Por: William Venegas.   10 diciembre, 2017

La Navidad en Estados Unidos es lo que podríamos llamar temporada alta del consumismo y eso se nos contagió. Aún quedan por ahí algunos rasgos de aquella Navidad que recupera la esencia del cristianismo: el nacimiento de Jesús con su anuncio de paz y buena voluntad para con el hombre.

¿No es esto lo que se celebra?

Como reflejo de ese orden económico consumista, el cine de Hollywood da rienda suelta a filmes con la –para mí– detestable figura del tal Colacho, de luces con muchos colores, de compra de regalos casi que obligatoria, de supermercados al tope y de inútiles encuentros familiares con niños a los que hay que hacer felices con “Santa”.

La frivolidad abunda en esas películas como en la realidad misma. En esa onda, exactamente ahí, debemos colocar un filme como lo es Guerra de papás 2 (2017), secuela del 2015, igualmente dirigida por Sean Anders.

MEL GIBSON, MARK WAHLBERG, WILL FERRELL Y JOHN LITHGOW ES EL CUARTETO CÓMICO DE LA NAVIDAD EN CINE. ROMALY PARA LN
MEL GIBSON, MARK WAHLBERG, WILL FERRELL Y JOHN LITHGOW ES EL CUARTETO CÓMICO DE LA NAVIDAD EN CINE. ROMALY PARA LN

En la anterior película, veíamos a dos hombres disputándose el cariño de los hijos de uno de ellos (la mamá se había vuelto a casar). En esta de hoy, aparecen de nuevo esos dos hombres, quienes aprendieron a convivir como padres compartidos de los dos niños y de uno tercero que es hijo del segundo marido.

Es Navidad y los mentados amigos recibirán la visita de sus respectivos padres, o sea, los abuelos de los niños. Además, el amigo divorciado ya tiene nueva pareja, mujer con una hija de otro tipo que también aparece por ahí.

¿Enredada la trama?

La verdad es que no, el argumento se limita a presentar uno que otro lío y a encadenar distintos chistes en serie sin que haya un ligamen conceptual entre ellos: un chiste tras otro.

A decir verdad, sí hay chistes jocosos que evitan el hundimiento total del filme y también hay que rescatar las buenas actuaciones del elenco, que parece disfrutar de lo que hace.

Will Ferrell, Mark Wahlberg y Linda Cardellini (el triángulo matrimonial, por definirlo de algún manera) calcan sus personajes de la película del 2015 con algunos chistes nuevos más graciosos.

Quienes se lucen y hacen reír son Mel Gibson y John Lithgow, como los abuelos, colocado cada uno en sus extremos: el cinismo de uno frente ante la ternura del otro. Es ahí cuando tenemos los mejores momentos de Guerra de papás 2, que más bien es una guerra de abuelos.

Igual aceptemos que la puesta en imágenes está equilibrada, muy adaptada al momento que reproduce y a las características de una Navidad dispendiosa y casi pagana: si se muestra algo de la historia del nacimiento de Jesús es para hacer guasa.

El asunto de los problemas de familia está tratado más bien con torpeza y de manera esquemática, sobre todo en el retrato de los niños ante distintos modelos de autoridad paterna.

Este filme puede verse para pasar el rato; sin embargo, en estos momentos que hay en el país un valioso festival de cine internacional, Guerra de papás 2 pasa a ser una pérdida de tiempo.

Crítica de cine de la nueva comedia navideña

Ficha:

Guerra de papás II

PAÍS: EE. UU., 2017

GÉNERO: Comedia

DIRECCIÓN: Sean Anders

ELENCO: Will Ferrel, Mark Whalberg, Mel Gibson, Linda Cardellini

DURACIÓN: 100 minutos

CINES: Nova, Cinépolis, CCM, Cinemark, Citi, Studio