Proyecto de la Municipalidad de San José rescató monumento

Por: Andrea Solano B. 25 abril, 2013

Mide tres metros y medio de altura y su cuerpo de bronce encarna al campesino, al obrero, al pescador, al agricultor y a todos aquellos que se ganan los frijoles diarios a punta de trabajo.

El Monumento al Trabajador se inauguró en 1986 en la antigua rotonda de la Y Griega y, desde entonces, ha recorrido un accidentado camino hasta llegar a su nueva “casa”: el parque Central.

La escultura en bronce del artista Fernando Calvo fue recuperada, restaurada y colocada en un sitio permanente desde el cual será visible para miles de transeúntes y conductores que circulan por la capital todos los días.

Esta fue una gestión de la Municipalidad de San José como parte de su Programa Arte en espacios públicos .

Según informó el alcalde josefino Johnny Araya, se invirtieron ¢4 millones en la restauración de la escultura. Ahora, el trabajador de bronce mira hacia el norte y da un paso hacia adelante con su herramienta en la mano.

“Es una escultura muy simbólica; la clase trabajadora tiene que estar al frente y luchar para mejoras sus condiciones de vida”, declaró Luis Armando Gutiérrez, presidente de la Confederación Costarricense de Trabajadores Rerum Novarum, quien fue el “papá” de proyecto desde el principio.

Gutiérrez recordó cuando el monumento se erigió en la antigua rotonda de la Y Griega, en la recta final de la administración de Luis Alberto Monge, pero sus días en ese lugar estaban contados pues debido a los trabajos de ampliación de la carretera de Circunvalación el monumento fue removido y embodegado.

Años después, Gutiérrez movió cielo y tierra para rescatar la obra y colocarla en un sitio público.

“Costó mucho ubicarla, en todo lado estorbaba. Pero logré convencer a don Miguel Ángel Rodríguez y con su ayuda se pudo colocar la escultura en la plaza de la Democracia, el sitio en que finaliza el desfile de los trabajadores cada 1.° de mayo”, manifestó.

Ahí duró apenas unos años. “Un buen día, el monumento había desaparecido; nadie sabía por qué. Iniciamos una investigación y resultó que Óscar Arias lo mandó a quitar con mano militar en medio de la noche”, dijo Gutiérrez.

Según el líder sindicalista, un guarda indiscreto les reveló que la obra estaba en un sótano del Museo Nacional. Luego de mil obstáculos, fue rescatada y quedó resguardada en las bodegas de la Municipalidad de San José.

En ese ajetreo constante, la obra sufrió varios daños y fue necesaria la intervención del restaurador Anthony Fage para dejarla tal cual y como se ve ahora. Según Araya, la Municipalidad velará por su mantenimiento.