William Venegas. 6 septiembre
Pennywise regresa en una segunda parte del Club de los Perdedores, de 'It', de muy larga duración. Fotografía: Warner Bros Pictures
Pennywise regresa en una segunda parte del Club de los Perdedores, de 'It', de muy larga duración. Fotografía: Warner Bros Pictures

En cine, como en literatura, uno se encuentra con segundas partes mejores que las primeras; aunque lo más frecuente es que no sea así. Ahora quedo del todo sorprendido al ver cómo la película It: Capítulo 2 (2019) se descalabrara o descerebrara tanto con respecto a la primera de la serie, del 2017.

Lo más extraño es que ambos filmes están dirigidos por el mismo director, el argentino Andy Muschietti; aunque es evidente que los guionistas tuvieron alguna seria interrupción en su sinapsis: les fallaron los impulsos entre sus neuronas. Por ahí comienza el daño de It: Capítulo 2.

En lo que me toca, a la primera película le puse cuatro estrellas. Con esta de hoy no me animo a subirla de una estrella. Así de simple. La historia de esta segunda parte sucede 27 años después de la primera, cuando los niños del ayer se ven obligados a reunirse de nuevo ya adultos.

El motivo para encontrase es que, de nuevo, deben enfrentarse al temible payaso Pennywise, criatura malévola capaz de adoptar distintas formas, quien esta vez no es metáfora de nada y ni siquiera logra que lo monstruoso aparezca con solidez bajo su forma física.

La solidaridad de aquellos niños marginados o discriminados por distintas razones en el ámbito social, ahora, adultos, parece un asunto más bien caprichoso: ellos deben enfrentarse al “payaso malo” solo porque es lo que les corresponde.

It: Capítulo 2 juega con los recuerdos de los adultos, vistos de uno en uno, por lo que el filme pierde fuerza coral, o sea, el terror siempre exagerado así se desenfoca a nivel narrativo y esa pérdida de foco lleva a la pérdida de un mejor desarrollo colectivo de los personajes.

Por ahí, el filme solo busca caer en la moda dominante del cine de sustos, esto es, resulta película bulliciosa, artificial, más cercana al cine de acción y hasta melodramática. Terror comercial: “mainstream”.

Es por eso que el filme no logra una representación retórica de la maldad ni tampoco de los miedos personales (esto se ve de manera superficial) y es débil al encarar el peso de la adolescencia en los adultos.

La película más parece interesada en ser propuesta escénica grandilocuente y no un viaje al inconsciente de sus personajes (con malas actuaciones, donde solo se salva Jessica Chastain, el resto es mediocridad).

El teórico del cine, Édgar Morin, afirma que una buena película, a la vez, debe confundirse con la evocación de un mundo imaginario. It: Capítulo 2 no lo logra, ni por su puesta en imágenes (escasa de entelequia) ni por su debida “cinematurgia”, término acuñado por el cineasta francés Marcel Pagnol en lugar de “dramaturgia”.

Los efectos visuales tampoco ayudan a darle carácter al filme y, pese a que los seguidores de Stephen King pueden no estar de acuerdo con esta crítica (por cierto, King aparece en el filme), prefiero ser sincero y decir, como el crítico de cine argentino Daniel Núñez: It: Capítulo 2 es, literalmente, una payasada.

Ficha técnica

It: Capítulo 2

Título original: It: Chapter Two

Estados Unidos, 2019

Género: Terror

Director: Andy Muschietti

Elenco: Jessica Chastain, James McAvoy

Duración: 169 minutos

Cines: CCM, Cinemark, San Pedro, Cinépolis, Citi, Nova, Studio

Calificación: Una estrella de cinco posibles