Andrés Díaz P.. 22 agosto, 2018

Estimados padres de familia: ¿han notado si en los últimos meses sus hijos –que cursan el colegio o la escuela– empezaron a hablar “extraño”? Sí, diferente, como enredar el voseo con el tuteo y a utilizar palabras como guay, cuate y mola en lugar de tuanis, mae y chiva.

El rey de la selva. El youtuber sueco, PewDiePie, se ha convertido en un ídolo alrededor del mundo. Este generador de contenido cuenta con más de 64 millones de seguidores en su canal.
El rey de la selva. El youtuber sueco, PewDiePie, se ha convertido en un ídolo alrededor del mundo. Este generador de contenido cuenta con más de 64 millones de seguidores en su canal.

Si es así, entonces también quizá haya notado que su pequeño pasa en una puesta en escena constante con sus amigos, con los que habla acelerado, agudo y sin pausa.

Si todos estos síntomas están presentes es muy probable que su hijo esté consumiendo mucho YouTube; pero tranquilos, esto es solo una etapa... Esperemos.

Si usted tiene más de 30 años es muy posible que no conozca Minecraft, ni haya utilizado YouTube para ver jugar a otra persona Grand Theft AutoV.

Tampoco puede que le suenen nombres como El Rubios, Vegeta 777, Hola Soy Germán y PewDiePie.

Si es así, le informo que estas son las estrellas que cimentaron su meteórico ascenso en una red social llamada YouTube. Esta selva ha cambiado mucho desde su lanzamiento hace 13 años, que lo diga el sueco Felix Arvid Ulf Kjellberg, mejor conocido bajo el pseudónimo de PewDiePie, el escandinavo que ha logrado juntar una masa de seguidores de 64 millones; eso es como si todos los habitantes de Centroamérica y Panamá se pusiera de acuerdo para seguir a este canal.

Pero, ¿qué es lo que hace? ¿Por qué es tan popular? Bueno. PewDiePie juega a videojuegos, se ríe y habla de su vida. Cuenta chistes groseros y recita malas palabras con la velocidad de una ametralladora. Medios especializados como la revista Time y The Washington Post han descrito el contenido generado por el sueco como un entretenimiento procaz, un flujo sin mediación de chistes, gritos sobresaltados, voces tontas y comentarios políticamente incorrectos.

Pero quizá por esa actitud tan genuina y sin filtros es que PewDiePie juntó a millones de fanáticos, que se denominan como The Bros Army (Ejército de Hermanos).

En este lado del hemisferio, el cacique del YouTube es un chico chileno, de 28 años, llamado Germán Garmendia, mejor conocido por sus videos en el canal HolaSoyGerman.

La popularidad y los seguidores de Germán no son solo una ilusión de Internet, pues a él le generan muchas satisfacciones, incluyendo las económicas pues Germán gana aproximadamente entre $13.500 y $21.000 al mes gracias a la publicidad de YouTube, según informa la web Social Blade.

Por su parte, la cadena BBC destacó que la popularidad del chileno se debe a un humor simple y directo basado en lo cotidiano con el que el público puede sentirse identificado fácilmente. En sus videos trata temas que a todo el mundo le resultan familiares, como las exnovias, los amigos, la escuela, las fobias o las adicciones.

Además, el suramericano, de 28 años, cuenta con un segundo canal que se llama GermanJuega. En este espacio Garmendia juega a videojuegos y comparte tips con el resto de sus seguidores.

Al igual que el suramericano, los españoles Rubén Doblas Gundersen y Samuel de Luque –reconocidos en el mundo virtual como El Rubius y Vegetta 777– han logrado juntar millones de seguidores por videos en los que juegan a distintos títulos populares en la industria del entretenimiento electrónico.

Presiones.

Jugar videojuegos y hablar de su vida, puede sonar como un trabajo paradisiaco. Casi una vagabundería para los lectores más anticuados. Pero ser generador de contenido se ha convertido en un oficio y una responsabilidad que involucra contratos y millones de dólares.

Entre tanta popularidad ser youtuber se ha convertido en un trabajo, uno de tiempo completo, en el que se tiene que lidiar constantemente con las marcas, los fanáticos y las invitaciones a convenciones.

Lo que en un principio pudo haber comenzado como un hobby o una pasión se ha complicado con la entrada de anunciantes y la firma de contratos.

Para algunos puede resultar sencillo; sin embargo, para otros les ha costado su misma identidad.

El Rubius anunció en marzo de este año que se tomaría un tiempo fuera de YouTube, precisamente para combatir la depresión y la ansiedad que le genera su infinita popularidad.

“Últimamente no me estoy encontrando muy bien. Me está costando cada vez más ponerme delante de la cámara, grabar videos y hacer directos como he hecho en estos siete años. Cada vez siento más y más presión y cada vez me pongo más nervioso. Y cada vez me cuesta más respirar. Esto me lleva pasando el último año, cada vez ha ido más”, enfatizó en su cuenta de Instagram el popular generador de contenido español.

Otro que también ha tenido problemas ha sido PewDiePie; algunos de sus patrocinadores de la talla de Disney y Google se han molestado por bromas antisemitas y racistas.

Esta es la presión a la que están condenados las estrellas de un largo y cambiante ecosistema llamado YouTube.

Esta es la presión a la que están condenados las estrellas de un largo y cambiante ecosistema llamado Youtube.