Natalia Díaz Zeledón. 23 diciembre, 2016
En la foto: Actividades de la Asociación Masaya Teatro Más Convivencia, beneficiados en el 2016. Diana Méndez.
En la foto: Actividades de la Asociación Masaya Teatro Más Convivencia, beneficiados en el 2016. Diana Méndez.

El primer año del programa Puntos de Cultura fue un periodo de grandes aprendizajes, según Fresia Camacho, cabeza de la Dirección de Cultura.

Entre el 2014 y el 2015, la oficina del Ministerio de Cultura, dedicada a la gestión social en comunidades, creó el programa de estímulos económicos a proyectos de organizaciones culturales. La primera generación, 21 organizaciones repartidas por todo el país, cerró este año con una reunión en diciembre para presentar los resultados de sus beneficios.

La Dirección de Cultura invirtió ¢187,6 millones repartidos entre los 21 proyectos. Cada uno recibió entre ¢2,5 y ¢10 millones (monto máximo que podían solicitar).

“No es lo mismo cuando uno está gestionando con las uñas, que cuando estás gestionando un proyecto que requiere tener contador e informes”, explica Camacho. “Es un desafío mayor. Lo han visto como una gran responsabilidad el darle seguimiento y constar cómo se invirtió ese recurso público”.

Variedad. Camacho estima como provechoso el reto de trabajar con organizaciones acostumbradas al voluntariado y a la colaboración de servicios sin que medie transacción de dinero.

Otra de las cualidades del proyecto es la variedad de propuestas acogidas: organizaciones de mujeres –como la Asociación de Mujeres Unidas de Talamanca, la Asociación de Mujeres Rurales de Costa Rica, o la Asociación Red Sancarleña de Mujeres Rurales–, grupos de beneficio a poblaciones en riesgo social –Fundación Sistema Integral de Formación Artística para la Inclusión Social (Sifáis), Federación de Pescadores Artesanales en Pequeña Escala de Costa Rica– y grupos de presentaciones artísticas –Asociación Cultural Arte y Circo (Asocarte), Fortunarte–.

No obstante, la misma variedad implica que cada organización y cada proyecto tiene una forma particular de organizarse.

“Lo que más queríamos era contar con actividades mensuales de Fortunarte”, asegura una de sus gestoras Ivette López.

Fortunarte recibió ¢10 millones y trabajó con la Asociación de Desarrollo Integral de La Fortuna de San Carlos en una agenda de presentaciones artísticas y de talleres para la comunidad. Este proyecto también forma parte de los Puntos de Cultura del 2017 y recibirán ¢7 millones.

“En La Fortuna hay muchísimas actividades, pero todas están dirigidas a extranjeros. La comunidad no se había esforzado por hacer actividades para el pueblo”, explica López. “Puntos de Cultura da la oportunidad de tener la parte económica para alquiler de sillas y mesas. Hubo actividades en las que llegaron más de 1.000 personas”.

Aprendizajes. La continuidad del programa es una de las preocupaciones que comparten los Puntos de Cultura, especialmente aquellos que no fueron escogidos durante la convocatoria del 2017.

“Sería consecuente que el mismo programa en el que estos proyectos concursan y ganan, pudiera seguir con un presupuesto fijo por año”, opinó uno de los gestores de Asocarte, Iván Morales. Ellos usaron ¢9,7 millones para producir la tercera edición del Encuentro Nacional de Arte y Circo. “Esta experiencia nos hizo ver que el proyecto tiene más expansión y volumen del que podíamos pensar antes”.

Para la directora de Cultura, en la segunda generación un reto será pensar en la manera de mejorar los enlaces entre los Puntos de Cultura y sus comunidades.

“Las comunidades están ejerciendo sus derechos culturales. Un fondo como Puntos de Cultura genera todo un tejido cultural en una comunidad”, asegura Camacho.

Para el 2017, los proyectos beneficiados serán los siguientes:

Alajuela. Peña Cultural Ramonense; Asociación de Desarrollo Integral San Rafael de Guatuso; Asociación de Desarrollo Integral de La Fortuna.

Cartago. Asociación Gente MayorGuanacaste.Asociación Pro Cultura, Educación y Psicología de la Infancia y la Adolescencia (CEPIA)

Heredia. Unión Cantonal San Pablo de Heredia; Asociación Belemita de medios de comunicación El Guacho; Asociación Cultural TanGente

Limón. Asociación de Cultura del Cantón de Pococí; Asociación Deportiva de Surf Educativa de Limón; Corredor Biológico Talamanca Caribe.

Puntarenas. Asociación para el Rescate y Desarrollo de la Cultura del Cantón de Esparza; Asociación Desarrollo Indígena Curré; Asociación de Desarrollo Integral de Rancho Quemado

San José. Asociación Coronado Joven, Fundación Keme, Asociación Artística para Niños, Asociación Cultural Giratablas; Asociación Inclusiva Laboral de Personas con Discapacidad de Pérez Zeledón.

Todo el país. Consumo y Comunicación Alternativa, COKOMAL; Red de Coordinación en Biodiversidad; Asociación Voces Nuestras.