William Venegas. 7 agosto, 2018
La actuación de Valerio Mastandrea aporta nada a un filme opaco. Foto: CINE MAGALY PARA LN
La actuación de Valerio Mastandrea aporta nada a un filme opaco. Foto: CINE MAGALY PARA LN

Es posible que muchos recuerden aquella comedia exitosa que aquí se estrenó con el título de Perfectos desconocidos (2016), donde los invitados a una cena tenían que poner los celulares en una mesa y, así, las entradas y mensajes eran del conocimientos de los presentes.

Eso armaba tremendo barullo en dicha fiesta. Con ese antecedente, uno podía esperar algo bueno de su director, Paolo Genovese, desde su nuevo filme Los oportunistas (2017), donde Genovese no solo es director, sino también coguionista con Isabella Aguilar.

Sin embargo, todo resulta al contrario: Los oportunistas es un fiasco a más y no poder: el enemigo principal de esta película es la propia película. La trama narra la historia de un sujeto que suele sentarse en la misma mesa de un bar llamado The Place y a quien visitan, a cada rato, diez personajes distintos.

Dichos personajes (hombres y mujeres) tienen algo que pedirle, como si el sujeto ahí sentado fuese una especie de santo de lo imposible, algo así como dicen que es san Judas Tadeo. Él escribe lo que le piden.

A cambio del “milagrito” del caso, todos deben pagar un precio al estilo de la mafia. Ese precio es muy alto, es cometer cada uno alguna barbaridad: poner una bomba en una iglesia, violar a alguien, robar, secuestrar, asesinar, así por el estilo.

Ello genera más visitas al personaje principal y esto hace que el filme sea cada vez más rutinario, como tirar un trompo y verlo dar vueltas. También resulta predecible el argumento, más pronto de lo debido: uno comienza a ver débiles enlaces en las ordenanzas del señor del bar.

En ese ambiente rutinario y previsible, el filme deviene cansino mientras su director deja que la trama vaya sin orden ni composición, sin acomodar un plano, sin montar una secuencia con sentido narrativo, sin crear atmósfera alguna y sin intensidad en el ritmo.

Las actuaciones son muy flojas, por culpa no solo de los histriones, sino también del pésimo diseño de personajes (dificultosamente creíbles). Con el desarrollo, uno siente que el director de Los oportunistas se ha dedicado a echar agua en un canasto o a darle maíz a los zopilotes, que es parecido. Nada hay de valor.

En lo conceptual, esta película resulta más pelada que tabla de raspar dulce y es filme sin colmillo ni espuela. Uno puede resumir diciendo que este filme se repite temáticamente y se reitera estéticamente.

Por eso mismo, Los oportunistas se resiente con su artificiosa construcción y con la debilidad de su propuesta. Es un ejemplo de cine en estado de coma, esto es, incapaz de imaginar con imágenes, por lo que se queda sin nuestra recomendación.

Es válido decirles que tampoco es original su argumento. Es copia de una serie televisual estadounidense del 2011, titulada The Booth at the End, creada por Christopher Kubasik y con la actuación de Xander Berkeley.

Ficha técnica

Título original: The Place (Italia, 2017)

Género: Drama

Dirección: Paolo Genovese

Elenco: Valerio Mastandrea, Marco Giallini

Duración: 105 minutos

Cine: Magaly

Calificación: UNA estrella de cinco posibles