Alexánder Sánchez.   20 octubre, 2020
Para los manifestantes, quitar presupuesto a la cultura es ir en contra del aparato social del país, que se nutre de los espectáculos artísticos para su bienestar. Foto: José Cordero

Con alegre cimarrona, pancartas y un canto denominado Consigna por la Cultura, artistas de diferentes disciplinas del país se manifestaron este mediodía en las afueras del nuevo edificio de la Asamblea Legislativa.

El objetivo de la marcha era uno: entregar una carta dirigida a la Comisión de Hacendarios de la Asamblea Legislativa que, en estos días, discute posibles recortes al presupuesto ordinario 2021 del Ministerio de Cultura y Juventud.

La misiva, firmada por una 15.000 personas, expresa un no rotundo a los recortes que dicha comisión pretendería avalar. En específico, la carta la emprende contra la moción #129, que propondría un recorte de ¢6.400 millones al presupuesto del Ministerio de Cultura, y contra la moción #72, que propone el recorta de ¢4.126 millones a la misma cartera.

“Este recorte, que en sumatoria podría representar aproximadamente el 15% del presupuesto, deja al Ministerio de Cultura y Juventud inhabilitado para ejecutar gran parte de sus programas, incluso desapareciendo del todo compromisos adquiridos por ley en algunas de sus partidas. Para algunas de las instituciones culturales del país, el recorte significa prácticamente un cierre técnico”, detalla la carta.

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Además, “estos recortes impactan negativamente los programas de extensión cultural de una industria que representa el 2.2% del PIB (2015) del país, así como la fuente de empleo de miles de profesionales y técnicos cada año”, agrega.

En específico, la carta la emprende contra el partido Liberación Nacional, representados en la Comisión de Hacendarios por los diputados Ana Lucía Delgado y Gustavo Viales, entre otros legisladores.

“El Partido Liberación Nacional, el mismo cuyo principal líder alguna vez pronunció la famosa frase: ¿para qué tractores sin violines?, está promoviendo los recortes más significativos que sepultan la capacidad de recuperación del sector ya impactado fuertemente por la pandemia", espeta la carta.

Solicitudes específicas.

En la carta entregada esta mañana, el sector Cultura propone “que se proteja el presupuesto” actual y que los recortes que se propongan en el futuro se planifiquen en conjunto con los rectores del ministerio respectivo y representantes del sector, con el fin de “garantizar que no afecte la operatividad del ente gubernamental ni la ejecución de sus principales programas”.

Finalmente, los artistas le solicitan a Carlos Alvarado, presidente de la República, que se incluya al sector en un próximo diálogo multisectorial nacional.

“La cultura debe ser una aliada en la reconstrucción económica del país. Según datos de la Cuenta Satélite de Cultura, solamente la industria audiovisual aporta al PIB nacional el doble que la industria del café y del banano”, asegura la misiva.

Parte de las pancartas que se utilizaron esta mañana, en la marcha del sector Cultura. Foto: José Cordero

El manifiesto de los artistas fue recibido por Juan Carlos Chavarría, director del departamento de Participación Ciudadana de la Asamblea Legislativa. La cineasta nacional Antonella Sudasassi, directora del filme El despertar de las hormigas, fue la encargada de entregar el escrito de manera oficial.

La idea es que el documento llegue a manos de los diputados de la Comisión de Hacendarios y se dé lectura en algún momento de las sesión de hoy martes.

“Se envió la carta para que sea leída y también para que se incluyera en el expediente”, afirmó Sudasassi.

Sector vislumbra gris panorama.

Cancelación de obras de teatro, conciertos, festivales y cierre de programas culturales, son tan solo algunas de las consecuencias que el sector cultural vislumbra si se les recorta el presupuesto ordinario para el 2021.

Los directores de los diferentes teatros, museos y centros artísticos del país afirman que las mociones presentadas ante la Comisión de Asuntos Hacendarios de la Asamblea Legislativa los obligarían a un cierre técnico a mediados del próximo año.

Explican que ellos presentaron un presupuesto reducido, conscientes del gasto público, pero que el avance de las mociones no les permite ni siquiera pagar servicios básicos como la luz o el agua. Además, los jerarcas argumentan que se tendría que detener la producción de unos 150 espectáculos, programas de becas y giras a comunidades vulnerables del país.