Andrea Solano B.. 16 enero, 2012

San José (Redacción). “Me siento muy satisfecho con la decisión que tomé en mi vida de hacer lo que me gusta y si todavía dan un premio por eso, me siento muy honrado”.

Así reaccionó hoy el Rogelio López, quien agradeció su nombramiento como premio Magón 2011.

López estuvo al frente de la agrupación Danza Universitaria de la Universidad de Costa Rica desde su fundación en 1978 hasta el 2006 y desde su roles como director artístico, coreógrafo y bailarín imprimió su sello personal y además sembró la semilla de la danza en varias generaciones de bailarines.

“El padre de todo el amor que le tengo a la danza fue el mar de Puntarenas con su incesante movimiento de ir y venir. Yo mismo soy como un nómada”, añadió.

A él, la noticia sorprendió dando clases en Barrio Aranjuez.

“La danza para mí es parte de la vida, es una necesidad cotidiana: es como respirar, comer y hacer el amor. Pero lo que más me llena es poderlo compartir con los demás”, concluyó.

Esta es la segunda vez en la historia de los Premios Magón que se entrega este galardón de manera compartida. El primer Magón bajo esta modalidad se otorgó en 1965 y fue para el abogado e historiador Hernán G. Peralta y el escritor Carlos Luis Fallas.