Fernanda Matarrita Chaves.   23 abril
Este día permitió que los visitantes aprendieran sobre la restauración de ejemplares. Luis Fernando Gutiérrez, coordinador del departamento de restauración de la Biblioteca Nacional, les explicó a Leana Solano, Jerry Gamboa y Raquel Montenegro sobre el trabajo que se realiza en la Biblioteca Nacional. Él trabaja en esto desde hace 42 años. Foto: Jorge Castillo.

Algunos quisieron celebrar individualmente el Día Internacional del Libro. Esa fue la opción que tomó Jorge Acuña, de 68 años, quien desde la mañana se fue a leer a una de las bancas del parque Nacional. Al costado norte de ese lugar, en la Biblioteca Nacional se realizaron varias actividades, en las que grandes y pequeños disfrutaron de un tiempo en el que los libros fueron celebrados.

Niños, estudiantes y público en general fueron los visitantes a la biblioteca. Los más chicos escucharon detalladamente lo que tenían que contarles autores de libros infantiles, como la escritora Irene Guzman. Ella conversó con los alumnos de la escuela Nuestra Señora de Guadalupe acerca de su libro Castillo de fantasía.

En otros salones se asomaron con curiosidad los amantes de las historias plasmadas en el papel. Muchos de los asistentes conocieron el libro más antiguo que se atesora en la Biblioteca Nacional, también cajas de vidrio mostraron importantes ejemplares que son únicos e intocables.

Adeline Jara, encargada de la biblioteca del Museo Nacional, mostró un manuscrito hecho con piel de venado. Este libro es de la época prehispánica y habla sobre la cultura de los pueblos mexicano y centroamericano. Foto: Jorge Castillo.
Liberación de libros, teatro y talleres

Desde las 8:30 a. m., la Universidad de Costa Rica albergó actividades relacionadas con el Día del Libro. Una de las más interactivas fue la organizada por el Teatro Girasol, en la que sus actores se transformaron en personajes de clásicos de la literatura y salieron a compartir con los presentes en la actividad.

Por su parte, la biblioteca de la Facultad de Educación de ese centro de estudios superiores organizó una liberación de libros, en la que se pusieron a disposición de quien quisiera textos usados y que podía llevarse quien quisiera. En ese recinto también se colocó una pizarra para que las personas escribieran su títulos favoritos.

El segundo taller de relato breve, organizado por la Editorial de la UCR, fue una de las actividades más concurridas. Este espacio permite que la gente se acerque y participe en un proceso creativo. Este 23 de abril, el escritor Alfredo Montero fue el facilitador; él brindó lineamientos teóricos y prácticos para que los participantes crearán sus propios textos.

Johnathan Salazar escribió el nombre de su libro predilecto en una pizarra colocada en la UCR. Su título favorito es 'El Espíritu del 48', de José Figueres Ferrer. Foto: Mayela López.
La Editorial de la Universidad de Costa Rica (UCR) realizó, en el marco del Día del Libro y en conjunto con el Teatro Girasol de la UCR, una actividad en la cual actores vestidos de personajes de literatura invitaron al público a escribir frases de su inspiración para luego leerlos ante los participantes. Lucifer estuvo en el pretil invitando a la gente a escribir sus frases. Fotos: Mayela López
Lidia Ugalde, vecina de Alajuela, observó la exposición de la Biblioteca Nacional. Foto: Jorge Castillo
El taller de Relato Breve fue impartido por el escritor Alfredo Montero. En la actividad participaron adultos mayores, estudiantes y egresados de la universidad. En la foto, Karen Padilla lee su texto. Foto: Mayela López.