Andrés Díaz P.. 17 septiembre, 2018
Han pasado dos décadas y el mundo sigue necesitando, quizá más que nunca, historias como las de Solid Snake.
Han pasado dos décadas y el mundo sigue necesitando, quizá más que nunca, historias como las de Solid Snake.

Un hombre de negro emerge de las profundidades. Su misión es salvar a dos científicos secuestrados por la Unidad Foxhound, su antiguo escuadrón, el cual amenaza al mundo con lanzar un ataque nuclear.

El hombre de negro llega a la Isla Shadow Moses, ahí se enfrentará con sus antiguos compañeros: Un psíquico, una letal francotiradora, un shaman, un maestro del disfraz, un persuasivo pistolero y con su hermano, Liquid. Todos estos individuos son tan peligrosos y tan capaces como el protagonista de esta historia. Será un buen baile.

Prin Prin. El comunicador incrustado en la oreja del hombre suena. La frecuencia es la 140.85

–Habla Solid Snake ¿Me escucha, coronel?

– Fuerte y claro.

Estos es Metal Gear Solid. Un videojuego, una historia, una vida dirigida por Hideo Kojima.

Historia.

Metal Gear Solid es para muchos uno de los mejores títulos de la historia y no es para menos, pues con su llegada a PlayStation revolucionó y estableció nuevos estándares en cuanto a mecánicas, narrativa y presentación de un juego .

A estas alturas, nadie duda de que estamos ante una producción clave en la historia de la industria del entretenimiento electrónico y cuya influencia se puede palpar en otros medios.

Metal Gear Solid debutó para la consola de Sony en Japón, el 3 de setiembre de 1998. Sería unos meses después que llegaría a nuestra región con el mismo éxito que consiguió durante su estreno inicial en el archipiélago oriental.

Y sí, aunque no fue el primer juego de la saga fue el que tuvo un éxito sin precedentes, vendió más de seis millones de unidades, y le permitió al estudio Konami explotar la franquicia en secuelas, precuelas, spin-offs y remakes.

Han pasado 20 años desde que Hideo Kojima se arriesgó a llevar a los circuitos de la consola de Sony, un título que se acercaría al lenguaje cinematográfico.Algo tan común en los títulos de hoy en día, fue una revolución hace dos décadas.

El desarrollador japonés tomó la arriesgada decisión de ofrecer todas las secuencias pregrabadas que aparecen (tanto en la introducción como en en los momentos claves de la historia) con el mismo motor gráfico que el resto del juego.

Esto quiere decir que cuando muchos estudios realizaban sus cinematográficos con gráficas mejores a las del juego, Kojima hizo todo con el mismo motor gráfico. En principio, puede parecer que el juego pierde dinamismo; sin embargo, esto lo que muestra es una unidad de la historia y sus recursos gráficos.

Este elemento ha sido elogiado por la crítica por crear un sentido de realismo, credibilidad e inmersión.

El japonés también puso énfasis en el guion y en cómo los actores interpretaban a los personajes de esta historia. Por esta razón la voz del actor David Hayter, quien lo dio vida a Solid Snake se ha vuelto tan popular. La versión doblada al inglés es impecable.

Mecánicas.

Metal Gear invita al jugador a convertirse en un comando solitario, un espía que no va a recibir ayuda ni refuerzos. La historia se desarrolla en un ambiente hostil, en el que el objetivo primordial es no ser descubierto. Este aspecto, que puede parecer superficial, se torna apasionante desde el primer momento, por real y novedoso.

En ese momento, de hecho, enfrentar a las guardias era una sentencia de muerte, aunque, eso sí, no era imposible.

Quizá lo más llamativo de Metal Gear Solid es que su esencia se mantiene intacta después de 20 años. Cada detalle está bien pulido y se nota el cariño que le puso Kojima en cada segmento de su obra maestra.

Pero lo más importante es el mensaje, el cual da un giro inesperadamente pacifista en medio de tanto caos. Han pasado dos décadas y el mundo sigue necesitando, quizá más que nunca, historias como las de Solid Snake.