Por: Fernando Chaves Espinach 22 enero, 2015

Doble. Marcelo Perna silba y actúa en el espectáculo Corteo . Albert Marín.
Doble. Marcelo Perna silba y actúa en el espectáculo Corteo . Albert Marín.

Tres décadas de experiencia sobre las tablas no terminaron de preparar a Marcelo Perna para volar sobre 2.700 personas cada noche. El Payaso Blanco de Corteo , nuevo espectáculo del Circo del Sol en Costa Rica , lleva dos años balanceando arte y deporte bajo la carpa rodante.

“Para mí, el mayor desafío fue vencer el miedo a las alturas: trabajar a 10 o 12 metros de altura –claro, con toda la seguridad que tenemos–”, confiesa. Claro está, no es lo mismo actuar con los pies sobre el suelo (como Calibán en La tempestad , como cómico, como tantos otros papeles) que lanzarse al aire y hacer reír.

“Debemos trabajar en un hábitat totalmente distinto, y al enfrentar altura, tenemos todo un procedimiento de seguridad. Tienes que acoplar el texto, el dramatismo a toda la dinámica de seguridad necesaria. Tenemos que hacer muchas cosas al mismo tiempo, pero es fantástico”, explica el brasileño.

Una noche por semana, Perna reemplaza a Mauro Mozzani en el papel principal, el del Payaso Muerto, y participa en otros riesgosos números.

Hace dos años y medio, alentado por un amigo, preparó el material de video para una audición de la compañía canadiense y entró, por primera vez, en el mundo del circo.

“Es genial poder ser parte de esta troupe porque yo nunca hice trabajo en circo. Tengo 30 años de teatro, pero en el circo es la primera vez. Tener la oportunidad de trabajar en circo con la mejor troupe del mundo es un privilegio, un regalo”, celebra.