William Venegas. 5 agosto
Isabelle Huppert y Chloë Grace Moretz quedan debiendo con sus actuaciones en filme de suspenso. Cortesía de ROMALY.
Isabelle Huppert y Chloë Grace Moretz quedan debiendo con sus actuaciones en filme de suspenso. Cortesía de ROMALY.

¡Cuidado con ciertas personas! Hay una vertiente en el cine de suspenso que explota el peligro de establecer alguna relación de amistad con extraños. Sus tramas giran alrededor de algún personaje que se gana la confianza de otro, se inmiscuye en su entorno con cierta bondad y, luego, se exhibe como lo que es: alguien con explícita morbosidad criminal.

Ahora el afamado director irlandés Neil Jordan, quien gusta de explorar los laberintos de la consciencia, nos ofrece una película que aborda la temática antes mencionada. El filme nos llega con el título de la La viuda (2018) y, en otros países, ha llevado el nombre de su personaje principal como título: Greta.

Al fin y al cabo, este tipo de cine (suspenso incluido) viene a ser expresión narrativa que estaba presente en algunos cuentos populares, al estilo del famoso personaje Barba Azul. Con su arte y en otra compostura (comedia negra), nada menos que Charles Chaplin ya se había aventurado con esta temática, en Monsieur Verdoux (1947).

Con La viuda, Neil Jordan (también coguionista) opta por presentar el asunto desde personajes femeninos, donde las víctimas son muchachas y quien las engaña es una mujer viuda con enfermiza necesidad de compañía. Ella es pianista que gusta de tocar música de Franz Liszt, cuya Sonata de amor intenta darle continuidad emotiva al filme.

El contraste de la música de piano de Liszt o de Chopin con los hechos resulta más bien endeble: no contribuye al suspenso que el filme busca por aquí y por allá, pero siempre de manera harto simplificada, lo que hace predecible el relato en varias secuencias.

Al personaje central de esta película, la viuda, pues, le falta ambigüedad en su diseño. En un buen suspenso psicológico, necesitamos participar de la presencia de esa ambigüedad. Más bien, aquí descubrimos pronto el oscuro proceder de Greta, mientras la actriz Isabelle Huppert se queda corta para sernos más convincente. Al frente de ella, la joven Chloë Grace Moretz actúa tan mal que parece no haber entendido nada sobre su personaje.

Greta experimenta aquella soledad de la que habla la psicoanalista francesa Marie-France Hirigoyen al referirse a las grandes ciudades, donde “la gente vive en la proximidad de los demás, pero no se encuentran”. En La viuda, eso queda como simple enunciado.

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Como director, Neil Jordan no logra estructurar un gradual suspenso del filme porque se desentiende del proceso de locura de su personaje. Así, por simple prisa narrativa, la película muestra sus cartas muy pronto y gran parte de la trama solo relata la persecución sufrida por la víctima.

Ello es talón débil del argumento, porque pierde profundidad, intensidad e interés. Por tanto, la participación del espectador queda reducida a seguir un mundo (ficticio) en el que los acontecimientos narrados (diégesis) le aportan poco o nada, en cuanto a suspenso se refiere. El filme pretende asustar con la vaina vacía y se cae pronto.

Ficha técnica

Título original: Greta.

Irlanda, 2018

Género: Drama.

Director: Neil Jordan.

Elenco: Isabelle Huppert, Chloë Grace Moretz.

Duración: 98 minutos.

Cines: Magaly, Cinépolis.

Calificación: Una estrella de cinco posibles.