Por: William Venegas.   14 marzo

Con el cine, el escritor británico Alex Garland va armando su propia hoja de ruta como productor, guionista y director. En el 2015, Garland empezó muy bien como realizador con su filme Ex Machina, de pocas funciones en Costa Rica.

En 'Aniquilación', la bióloga Lena se interna en una región misteriosa aislada por el gobierno estadounidense después de que su esposo desapareciera durante una misión secreta.
En 'Aniquilación', la bióloga Lena se interna en una región misteriosa aislada por el gobierno estadounidense después de que su esposo desapareciera durante una misión secreta.

Dicho filme le entra al tema de la ciencia-ficción con el asunto de la inteligencia artificial y la presencia de un androide (ginoide) muy bien encarnado por Alicia Vikander. Pues bien, ahora regresa el señor Garland con otro filme dentro del mismo género, esta vez con la sólida presencia de la actriz Natalie Portman.

Dicha película se titula Aniquilación (2018, Annihilation), interesante propuesta con esa carga pesimista que, casi siempre, va adherida a los mejores relatos de la ciencia-ficción (sea en literatura o en cine).

Se trata de una película de la que, con buen tino comercial, la plataforma de Netflix se apoderó de ella. Aniquilación es filme de gustosa complejidad conceptual. Por eso, los estudios Columbia le pidieron a Alex Garland “hacerla más fácil” (desprecio de la inteligencia del público con viscosidad comercial).

Garland no aceptó (honradez intelectual), por lo que Columbia le vendió los derechos a Netflix. Si bien no podremos ver la película en una sala de cine, al menos podremos ver la versión fílmica tal y como Garland la entiende, la hizo y quiere transmitir.

El filme ha tenido importante éxito de crítica. Me uno, pero con menos efusividad que los colegas de otros países.

Sin golpes de efecto, sin tanta bulla y, más bien, con alguna innecesaria morosidad que la lleva a tiempos muertos (o moribundos, al menos), Aniquilación narra el proceso de un raro fenómeno que, a partir de un resplandor en un faro, se apodera de lo que se llamará el Área X. Dicha “masa” crece y crece, con aparente vida propia y de manera depredadora.

Todos los intentos por detener ese fenómeno son inútiles. Así, nos tocará ver una nueva expedición femenina donde una bióloga (Natalie Portman) intenta saber el misterio de su marido dentro de esa área. Su esposo lo encarna Óscar Isaac.

El filme juega de manera inteligente entre el presente y el pasado de la historia, en ambos casos con estupenda dirección de arte: magnífico manejo de cámaras que va desde los interrogatorios sobre el peligro existente y desde la intimidad erótica de la pareja principal hasta el excesivo paisajismo de una zona que amenaza a la humanidad.

Agreguen una efusiva expresividad de la fotografía, también de la música, aunque –por secuencias– el filme peca por exceso de diálogos y porque el elenco no tiene un nivel parecido de intensidad con sus personajes.

Se dice que a la hora de hacer el filme, Alex Garland decidió no leer de nuevo la novela homónima escrita por Jeff VanderMeer y prefirió adaptarla “como un sueño del libro”.

Eso parece que va favor de la película (visualmente) y que, a la vez, la carga de diálogos. Es su contradicción, pero no quita para recomendarles esta película.

Aniquilación

Título original: Annihilation

Reino Unido, 2018

Género: Fantástico

Dirección: Alex Garland

Elenco: Natalie Portman, Óscar Isaac, Jennifer Jason Leigh

Duración: 115

Plataforma: Netflix

Calificación: TRES estrellas ( * * * ) de cinco posibles