Alexánder Sánchez. 27 agosto, 2015

“Todavía estoy soltero. Tal vez me encuentre (a mi esposa) aquí. Quizá sea una tica”, bromea Verástegui, tras referirse a su estado de castidad.

Son 13 años ya.

En todo ese tiempo –una eternidad para muchos incrédulos–, Verástegui asegura que la espera no ha sido una tortura, que es posible hacerlo y que es por amor a la que sería la futura madre de sus hijos que ha decidido no tener relaciones sexuales.

Eduardo Verástegui, de 41 años de edad, cree firmemente en la castidad. Gianina Cordero
Eduardo Verástegui, de 41 años de edad, cree firmemente en la castidad. Gianina Cordero

“Eso sí, todo requiere sacrificio. Hacer una película requiere sacrificio. Ganar una medalla olímpica requiere entrenamiento y mucha disciplina para poder alcanzar la gloria y colgarse la medalla. Igual pasa con la castidad”, aseguró el actor.

“La castidad es un regalo de Dios. Es para visionarios, es para quien ve una fotografía del futuro que le genera pasión en el presente. Esa fotografía es la de mi esposa en mi noche de bodas. Eso sí, todavía no existe, todavía no la veo.

Para Verástegui, la mujer que espera llevar al altar no es perfecta, aunque reconoce que al menos debe tener “valores”.

Pero nada más. El actor pedir o exigir más sobre esa persona podría tornarse en un acto de egoísmo.

“No escribo lo que busco. Obviamente, tiene que ser una mujer con valores, pero de ahí fuera no puedo describir nada más. No es un coche, es una persona de la que hablo. Ella, simplemente, puede llegar en el momento y en el lugar menos pensado.

”Yo aprendí a soñar de una manera muy diferente. Ya no sueño con lo que quiero, sino con lo que Dios quiere para mí. Si te aferras a las cosas que quieres y luego no te llegan como las imaginaste, puedes que te angusties y hasta pierdas la fe. Por eso hay que tener cuidado en eso”, explicó.

Según Verástegui, la vocación al matrimonio lo ilusiona, lo apasiona y lo inspira para mantenerse casto.

“El matrimonio es una de las cosas más bellas que hay. Poder encontrar a la mujer que va ser tu mejor amiga y compañera es algo hermoso. Como dije antes, eso sí, para poder llegar allá y alzar la mano de la victoria, se requiere mucho entrenamiento”, expresó.

”Todo eso me genera pasión, me da fuerzas para respetar a toda mujer, tal como me gustaría que respetaran a mi madre y a mis hijas”, finalizó.