Gerardo González V. 3 julio
Por primera vez, el World Pride se celebró en Estados Unidos y la ciudad escogida fue Nueva York donde este año se celebraron 50 años de la rebelión de Stonewall, que marcó el inició de la lucha por los derechos de la comunidad LGBTI. Foto: AP Photo/Craig Ruttle
Por primera vez, el World Pride se celebró en Estados Unidos y la ciudad escogida fue Nueva York donde este año se celebraron 50 años de la rebelión de Stonewall, que marcó el inició de la lucha por los derechos de la comunidad LGBTI. Foto: AP Photo/Craig Ruttle

Nueva York. Era una fiesta mundial a la que estaban invitadas más de seis millones de personas y que se apoderó el domingo 30 de junio de la calles de Nueva York, ciudad que albergó por primera vez en territorio estadounidense el World Pride.

Este año la celebración revestía un especial interés ya que marcó el 50 aniversario de la rebelión de Stonewall considerado como uno de los catalizadores de la lucha por los derechos de la comunidad homosexual.

La ciudad de Manhattan se vistió de diversidad tanto con los colores de la bandera como con la pluralidad de visitantes que llegaron para formar parte del desfile desde todas partes del mundo.

Viva viajó hasta la Gran Manzana para ser testigo de esta conmemoración e incluso formamos parte del desfile en la carroza del hotel W, que recorrió la famosa Quinta Avenida bajo el lema de Love Out Loud (Ama en voz alta).

El desfile bañó de colores las calles de Nueva York este domingo, marcando el fin del mes conmemorativo de junio.

Sin embargo, desde días antes, la ciudad estuvo llena de actividades que sirvieron para mostrar el orgullo por los avances alcanzados en materia de Derechos Humanos, para recordar a quienes perdieron la vida en manos de la intolerancia y enfermedades, así como para enfatizar que la lucha aún no ha acabado.

Según datos de la organización, seis millones de visitantes llegaron a la ciudad de Nueva York para ser parte del World Pride 2019. Foto:AP/Craig Ruttle
Según datos de la organización, seis millones de visitantes llegaron a la ciudad de Nueva York para ser parte del World Pride 2019. Foto:AP/Craig Ruttle

Por ejemplo, la ceremonia de inauguración que marcó el punto de arranque del World Pride en Nueva York fue un concierto con artistas como Cyndi Lauper, Chaka Khan y Ciara, entre otros, que se llevó a cabo el 26 de junio en el Barclays Center, en Brooklyn.

Entretelones

Para muchos, la ciudad de Nueva York es el centro del mundo y Times Square, a su vez, es el ombligo de Nueva York y es justo ahí, en el Hotel W de Times Square donde empieza esta aventura del World Pride la mañana del domingo 30.

Desde días previos nos habían citado para la 8:55 a. m. como hora de partida a pesar de que el desfile no empieza hasta el mediodía. Todo tiene que marchar a la perfección y no hay espacio para la improvisación, en especial cuando la ciudad está repleta de turistas por ser verano y aún más con motivo del World Pride.

La carroza del Hotel W estuvo llena de flores e inspirada en el verano de 1969, también conocido como el verano del amor, una época de gran libertad. Foto: Gerardo González.
La carroza del Hotel W estuvo llena de flores e inspirada en el verano de 1969, también conocido como el verano del amor, una época de gran libertad. Foto: Gerardo González.

Al mejor estilo de esta ciudad que no se detiene, el traslado desde Times Square hasta el hotel W en Union Square, punto de reunión de los equipos que estarán en la delegación de W Hotels, lo haremos en metro, pues de otra forma se corre el riesgo de llegar tarde.

Poco a poco los equipos se reúnen en el Taco Eléctrico, un lounge donde disfrutan de bocadillos, cocteles y muchos selfies mientras se giran las instrucciones finales, se reparten las camisetas alusivas y se deja volar la creatividad con escarcha y otros accesorios

Nuestra camiseta lleva el nombre de Costa Rica en alusión a la reciente apertura del hotel W en playa Conchal, en Guanacaste. Poco nos imaginábamos el impacto que llevar el nombre de nuestro país en el pecho tendría unas horas después ya en la marcha.

Falta un cuarto de hora para el mediodía y las calles de la Quinta y Sexta avenidas está abarrotadas de gente que no quiere perderse la colorida actividad. También es nuestra hora de partida hacia la carroza donde debemos estar al mediodía a pesar de que no hay una hora exacta de cuando iniciará nuestro recorrido en el desfile.

Nuevamente, lo más práctico es caminar, así que un líder dirige al equipo desde la calle 14 en Union Square hasta la calle 31 donde están aparcadas tan solo unas diez carrozas del centenar de carros alegóricos a la espera de la luz verde para iniciar su recorrido por las calles de la Gran Manzana.

Para ingresar en la zona de espera solo se puede hacer acompañados de un guía previamente autorizado y tener el brazalete del color correspondiente, ya que las calles aledañas al desfile están acordonadas y resguardadas por policías y un grupo de voluntarios encargados de vigilar que nadie se infiltre.

Junto a la carroza del Hotel W hay otras que se unen a la espera en la misma calle. Está la de HBO que cuenta con la presencia de tres de las actrices de la serie The L Word: Jennifer Beals, Katherine Moennig y Leisha Hailey, quienes deben combatir la espera con sonrisas y saludos desde lo alto de la carroza y en medio del fulminante calor del verano neoyorquino.

