El viernes, en un ambiente místico, el montaje artístico de ciencia ficción cuestionó sobre nuestro origen y el motivo de la existencia

Por: Alexánder Sánchez 29 febrero, 2016
Al aire libre. | ADEMÁS DE LA PUESTA EN ESCENA Y SUS ELEMENTOS TECNOLÓGICOS, CONTENIDO SE NUTRIÓ DEL AMBIENTE NATURAL QUE RODEÓ EL SHOW. GABRIELA TELLEZ
Al aire libre. | ADEMÁS DE LA PUESTA EN ESCENA Y SUS ELEMENTOS TECNOLÓGICOS, CONTENIDO SE NUTRIÓ DEL AMBIENTE NATURAL QUE RODEÓ EL SHOW. GABRIELA TELLEZ

Hay estrellas en el cielo, un contenedor solitario y un árbol florecido. Estamos en el Parque La Libertad, al aire libre y es viernes por la noche.

Postrados en el zacate y con un frío arrullador , unas 200 personas llegaron el viernes a deleitarse con Contenido , un montaje de la compañía Taxi Colectivo que ofrece danza, teatro y el seductor arte de la instalación.

Para un show de ciencia ficción, tal como lo prometido, la ambientación no podía ser mejor. Todo alrededor invita a desconectarse del mundo, cerrar los ojos y preguntarse con sigilo unas tres cuestiones de la existencia humana: ¿Cómo se originó el universo? ¿Dé dónde venimos? ¿Porqué estamos aquí?.

El llamado pole dancing | NO FALTÓ DENTRO DE LA NUTRIDA PROPUESTA. GABRIELA TELLEZ
El llamado pole dancing | NO FALTÓ DENTRO DE LA NUTRIDA PROPUESTA. GABRIELA TELLEZ

Contenido es un montaje basado en Historia del tiempo , un libro de Stephen Hawking publicado en 1988 y en el que se abordan temas como la teoría de la relatividad, la mecánica cuántica y los hoyos negros.

No por casualidad el montaje inicia con una mujer buscando respuestas: símbolo de la humanidad que no cesa de preguntarse sobre su origen y el motivo de su existencia.

Simulando un campo de ondas electromagnéticas, la mujer –miembro del Centro para la Investigación de Objetos No Convencionales–, se traslada por la escena interceptando señales extrañas, interferencias o lo que sea que haya detrás un fenómeno gravitacional recién hallado.

La misión está acompañada de música, proyecciones audiovisuales que dan contexto a la obra y un contenedor en el que parece estar la clave que la humanidad busca, la razón de todo.

La idea es que el espectador llegan a sus propias conclusiones sobre el misterioso contenedor que, supuestamente, cayó en el país desde el primero de febrero de este año.

En ese juego dramático, el contenedor se convierte en el centro neurálgico del espectáculo, dirigido por Lady Montero y protagonizado por unas diez artistas entre bailarines y arquitectos.

Utilizando la técnica de video mapping , el contenedor parece convertirse en una especie de transbordador. El mismo, iluminado con rayos de luz, imágenes y símbolos, lleva al público a un viaje por la galaxia.

La danza contemporánea entra en juego en ese preciso momento. Bailarinas como Karina Obando y Melissa Rivera, recrean seres de extraña apariencia y vigorosos movimientos.

En el contenedor, | PIEZA CENTRAL DEL MONTAJE, LA DANZA TUVO SU ESPACIO PREDILECTO. GABRIELA TELLEZ
En el contenedor, | PIEZA CENTRAL DEL MONTAJE, LA DANZA TUVO SU ESPACIO PREDILECTO. GABRIELA TELLEZ

Se parecen a nosotros pero a la vez no. ¿Son de otra galaxia o simplemente de otra dimensión? ¿Provienen del pasado o del presente?

En el contenedor, una barra vertical permite la lucida ejecución de una acróbata ( pole dancing ), mientras en los demás compartimentos la danza toma matices de variados géneros.

La mujer exploradora, ahora despojada de sus instrumentos científicos, sucumbe ante los seres extraños que se ha encontrado en la misión y se une a ellos en su encantamiento rítmico.

Ni para el público ni para los personajes hay respuestas definitivas. Los cuarenta minutos de espectáculo terminan, eso sí, con un reflexión que pone de manifiesto la grandeza a la que pertenece la humanidad.

Seres con poder de influir en el tiempo y en el espacio. Eso somos nosotros. Ese, finalmente, es el contenido de todo.