión al Brexit) era una decisión que ni la reina Isabel II conocía.

Si bien mucho se ha especulado al respecto, lo cierto es que los duques de Sussex ya están por cumplir un año desde que viajaron a Estados Unidos para instalarse allí de forma permanente.

Desde entonces Meghan, de 39 años, y el príncipe Enrique, de 36, han anunciado proyectos con Spotify, con Netflix, con Disney, la creación de una empresa productora, así como la fundación Archewell, después de que acordaron abandonar la marca registrada Sussex Royal. Es decir, todo relacionado a la industria del entretenimiento, en donde la duquesa es experta.

Viven en Los Ángeles, California, y juntos crían allí a su pequeño, quien tiene poco más de un año.

Y aunque para Meghan ese mundo es normal y la adaptación posiblemente fue más sencilla, el hijo menor de Lady Di y el príncipe Carlos no parece estar en esa misma sintonía.

Los medios han asegurado en reiteradas ocasiones que el duque de Sussex extraña a su familia y quiere estar en Inglaterra de nuevo. Sin embargo, tal parece que eso no ocurrirá pronto, al menos no retomando sus labores como parte de la corona británica en compañía de su esposa.

La biógrafa real y autora de una de las biografías oficiales sobre el príncipe Enrique, Angela Levin, dio a conocer recientemente que Meghan Markle no quiere, por ningún motivo, volver a ser parte de la familia real.

La pareja real se separó de la corona en marzo del 2020. Foto: AFP.
La pareja real se separó de la corona en marzo del 2020. Foto: AFP.

“Creo que ella no quiere volver. No le gustaba Reino Unido, era demasiado pequeño para ella. A ella le gusta hablar en una plataforma global y creo que es muy poco probable que la volvamos a ver. No creo que Meghan regrese”, dijo la biógrafa real en declaraciones a Palace Confidential en MailPlus y reproducidas por el medio británico Express.

De hecho, es enfática en que esta es una decisión que ella había tomado y en la que había trabajado desde antes de casarse con el príncipe, el 19 de mayo del 2018.

Una sombra

Los acuerdos que durante el 2020 lograron concretar en Estados Unidos los duques de Sussex benefician más a Meghan que a Enrique, y van muy de la mano con su carrera.

Así, Levin asegura que ella brilla y en buena parte eso se debe a su matrimonio con el príncipe Enrique.

“Es claro que la duquesa de Sussex ha florecido en su país natal, y cómo un breve período con un título real le ha abierto muchas puertas, permitiéndole actualizar su agenda de contactos y brindándole nuevas oportunidades para mostrar sus impresionantes habilidades. La duquesa aún podría convertirse en uno de los oradores públicos más solicitados del mundo”, detalla.

¿Y el príncipe?

Para Levin, el hombre que ella conoció se ha convertido en un marido que sigue los pasos de su esposa y que no logra surgir.

“Se ha convertido en una sombra del príncipe que una vez conocí. A lo largo de los 15 meses que pasé con él, exudaba una combinación extraordinaria de polvo de estrellas real, accesibilidad, confianza y picardía, una mezcla que le permitió conectarse instantáneamente con personas de todas las edades y tipos. Particularmente sobresalió con cualquiera que hubiera sido dañado, física o psicológicamente.

“Esas cualidades envidiables son mucho menos visibles hoy. Parece haber descartado su vida como un hombre de acción para convertirse en un bienhechor”, dijo la biógrafa real.

Meghan Markle y el príncipe Enrique residen en Los Ángeles, California. Foto: AFP.
Meghan Markle y el príncipe Enrique residen en Los Ángeles, California. Foto: AFP.

Además, destacó el esfuerzo que está haciendo el príncipe por adaptarse, al estilo de vida, al vocabulario, a las personas.

Sin embargo, la experta considera que la separación de la corona británica no durará para siempre. El príncipe Enrique solicitó la extensión de un año más del acuerdo firmado entre él y Meghan y Enrique con la familia real.

Esto le permitiría pensar mejor su decisión de renunciar a sus privilegios y a su familia, y evitar la salida oficial de los duques de Sussex de la familia real, que sería en marzo de este 2021.

“Hay varias razones posibles: puede que extrañe a su familia y todos los privilegios que eso conlleva; es posible que desee volver a conectarse con las organizaciones benéficas que una vez apoyó y recuperar sus títulos militares honorarios; o quizá simplemente se da cuenta de que la realeza es para siempre, pero la celebridad no”, dijo Levin en un artículo firmado por ella y publicado por Telegraph.

Los medios británicos coinciden en que si el príncipe Enrique ha permitido que su hijo crezca lejos de su familia apoyando a Meghan Markle, es por el amor que le tiene; no obstante, dudan que pueda permanecer así por mucho tiempo más.

Y aunque aún se desconoce si le otorgarán un año más de gracia al príncipe Enrique, los medios aseguran que el duque extraña a su familia y anhela regresar a Reino Unido.