Alberto Barrantes C.. 18 julio, 2012
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En busca de precios más cómodos y de encontrar nuevas opciones de lectura, un importante número de jóvenes forma parte de los clientes que visitan las compraventas de libros.

“Es un mito decir que la gente joven no lee, aunque debemos reconocer que Facebook y los juegos en línea nos hacen pulso entre las personas de menor edad”, indicó el vendedor Carlos Díaz.

Más barato. Al igual que Díaz, todos los vendedores consultados coinciden en que “mucha gente joven compra libros de segunda”. Textos en diferentes idiomas, libros sobre Medicina, Psicología, Historia y autoayuda forman parte de las opciones que prefieren. “Nuestra compraventa surgió con el propósito de ayudar a los universitarios que no pueden pagar sumas excesivas de dinero por un libro.

“Aquí vienen estudiantes de medicina, que andan en busca de un libro que, nuevo, les puede costar ¢100.000, y acá lo consiguen en ¢30.000 y hasta más barato”, dijo Judith Carvajal, administradora de libros Chiloé, en Alajuela.

El dueño de El Erial, Manuel López, dice que actualmente los jóvenes buscan autores rusos, novela clásica latinoamericana y libros de ayuda personal.

“Independientemente del libro que sea, lo importante es que la persona obtenga alguna enseñanza”, agregó López.

Cuando los padres de familia quieren que sus hijos lean, pero desconocen qué recomendarles, la solución podría estar en visitar compraventas. “De acuerdo con la personalidad, los gustos y lo que quiera la persona, nosotros podemos recomendarle textos que sean atractivos para el joven”, dijo Manuel López, quien añadió que las crónicas de aventura como las de Julio Verne siempre son un gancho para el joven.

Según los vendedores, este negocio tiene una estacionalidad que sube en los cuatro primeros meses del año, el segundo cuatrimestre baja y luego recupera en el último cuatrimestre, pero lo que nunca falta en el negocio es la visita de algún joven en la semana.