Andrés Díaz P.. 9 enero, 2019
En la imagen aparecen los músicos Roger McGuinn, Joni Mitchell, Richie Havens, Joan Baez y Bob Dylan en Woodstock. Fotografía: AP/La Archivo.
En la imagen aparecen los músicos Roger McGuinn, Joni Mitchell, Richie Havens, Joan Baez y Bob Dylan en Woodstock. Fotografía: AP/La Archivo.

Después de una cadena de rumores, el promotor de conciertos Michael Lang confirmó esta mañana a la revista Rolling Stone que este año habrá un festival Woodstock y se realizará a lo largo de tres días en honor al 50° aniversario del espectáculo original.

El nuevo Woodstock se realizará en Nueva York a partir del viernes 16 y hasta el domingo 18 de agosto.

Este festival se efectuará para conmemorar la época de 1969, cuando la sociedad estadounidense fue dividida por la guerra de Vietnam, la liberación sexual y la apertura a las drogas, el Festival de Woodstock, que esperaba menos de 50.000 personas, tuvo una asistencia de alrededor de 500.000. Así nació la leyenda.

Los organizadores no van a dar más información relacionada con el evento hasta que salgan las entradas a la venta, lo cual está previsto para febrero. Eso sí, Lang afirmó que tiene a más de 40 artistas, de distintos géneros, reservados para los tres días del festival.

“Será hip-hop y rock y algo de pop y algunas de las bandas heredadas del festival original”, destacó el organizador, quien además avisó que varios músicos contemporáneos harían una reinterpretación del legado musical psicodélico que hizo tan famoso a Woodstock durante la década de los 70.

Algunas estrellas de 1969 ya han fallecido, como Janis Joplin o Jimi Hendrix. Pero, ¿será este aniversario una oportunidad para ver a otras celebridades de la edición original? Como, por ejemplo, a Joan Baez y revivir su recordado concierto bajo la lluvia torrencial, o The Who, que encadenó 24 canciones el 16 de agosto de 1969.

“También estamos buscando colaboraciones únicas, tal vez algunas reuniones y un montón de nuevos y talentos emergentes", afirmó Lang

A diferencia de otros festivales que solo se enfocan en convocar a un público joven, Lang espera que este tributo a Woodstock sea una reunión de distintas generaciones que comparten la pasión por la música.

El último Festival de Woodstock se desarrolló el julio de 1999 y fue un verdadero desastre. La violencia y las hogueras fuera de control opacaron el lema de “paz y amor”. En ese entonces, la policía reportó una muerte por sobredosis y varias denuncias por violación.

Lang tendrá un reto mayúsculo si quiere volver a instaurar y limpiar la imagen de uno de los festivales más grandes de toda la historia.