Por: Víctor Fernández G..   13 enero
El científico Franklin Chang y el futbolista Keylor Navas.
El científico Franklin Chang y el futbolista Keylor Navas.

De cada 10 comentarios en redes sociales relacionados con Hombre de fe, la mitad corresponde a personas que, sin haber visto la película, la descalifican de un plumazo, a partir de su fuente de inspiración: un futbolista.

Y sí, efectivamente, Keylor Navas es, en la descripción más básica, un futbolista. Dicen los quejosos del Facebook que hacer una película sobre su vida es “un desperdicio” de todo: dinero, creatividad, recursos y propósito. Para ellos, bien harían la cineasta Dinga Haines –directora de Hombre de fe– y otros colegas en encauzar sus esfuerzos hacia historias "que valgan la pena”, como, por ejemplo, contar la vida del científico y astronauta Franklin Chang.

Primero, lo obvio: no a todo el mundo le gusta el fútbol, y eso está bien. Y sí, podemos debatir por horas que alrededor del balompie profesional se desatan pasiones tóxicas y hasta estúpidas, y que bien haríamos en darle más atención a otras disciplinas deportivas. Sin embargo, hay gente que lleva su rechazo al fútbol a extremos de intolerancia recalcitrante (como el tipo que justo en medio partido de la Sele postea una foto de un libro, mientras le restriega al resto de los parroquianos su auto asumida superioridad intelectual).

Posiciones aparte, veamos el caso de Navas. Si bien me gustaría más ver, alguna vez, películas basadas en carreras llenas de altibajos y puntos de giro (la materia prima del drama) de futbolistas como Dave Myrie o Jonathan McDonald, es innegable que el caso de Navas tenía todo para ser adaptado al cine: el chico pobre de campo que a punta de esfuerzo llega a convertirse en el deportista costarricense de mayor proyección internacional de todos los tiempos. Entender que Hombre de fe sea la primera película biográfica tica en exhibirse en salas de cine es cuestión de lógica.

Bien decía Haines en una reciente entrevista que el hecho de que la vida del doctor Chang aún no tenga su película, eso no debería motivar una crítica en contra de la mera existencia del filme sobre Keylor. Hombre de fe se hizo porque las condiciones estaban dadas, especialmente en potencial comercial. Navas es jugador titular en el Real Madrid, el equipo deportivo más famosos del mundo, muy a pesar de quienes reclaman esa portería para algún ícono español. Y en vista de que este bien podría ser su último año en el puesto, la película tenía que estrenarse pronto (de ahí su acelerado cronograma de producción).

Esta es una columna de opinión de la revista Teleguía, de La Nación, y como tal sus contenidos no representan necesariamente la línea editorial del periódico.

Por otro lado, estaría por verse si todos los “indignados” que reclamaron a Haines el no haber hecho primero una película sobre el doctor Chang responderían igual de entusiastas en las boleterías. La vida del científico es tanto o incluso más cinematográfica que la de Navas, (de hecho, para efectos de narrativa, es posible establecer paralelismos entre ambos) pero en nuestro país hacer cine sigue siendo una quijotada. Una y otra vez hemos oído historias de cineastas que invierten su patrimonio para cumplir con su visión artística sin obtener ni de cerca el retorno mínimo de la taquilla para compensarlo.

En el país nos sobran opciones de potenciales biopics criollos: películas inspiradoras sobre Juan Santamaría, Juanito Mora, Carmen Lyra, Jorge Debravo, Clodomiro Picado, Ray Tico, Hanna Gabriel o Walter Ferguson, o bien dramas morbosos sobre creadores de controversia y escándalo (nada raro que a estas alturas alguien esté pensando en una película sobre Juan Carlos Bolaños).

No conozco en persona a Keylor ni a don Franklin. Aún así, creo que ninguno sería mezquino con los méritos del otro. El futbolista no privó al astronauta de su película.

(Video) Crítica de cine con William Venegas: 'Hombre de fe', 'El regreso del Demonio', 'Jumanji 2' y 'The Square'