Los árboles son un símil de la identidad humana, “donde somos similares, pero a la vez cada uno es diferente”, apuntó el curador de la muestra

Por: Alejandra Vargas M. 17 septiembre, 2015
JORGE BONILLA
JORGE BONILLA

Vehemente y flexible, enraizada en sus valores y múltiple en sus propuestas: la artista costarricense Sila Chanto Quesada (1969-2015) fue una artista singular y única; una maestra de la expresión y también una educadora en el disfrute del arte y la vida.

En honor a su memoria y legado, 11 artistas nacionales, con la curaduría de Nelson Díaz y Luis Fernando Quirós, presentan obras inspiradas en árboles, desde múltiples formatos y técnicas.

“Los árboles son un bonito desafío –temático y expresivo–, en tanto todos se parecen, aún así son diferentes entre sí: una textura, la dirección de los ramajes, la reverberación cromática de la luz, una raíz o simple mancha incidental escapada de la paleta, convierte a cada cuadro en único. Son un símil de la identidad humana, cuando todos somos similares, con los mismos sistemas biológicos, derechos y deberes, pero cada uno es diferente”, explicó Quirós.

La muestra, organizada por la revista digital Museo del Árbol y la Escuela de Cultura y Deporte del Instituto Tecnológico de Costa Rica, se exhibe en la galería Pedro Arrieta del Centro de Artes del ITCR, en barrio Puebla de Cartago. Finalizará el próximo 29 de octubre.