Por: William Venegas.   17 febrero

En cine, los superhéroes continúan llegando uno tras otro y no arreglan el mundo. Ahora se presenta uno con la característica de ser distinto a los demás por ser de raza negra. Lo vemos en la película titulada Pantera Negra (2018), tal es el nombre del héroe enmascarado.

El filme viene dirigido por el joven realizador Ryan Coogler, igualmente negro como el personaje principal y como la gran cantidad de personajes. Los sucesos principales se dan en tierras africanas, en Wakanda, nación ancestral que muestra una faceta pública dedicada a labores agrícolas, pero esconde un secreto que la convierte en vanguardia tecnológica de la humanidad.

Las virtudes de Ryan Coogler saltan desde su manejo narrativo del argumento, donde nada se le va de la mano, así se pase de la ciencia ficción a las atávicas costumbres de un pueblo que no renuncia a su pasado o también se pase de la acción dura, en Corea del Sur, a la acción con calado político y humanista en Wakanda.

Con guion del propio Ryan Coogler junto con Joe Robert Cole, el filme se sustenta en un superhéroe creado por Stan Lee y Jack Kirby, pero al director no le tiembla el pulso para darle carácter de autoría al filme. Con ayuda de la dirección artística y de programas digitales, como sea, Coogler alcanza el grado de exquisitez estética con su coherencia visual.

Por otra parte, el director ignora bastante las condiciones de superhéroe de su personaje para, así, estar más atento al conflicto propiamente dramático de todo un pueblo en peligro (Wakanda). Se trata de un “personaje social”. Allí está el peso de su relato, lo que no gusta tanto a los adictos más esquemáticos de los superhéroes tradicionales.

Pantera Negra, como filme, apela al viejo arte de saber contar una historia, no solo con la evolución de su personaje (con aliados y adversarios), sino también con un marco teórico en juego: lo social y político de esa África donde nació la humanidad, con su gente negra explotada hasta la pobreza, esclavizada por colonizadores de imperios blancos.

El filme tiene secuencias sublimes, como la muerte del antagonista, por ejemplo, bien lograda por el actor Michael B. Jordan, y tiene momentos de distensión que maneja muy bien la joven actriz Letitia Wright. Igual, hay imágenes que empoderan la participación de la mujer en la historia de Wakanda. Todo es parte de la esencia del argumento.

Según quien hable, las tesis internas del filme pueden ser extrapoladas a las de Martin Luther King o a las de Malcolm X (distintas tácticas de una misma lucha). En un personaje femenino, podemos recordar las luchas de la socialista Angela Davis, sin olvidar a los “Panteras negras”, grupo negro y revolucionario activo en Estados Unidos entre 1966 y 1982.

La fotografía nos atrapa y la música es brillante, en simetría con las imágenes y conceptos del filme: genial trabajo de Ludwig Göransson. Pantera Negra es la mejor película de Marvel hasta hoy, pese a las malas actuaciones de Chadwick Boseman como el superhéroe y de Lupita Nyong’o como su novia. El filme agarró “dormidos” a los censores de Marvel.

Ficha técnica:

Título original: Black Panther

Estados Unidos, 2018

Género: Fantástico

Dirección: Ryan Coogler

Elenco: Chadwick Boseman, Lupita Nyong’o, Michael B. Jordan, Letitia Wright

Duración: 134 minutos

Cines: Nova, Cinépolis, CCM, Cinemark, Citi, Studio

Calificación: CUATRO estrellas ( * * * * ) de cinco posibles