Cultura

Isabel Guzmán encarna a Henrietta Boggs: ‘Ella fue una mujer para admirar’

Para las últimas funciones de la temporada de ‘Henrietta’, la actriz y cantante se mete en la piel de la exprimera Dama de la República

Pocas figuras en la escena musical tica tienen una carrera tan brillante como la de Isabel Guzmán. Desde que llegó al país hace más de una década, desde su natal El Salvador, su nombre ha estado en los grandes montajes de teatro musical producidos en el país, como Chicago, West Side Story y Cabaret.

El último gran formato realizado por Teatro Espressivo, titulado Henrietta, se suma a su portafolio de actuaciones. Guzmán confiesa que esta experiencia la ha vivido distinto, con una sensibilidad especial después de haber sido preparadora vocal en su primera temporada.

Al respecto, Guzmán conversó con Viva previo a las funciones que tendrá este fin de semana, al interpretar a la exprimera dama de la República en este montaje.

—¿Cómo ha sido plantear su personaje después de que otra intérprete le haya dado sus propios sabores a Henrietta?

—En lo personal, conocer a este personaje durante dos temporadas y desde el punto de vista de asistir a las otras actrices como preparadora vocal, es interesantísimo. Me refiero a que encuentras muchas cosas nuevas cuando te toca meterte en la piel del personaje.

“Lo veo como una oportunidad de seguirle aportando a este personaje desde mi vivencia, mis particularidades, mi timing actoral y musical. Es un hermoso descubrimiento.

—¿Cuál ha sido el principal reto a la hora de personificar a Henrietta?

—El mayor reto ha sido tener que afianzar este personaje en un mes. Nuestra querida Nicole Laurent (la actriz anterior) tuvo que irse como toda una Henrietta a aprovechar la oportunidad de su vida a Canadá. Antes de irse me ayudó enseñándome todas las coreografías. Por dicha, yo la música la tenía más o menos aprendida, aunque encontrarle la fluidez a los cambios de vestuario y escenas ha sido quizá lo más duro.

”Ha sido mucho aprendizaje y me he sentido muy bien acuerpada por todas las personas del elenco, lo cual ha sido de mucha ayuda”.

—Comparándolo con su historia personal, ¿qué parecido tiene usted con Henrietta?

—La magia en la actuación es poder encontrar el mayor número de cosas posibles para identificarse con el personaje. Por mi parte, soy también una inmigrante que llegó a Costa Rica, buscando nuevas oportunidades, persiguiendo sueños, intentando derribar lo que se esperaba de una.

”Además de experimentar lo que es estar casada, ya por 9 años, comparto mucho de su entendimiento y su visión analítica de la vida, el matrimonio, su filosofía y hasta de las cosas triviales y cotidianas.

—Dentro de su vasta carrera en el teatro musical, ¿qué impresión le da esta obra a nivel de montaje?

—Que me honra muchísimo el haber podido formar parte de la concepción, del proceso de montaje, del elenco y ahora asumir un rol más, el del papel protagónico de la obra. Lo que más admiro es el gran valor de un trabajo original y auténtico que posee esta obra, que intenta rescatar un pedacito de la historia de Costa Rica, vista desde los ojos de una mujer.

”Un montaje que cuenta una historia llena de lucha, dolor, pero también de esperanza y valentía, y dejar un sello en el ojo del espectador y a la cultura costarricense”.

—¿Cuál es su criterio sobre las canciones? ¿Han sido géneros habituales para usted o algún tema ha representado algún reto particular?

—¡Las canciones son probablemente mi parte favorita de la obra! Creo que es porque les tengo un aprecio especial, ya que pasé durante dos temporadas seguidas a cargo de ellas, estudiando meticulosamente sus armonías, su estilo y trabajando con las voces que le dan vida. Y ahora, al tener que cantar la línea de Henrietta, realmente la disfruto de sobremanera. Y probablemente la más retadora es la canción de inicio Escucho una voz, porque abre el espectáculo y técnica y físicamente hay que hacer algunos malabares (se ríe)... y también Grietas, porque tiene una sonoridad más rock y pasa en un momento muy dramático de la obra.

—¿Cuál es su impresión personal sobre la vida de Henrietta? ¿Qué opinión tiene usted de ella como figura histórica?

—Mi impresión es: ¡Qué mujer más paciente! (risas). En una época donde lo que se esperaba de las mujeres era un rol muy específico en la vida, venir de un mundo conservador en Alabama y pasar de cierta manera a otro en Costa Rica, no creo que haya sido fácil, sobre todo para una mente tan visionaria, analítica y desafiante de las normas que ella tenía.

”Ella intentó, lo más que pudo, desafiar, pero también encajar, y así mismo apoyar incondicionalmente a su pareja en su carrera política. Finalmente, tuvo que dejar nuevamente que sus alas brotaran y seguir su camino. Ella fue una mujer para admirar.

—¿Cuál es su expectativa para las funciones en que encarna Henrietta? ¿Qué quiere usted que sienta el público?

—Aunque esta vez son menos funciones, igual estoy muy emocionada de poder compartir con el público general y con los estudiantes en el escenario, mi lugar favorito. Espero que la gente pueda identificarse con mi propuesta y que se olvide sus penas, que logre desconectarse del mundo que trae de afuera y pueda meterse al nuestro, reconocer mucho de mi Henrietta en sí mismos y en sus vidas.

El musical Henrietta se presentará este viernes a las 7 p. m.; el sábado a las 7 p. m. y el domingo a las 11 a. m. Las entradas van desde los ₡10.000 hasta los ₡36.000 y se pueden conseguir en el sitio web espressivo.cr.

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