Por: Kimberly Herrera.   7 septiembre
Javier Díaz Dueñas presentará la obra 'La poesía del crimen' este fin de semana en el teatro Eugene O' Neill. Fotografía: Alejandro Gamboa Madrigal

Interpretar el papel de un narcotraficante en series como El Señor de los Cielos y El Chema llevaron al actor mexicano Javier Díaz Dueñas a reflexionar sobre el consumo de material televisivo cargado de violencia.

Aunque aprecia el hecho de haber dado vida en esas narconovelas a don Cleto y aparecer en otras series con contenido similar como La Patrona (el Tigre Suárez), El Capo (el general Segovia) y Los Miserables (Radamés Echeverría), el actor decidió dejar de lado la televisión por un tiempo para llevar un mensaje positivo a diferentes países, con la obra de teatro La poesía del crimen.

La puesta en escena de un solo acto, que protagoniza junto a Gabriel Díaz y Edna Alcocer, busca mostrar cómo la sociedad ha normalizado la violencia, en una trama que mezcla el suspenso con la comedia.

El actor se encuentra de visita en Costa Rica para presentar la obra este sábado y domingo, a las 5:30 p. m., y a las 8 p. m. en el Teatro Eugene O’Neill.

En una entrevista con Viva, Díaz Dueñas contó más sobre la obra y los hechos que motivaron a ponerla en escena.

¿Cómo nace La poesía del crimen?

Esta obra es original del suizo Friedrich Durrenmatt y nació como un guión de radio. Era una crítica social que en aquel momento señalaba duramente la Primera y Segunda Guerra Mundial: la cantidad de 70 millones de muertos. La gente había perdido la sensibilidad de lo que significaba esta violencia terrible.

"Nosotros actualizamos la obra para adaptarla a nuestros días y la trama relata la historia de un escritor muy famoso que escribe novelas policíacas, sobre femicidios y es sumamente conocido. Lo viene a visitar un joven, que al principio es un fanático, pero que en realidad se trata de un investigador que lo ha seguido durante 10 años para saber qué hay detrás de estas novelas que él asegura que son reales.

"Es una historia de suspenso, donde poco a poco se va a ir descubriendo qué ocurre entre este joven y este escritor.

Lo que revela, finalmente, es una denuncia contra la terrible violencia que vivimos hoy a nivel mundial: vemos en los noticieros y en las series de televisión cada vez más crímenes y más violencia y la gente lo ve natural, y no solo solo lo ve, sino que lo busca y entre más violento, más se da el gusto la gente de ver los programas".

Es entonces una obra de teatro con un mensaje positivo

Sí, es una obra muy divertida pero al mismo tiempo muy reflexiva. Venimos a Costa Rica en conjunto con la productora Palabra Cero y ellos son unos gestores culturales que trabajan con grupos vulnerables.

“Es muy sorpresiva la obra, no es ese tipo de obras donde el público se ríe todo el tiempo, ni usa malas palabras o el doble sentido; no es una obra que es banal. Es para todo público y hay un momento de reflexión porque queremos que la gente se divierta, pero que al salir tenga cosas que pensar, y ojalá cambie su manera de pensar".

¿No considera que es contradictorio que usted presente una obra de este tipo, cuando tiempo atrás dio vida a personajes violentos?

Curiosamente, hago novelas y narcoseries que son muy violentas en las que reivindican las imágenes de estos narcos como si fueran héroes; y la gente me pregunta: ‘bueno pero, ¿por qué haces una crítica tan fuerte de estas series?’.

“Y yo contesto lo que me enseñó un amigo, Julio Castillo, un gran productor de México: “Yo hago la televisión para comer, porque la gente la ve muchísimo, pero el teatro lo hago para vivir”; es decir, el teatro es lo que yo realmente siento, lo que quiero que la gente conozca de mí”.

¿Por qué considera que se han popularizado las narconovelas y las series violentas?

Te adelanto un parlamento de mi personaje: “Yo soñaba con ser escritor de novelas universales como las de Shakespeare o de Cervantes pero a la gente ya no le importa la poesía ni el teatro, a la gente le gusta la basura y si quieren basura, basura le damos”.

"Y ojalá la gente reflexione en eso porque lo que consumimos muchas veces a nivel masivo, es basura.

“Pero en este caso lo que busca la obra es un mensaje, es preguntarle: ‘¿A ti te gusta la basura?, ¿estás dispuesto a seguir consumiéndola o quieres elevar tu nivel como ser humano y cambiar?’, porque la violencia visual en televisión genera violencia. Hay cosas de muy buen nivel que te pueden divertir”.

¿A qué otros países espera llevar la obra de teatro?

Ya llevamos tres años presentando la obra con mucho éxito, principalmente en México y ahora, después de Costa Rica, esperamos poder presentarla en Estados Unidos, específicamente en Miami y en Los Ángeles.

Las entradas para ver la obra, que tarda poco más de una hora, tienen un costo de ₡5.000 y se pueden adquirir en la boletería del teatro o a través del sitio web http://teo.cr.