22 noviembre, 2014

Bogotá

El nombre lo dice todo de la revista colombiana El Malpensante, una rara avis en el mundo de las publicaciones culturales en español, con 18 años recién cumplidos y una decidida y fecunda vocación de cantera de escritores.

“ Yo la veo como una revista literaria que entiende la literatura como la forma de escribir, no como el tema ” , afirma Andrés Hoyos, uno de los fundadores de El Malpensante.

No se trata de una revista de información cultural, sino de un medio cuya óptica es la literatura y que presenta cuentos, ensayos, aforismos, poemas y piezas del llamado periodismo literario junto a unas cuidadas ilustraciones, un modelo que se asemeja bastante al de la estadounidense The New Yorker.

"Cuando una revista funciona y tiene éxito es porque tiene una personalidad clara. Eso no se logra copiando ” , subraya Hoyos, un escritor y periodista colombiano que sigue plenamente vinculado a un proyecto que trasciende al de la revista y ha dado como fruto cinco festivales culturales en Bogotá para un público muy amplio.

La personalidad de El Malpensante se ve perfectamente reflejada en su nombre, que le debe al escritor siciliano Gesualdo Bufalino, quien inventó para sus aforismos una palabra rebosante de significado, por ahora no registrada en el Diccionario de la Real Academia Española.

"El nombre -dice Hoyos- nos define muy bien, expresa una actitud crítica que no es de izquierda ni de derecha. No tenemos ideología política sino estética" .

La revista publica textos de varios géneros como cuento, ensayo, poesía y periodismo literario
La revista publica textos de varios géneros como cuento, ensayo, poesía y periodismo literario

Salman Rushdie, Rubem Fonseca, Héctor Abad Faciolince, Antonio Caballero y Mark Twain son algunos de los firmantes de los textos de aquel número inicial, mientras que la imagen de la portada es del renombrado fotógrafo colombiano Ruvén Afanador.

La lista de los que han publicado en El Malpensante en estos 18 años reúne a lo más desatcadi de la literatura colombiana, además de grandes firmas de la literatura universal, pero lo que más enorgullece a Andrés Hoyos es que muchos de esos escritores no eran conocidos cuando sus colaboraciones fueron aceptadas.

Entre los colombianos que se dieron a conocer en sus páginas están Alberto Salcedo Ramos, Juan Carlos Garay, Juan Gabriel Vásquez, Margarita Posada, Ricardo Silva y Héctor Abad Faciolince.

Los que no necesitaban reconocimiento son Mario Vargas Llosa, Gabriel García Márquez, Gay Talese, Wislawa Szymborska, Orham Pamuk y muchos más.

Todo para mayor gloria de la literatura, aunque la revista, que tiene ahora periodicidad mensual, sea mucho más.

"El país de El Malpensante es la literatura, pero no somos nacionalistas, sino cosmopolitas, nos gusta viajar a los países de la música, del arte y otros ” , subraya Hoyos.

La revista, que se vende casi totalmente por suscripción, tiene 129.000 lectores, según el último estudio de medios, pero Hoyos se apresura a precisar que eso no quiere decir 129.000 ejemplares y señala con humor que si fuera así, la entrevista se estaría realizando en la Costa Azul y no en su casa de Bogotá.

Pese a ser un medio concebido para ser leído en papel, tiene página web y ha penetrado con fuerza en las redes sociales.

Sus 648.000 seguidores en Twitter solo son superados en el mundo de las revistas colombianas por Semana y Soho, y además ha recibido más de 550.000 “me gusta” en Facebook.

“El mundo digital ha sido muy generoso con nosotros, mucho más de lo que esperábamos ” , afirma Hoyos, quien no cree en la "incompatibilidad" entre el soporte en papel y el electrónico, pero sí en que hay géneros que no dan bien en pantalla.

La revista está dirigida en la actualidad por Mario Jursich, quien en un editorial por los 18 años asegura que El Malpensante seguirá siendo un "lugar hospitalario para el cuento, el ensayo, la poesía y el periodismo con ambiciones ” y ondeando "la bandera de una feliz heterodoxia ” , pero al mismo tiempo tratará de renovarse.

Los problemas financieros han sido una constante en la vida de El Malpensante, la cual nació con un "absurdo" ánimo de lucro, según recuerda Hoyos, pero hasta ahora ha logrado ir sorteándolos.

“Duramos 18 años y vamos a durar mucho más", vaticina Hoyos, quien considera que en el terreno del arte y la cultura lo que no perdura no tiene ninguna importancia.