Manuel Herrera. 20 septiembre
Felipe Leiva junto a Norval Calvo, director de Pelando el ojo. Leiva es la nueva ficha del programa humorístico. Fotografía: Cortesía Norval Calvo.
Felipe Leiva junto a Norval Calvo, director de Pelando el ojo. Leiva es la nueva ficha del programa humorístico. Fotografía: Cortesía Norval Calvo.

Felipe Leiva no desaprovecha ninguna oportunidad para subrayar el antes y el después que significó para él su triunfo en el programa humorístico La dulce vida.

Con insistencia, el vecino de Desamparados afirma que su paso por el concurso –que emitió Repretel por canal 6 hace unos meses– le cambió la vida por completo, porque se le planteó como una vitrina para exponer masivamente lo habilidoso que era para imitar y hacer humor.

“Este triunfo ha sido muy importante y me ha cambiado la vida por completo. Nunca esperé eso. Yo fui a La dulce vida porque me gusta el humor no porque pensaba que iba a ganar. Nunca lo vi así. Lo hice porque me gusta y lo hice con mucho amor y cariño, siempre tratando de darlo todo”, afirma Leiva a poco más de un mes de haberse consagrado ganador del espacio.

El botín de premios que trajo su victoria ya fueron redimidos en su totalidad: hace unos días Felipe retiró su vehículo, la beca universitaria se la cedió a la esposa porque él llegó hasta cuarto grado de escuela, en enero él comenzará a estudiar inglés y desde el 3 de setiembre se sumó al elenco de Pelando el ojo, dirigido por Norval Calvo.

Integrar el programa radial es el reconocimiento más significativo hasta ahora para Leiva. “Nunca pensé que lograría estar en la radio; mucho menos en un programa como este (Pelando el ojo), que es el mejor programa de humor del país. Es muy importante para mí formar parte de este equipo”, comentó Felipe Leiva.

En el espacio –que se emite de lunes a viernes por Monumental 93.5 FM– él participa los lunes, miércoles y viernes y aporta voces que ninguno de sus compañeros imitaba o tenía al aire.

Gorgojo, El Porcionzón, Kiko (de El Chavo del 8), el Longe Moco (de Eugenio Derbez), Homero (de Los Simpsons) y Chavelo, son algunas de las voces con las que participa en Pelando el ojo.

Leiva contó que la selección de los personajes que imitaría se desarrolló en conjunto con Norval Calvo basado en lo que tenía el espacio y en la necesidad de ofrecerle al público novedades.

“De estas semanas que llevo en Pelando el ojo destaco la calidez con la que me recibieron mis compañeros y la ayuda que todos ellos me han brindado, principalmente Norval Calvo. Cada segundo a la par de él aprendo muchísimo porque esto es otro mundo para mí porque pasé de ser trailero a formar parte de un programa de radio”, declaró Leiva, de 28 años.

Dice que su logro en La dulce vida, sumado a su nuevo trabajo en el programa radial, también le trajeron un repunte a su agenda personal de contrataciones, por lo que en la actualidad él está viviendo solo del humor.

Felipe Leiva al momento de recibir el carro que ganó en 'La dulce vida'. Fotografía: Cortesía Repretel.
Felipe Leiva al momento de recibir el carro que ganó en 'La dulce vida'. Fotografía: Cortesía Repretel.

“Renuncié a mi trabajo de trailero. Ahora me dedico a ir a Pelando el ojo y hago presentaciones privadas. Estoy trabajando de lleno en el humor, gracias a Dios. No pensé que pudiera mantener a mi familia con solo humor, era un miedo que tenía de cómo vivir solo de eso, pero todo esto ha sido un aprendizaje”, continuó el muchacho.

Felipe Leiva aclaró que para mantener los bríos en la escena del entretenimiento, es fundamental la renovación constante, de ahí que él trabaja en pulir las voces de nuevas imitaciones y de probarlas poco a poco para ver la respuesta del público y definir así si funcionan o no.

También, entre sus nuevos objetivos están ahorrar para comprarse su propia casa y tiene planes también de abrirse un negocio de barbería. Él por un tiempo trabajó como barbero.

“Quiero mantenerme en el humor hasta que Dios me dé vida, siempre tratando de ser humilde, de mantener los pies sobre la tierra”, finalizó el integrante más reciente de Pelando el ojo.