La pintora y coreógrafa Rebeca Alvarado llevará a la galería Sophia Wanamaker una colección de 25 obras vivenciales sobre la danza

Por: Gloriana Corrales 30 abril, 2016

Las mejores representaciones no surgen de la imaginación ni de la observación, sino de las vivencias personales que marcaron un capítulo memorable.

Multifacética. Alvarado fue una de las primas ballerinas de Cristina Gigirey en Danza Abend. Luego se introdujo en el mundo de la pintura. José Pastor
Multifacética. Alvarado fue una de las primas ballerinas de Cristina Gigirey en Danza Abend. Luego se introdujo en el mundo de la pintura. José Pastor

Por eso, la exposición que prepara la pintora Rebeca Alvarado tiene un lugar especial en la galería Sophia Wanamaker, en el Centro Cultural Costarricense Norteamericano.

La bailarina y también artista plástica dejó que el lienzo se convirtiera en el mejor tributo que le podría rendir a su maestra, la uruguaya Cristina Gigirey, fallecida en el 2006.

“Ella fue mi maestra, fue mi coreógrafa, fue mi amiga. Ella marcó mi vida en la danza”, dice Alvarado.

La ahora artista plástica conoció a Gigirey en la escuela de Danza de la Universidad Nacional. Luego, Alvarado se incorporó a Danza Abend, la compañía que había fundado la uruguaya.

Ahí bailó coreografías como Proceso , La triste poesía de la locura , Los cantos gregorianos y Fandango , por citar algunas.

Hace dos años y medio, luego de la muerte de Gigirey, Gabriela Dorries, la hija de Gigirey, le propuso que continuaran con el legado de su madre en la compañía Abend.

Sin embargo, Alvarado decidió ir más allá y plasmar sus mejores recuerdos de las coreografías Las Madres y La Casa de Bernarda Alba en una colección de 25 obras con técnicas mixtas y de todo tamaño.

Sus acuarelas, acrílicos, tintas chinas y collages se exhibirán desde este martes 3 de mayo (la inauguración será a las 7 p. m.) hasta el jueves 12.

“He plasmado, hasta donde he podido, lo que la maestra quiso transmitir con esas coreografías”, aseguró Alvarado.

Su trabajo, sin duda, es generador de emociones. “La intensidad de los trazos evidencia la pasión que ella sentía al compartir el entrenamiento con Cristina Gigirey”, afirma Juan Diego Roldán, curador de la galería.