Momentos previos al desfile, las actrices Jennifer Beals, Katherine Moennig y Leisha Hailey de 'The L Word', combatían la espera y el calor en lo alto de la carroza de HBO. Foto: Gerardo González.
Momentos previos al desfile, las actrices Jennifer Beals, Katherine Moennig y Leisha Hailey de 'The L Word', combatían la espera y el calor en lo alto de la carroza de HBO. Foto: Gerardo González.

También otras marcas aguardan en la misma calle como Polaroid, Pepsi, el club House of Yes, IBM, P&G, el banco TD, iHeart Radio y la carroza del país de Tailandia, entre otras.

A pesar de que todo ha sido planeado hasta el último detalle, es tal la magnitud del evento que los atrasos son imposibles de sortear. Nuestros ojos curiosos nos hacen acercanos hasta la esquina donde ya el desfile empezó puntual para poder observar una parte del evento.

Ahí podemos ver cómo marchan las delegaciones de grupos latinos, motociclistas, afrodescendientes y muchos más, todos repartiendo saludos con sus manos y buenos deseos

Al recorrer la Quinta Avenida de Nueva York, el desfile permitía ver algunos de los edificios más icónicos de la ciudad como el Empire State o el Flatiron. Foto: Gerardo González.
Al recorrer la Quinta Avenida de Nueva York, el desfile permitía ver algunos de los edificios más icónicos de la ciudad como el Empire State o el Flatiron. Foto: Gerardo González.

Es aquí cuando la leyenda de ‘I W Costa Rica’ en nuestras camisetas empieza a surgir efecto. “¡Costa Rica! Yo estuve ahí y me encantó”, afirma una señora. Otro hombre mayor cuenta cómo visitó nuestro país en varias ocasiones y a pesar de que no recuerda los nombre exactos de los lugares que visitó, sí rememora lo bien que lo trataron.

“Yo amo Costa Rica”, grita una jovencita que desfila con el grupo de afrodescendientes. Nuestra respuesta es decirle “Costa Rica también te ama”, mientras la muchacha se aleja junto con su delegación al paso de la marcha. El amor en voz alta parece ser la regla en este desfile.

Es hora

Finalmente después de las 3 p. m. se acerca el esperado momento de subir a la carroza y recibir el banderazo de salida.

En la carroza del W además de nosotros hay otros invitados como la joven cantante estadounidense Hayley Kiyoko (conocida por el sencillo Curious) y la influencer Joanne the Scammer, ambas con casi dos millones de seguidores cada una en Instagram y que a su paso por el desfile despiertan los gritos del público, en especial entre los más jóvenes.

La cantante Hayley Kiyoko fue una de las invitadas de la carroza del hotel W, que la nombró como embajadora LBGB. Foto: Gerardo González.
La cantante Hayley Kiyoko fue una de las invitadas de la carroza del hotel W, que la nombró como embajadora LBGB. Foto: Gerardo González.

“Como un miembro orgulloso de la comunidad LGBTQ+, es inspirador ser parte del compromiso de W con la inclusividad. Nuestra carroza de Love Out Loud se destacó como una gran atracción con cerca de 300 colegas de la cadena Marriott, prensa y otros amigos de la marca que marcharon, bailaron y enviaron amor en voz alta y con orgullo", afirmó Anthony Ingham, líder global de la marca W.

Avanzamos poco a poco por la Quinta Avenida mientras locales, turistas y demás visitantes saludaban vestidos con algún accesorio de la bandera de la diversidad y algunos con pancartas expresando su apoyo con leyendas en inglés como “Amor es amor”.

Los carteles de apoyo fueron comunes a lo largo del desfile como el de esta mujer con la leyenda: 'Yo adoro a mis hijas lesbianas. Manténganlas seguras'. Foto: AFP/Angela Weiss
Los carteles de apoyo fueron comunes a lo largo del desfile como el de esta mujer con la leyenda: 'Yo adoro a mis hijas lesbianas. Manténganlas seguras'. Foto: AFP/Angela Weiss

Pero sin duda, uno de los momentos más emotivos, al menos para los ticos, fue cuando entre la multitud una señora empezó a señalarnos mientras le decía emocionada a su amiga: “¡Costa Rica, Costa Rica!”, la señora se esforzaba por encontrarnos con la mirada hasta que después de unos segundos dio con nosotros y se le iluminó el rostro. Nos señaló su camiseta que decía ‘Pura vida’ mientras nos gritaba con contagiante emoción: ‘¡pura vida, pura vida!’

El recorrido continuó hasta doblar en el barrio de Greenwich Village donde la multitud se hizo aún mayor, aunque la carroza para entonces ya había acelerado su paso. Fue ahí donde pasamos en medio de un eufórico público frente al mítico bar Stonewall, considerado como un ícono dentro de la defensa de la comunidad LGBTI.

Frente al mítico bar Stonewall Inn, ubicado en el Greenwich Village, se aglomeró gran cantidad de espectadores que querían presenciar el desfile que este año marcó el 50 aniversario de la revuelta ocurrida en ese lugar. Foto: AP/Craig Ruttle
Frente al mítico bar Stonewall Inn, ubicado en el Greenwich Village, se aglomeró gran cantidad de espectadores que querían presenciar el desfile que este año marcó el 50 aniversario de la revuelta ocurrida en ese lugar. Foto: AP/Craig Ruttle

Para las 8 p. m., nos aproximamos al final de nuestro recorrido y así nos lo hace saber una pizarra que sostiene uno de los organizadores cuando faltan dos cuadras, una cuadra y cuando ya es hora de bajarse y caminar.

A esa hora, ya el sol empieza a caer sobre la Gran Manzana pero el desfile se extendió más allá de la medianoche ante un público que parecía inagotable en su lucha de mostrar que el orgullo es símbolo de esperanza y es algo que se debe vivir y gritar en voz alta.