Alexánder Sánchez, Lysalex Hernández A.. 6 marzo
Bélgica Castro tenía 99 años de edad y Alejandro Sieveking 85. Hasta la vejez y muerte, ambos artistas no dejaron de compartir su pasión por la escritura y la actuación. Foto: UChile.
Bélgica Castro tenía 99 años de edad y Alejandro Sieveking 85. Hasta la vejez y muerte, ambos artistas no dejaron de compartir su pasión por la escritura y la actuación. Foto: UChile.

La actriz chilena Bélgica Castro, quien junto a su marido Alejandro Sieveking fueron cofundadores del Teatro El Ángel, en Costa Rica, murió este viernes a la edad de 99 años.

Su lamentable fallecimiento se produjo tan solo un día después de que muriera Sieveking, quien le acompañara como pareja y como socio artístico por casi 60 años. Ambos se casaron en Costa Rica, mientras vivieron en nuestro país entre los años 1974 y 1984.

“Es justo que los compañeros de alma partan juntos”, publicó en su cuenta de Twitter la sociedad Chile Actores, reaccionado con dolor ante el fallecimiento de quien fuera galardonada Premio Nacional de Artes de la Representación y Audiovisuales e Chile, en 1995.

“Hoy nos deja la gigante Bélgica Castro, que será velada hoy (viernes) junto a Alejandro a partir de las 17 en el Teatro Nacional”, agregó Chile Actores en sus redes sociales.

En Chile, su país natal, Castro también obtuvo el premio de la Asociación de Periodistas de Espectáculos (APES), el Premio Altazor de las Artes Nacionales en la categoría de mejor actriz de cine por su rol en La vida me mata, y el mismo galardón en 2009 por su papel en La buena vida, de Andrés Wood.

Las causas de la muerte aún no se han revelado, lo que sí trascendió es que Castro padecía Alzheimer. Además, es oficial que los funerales de la pareja se realizarán el sábado en el Teatro Nacional de Chile y sus cuerpos serán cremados.

“Sigo sin poder creer que esto está sucediendo. Alejandro y yo nos conocimos desde que estudiábamos juntos teatro en la Universidad de Chile, luego huimos de la dictadura y decidimos que Costa Rica sería nuestro nuevo hogar. Tanto Alejandro, Bélgica y yo decidimos que este país se merecía un teatro de calidad y así fue como nació el Teatro El Ángel y la escuela por la que pasaron figuras como Ana Istarú, Alejandro Rueda y hasta María Torres”, comentó el dramaturgo Lucho Barahona, con quien la pareja fundó el Teatro El Ángel.

 Bélgica Castro y su marido siempre se mostraban muy cariñosos entre sí. Ésta imagen lo demuestra. Foto: UChile.
Bélgica Castro y su marido siempre se mostraban muy cariñosos entre sí. Ésta imagen lo demuestra. Foto: UChile.

La actriz costarricense Eugenia Chaverri, quien compartió escenario con Bélgica, se mostró sorprendida con la noticia pero al mismo tiempo conmovida.

“Es una sensación extraña la que tengo, es que para mi esto es algo como mágico. Que ese amor que se tenían, ese respeto, ese amor por la vida, era tan grande que no podía separarse. Imagínese que ayer, cuando me preguntaban por Alejandro, yo terminaba hablando de ella, es que resultaba muy difícil separarlos. Qué bueno que se fueraón juntos, porque ninguno hubiera podido vivir sin el otro”, expresó Chaverri.

Sobre Bélgica, Chaverri destacó su calidad humana y su profesionalismo.

“Siempre me acuerdo de ella porque mientras compartimos en una obra de teatro, me contó mucho sobre su vida. Además de su profesionalismo y disciplina, algo que ella tenía era su fortaleza interior y su calidad humana, de esas que no todas las personas tienen”, agregó.

Leonardo Perucci, quien incluso actuó en una obra de teatro que Bélgica Castro dirigió, calificó de “teatral” la muerte de ambos.

“Es final como de Romeo y Julieta. Muy teatral. Creo que no podía haber sido de otra manera. Ellos vivían juntos, trabajaban juntos, siguieron juntos y ahora se marchan juntos. Me tiene impresionado esto”, expresó Perucci.

En el 2017, el dramaturgo Alejandro Sieveking fue galardonado con el Premio Nacional de las Artes de la Representación y Audiovisuales de Chile. Foto: Carlos Figueroa Rojas
En el 2017, el dramaturgo Alejandro Sieveking fue galardonado con el Premio Nacional de las Artes de la Representación y Audiovisuales de Chile. Foto: Carlos Figueroa Rojas

“Al principio la noticia de la muerte de Alejandro me impactó, ya que Bélgica estaba muy enferma y me preguntaba yo quién iba a cuidarla. Y vea lo que pasó”, agregó.

Sobre el trabajo profesional de Bélgica, Perucci destacó que fue uno de los grandes referentes del teatro chileno y que brilló en la mejor época de la compañía de la Universidad de Chile, a la que pertenecía.

“Bélgica fue una maestra increíble, una excelente directora con la que trabajé en la obra El cruce sobre el Niágara. Era una mujer con un rigor, un sentido de la profesión increíble. Los dos vivían para el teatro y el teatro vivía para ellos. Es una perdida muy sensible”, finalizó.

La huella del dramaturgo.

Alejandro Sieveking es considerado como uno de los escritores más importantes de los últimas décadas, gracias a la amplia y prolífera obra de más de 40 textos, entre las que destacan Parecido a la felicidad, Ánimas de día claro y La remolienda.

Durante sus últimos años de vida, el chileno, que nació en la comunidad de Rengo, también participó como actor en películas como La vida me mata (2007) y Gatos viejos (2010), y tuvo una participación especial en la serie Bala loca (2016).

Como parte de su versatilidad en la dramaturgia y las artes escénicas, en el 2017 le fue otorgado el Premio Nacional de Artes de la Representación y Audiovisuales, mismo que dedicó a su esposa.

Según comentó el dramaturgo y Lucho Barahona, uno de los amigos más cercanos a Sieveking, su muerte le tomó por sorpresa, ya que tres meses antes habían conversado por teléfono y le había comentado que seguía muy activo con trabajo en el cine y en el teatro, además de que se preparaba con muchísima ilusión para celebrar los 100 años de Bélgica.

¡Amor eterno!. Otra de las imágenes que retrataron el amor de ambos artistas. Foto: UChile.
¡Amor eterno!. Otra de las imágenes que retrataron el amor de ambos artistas. Foto: UChile.

Para él, Sieveking hizo su mayor aporte a la cultura de Costa Rica compartiendo su conocimiento con todo aquel que lo conociera, además de que tuvo la visión de que para acercar al público a las salas de teatro era necesario ofrecerles espectáculos de comedia e historias más profundas, para ir poco a poco desarrollando su fidelidad.

“Hoy es un día no solo triste para Chile, sino también para Costa Rica, porque nos deja una persona que siempre tuvo como prioridad llevar cultura a cualquier lugar al que llegará. Nuestro país se benefició de eso, con montajes llenos de una alta calidad para la época, que le demostró no solo al público, sino también a los actores, que la pasión y la disciplina por lo que se hace siempre da muy buenos resultados. Si aún no lo cree, vea como logramos fundar El Ángel en 1974 con el apoyo de muchas personas”, explicó Barahona entre lágrimas.